SEVILLA: CRÓNICA Y FOTOGRAFÍAS DE LA MISA TRADICIONAL Y ACTO CONMEMORATIVO DE LA CONSAGRACIÓN DE ESPAÑA AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS (MONUMENTO SAN JUAN DE AZNALFARACHE)

La mañana del pasado sábado 22 de junio, fiesta de san Paulino de Nola, obispo y confesor, casi un centenar de fieles de la Misa Tradicional asociados y simpatizantes de Una Voce Sevilla y de la asociación hermana Una Voce Huelva, nos congregamos en torno al Monumento al Sagrado Corazón de Jesús, sito en la cima de la localidad de San Juan de Aznalfarache, para rememorar la consagración de España al Corazón divino de Cristo que desde 1875 han venido ofreciendo y renovando distintos reyes y jefes de Estado. Algunos de los asistentes, que además forman parte del Grupo Joven Sursum Corda de nuestra asociación, a modo de peregrinación, cubrieron los casi diez kilómetros del trayecto entre el centro de Sevilla y San Juan Alto en animada marcha matinal.


Durante la Santa Misa tradicional-gregoriana, oficiada por nuestro capellán don Pablo Díez Herrera conforme al motu proprio Summorum Pontificum de S.S. Benedicto XVI, al aire libre en el altar de la Coronación de la Virgen, la figura formidable de Jesús que corona el Monumento proyectó su benigna sombra sobre el lado suroeste de la escalinata y la esplanada situada a sus pies, protegiendo a los asistentes del fiero sol, mientras al este, extendida sobre su llanura, Sevilla comenzaba a arder bajo la sofocante canícula del recién entrado verano.

Concluida la Misa y tras el canto de la Salve Regina, nuestro capellán recordó el ofrecimiento de España hecho a Nuestro Señor Jesucristo para que su Sagrado Corazón reine en el corazón de los hombres que la habitan, en sus hogares, en sus aulas, en sus instituciones y en sus Ejércitos; para que renazca la sed de evangelización que siempre distinguió a nuestra Patria y para que la Fe en Él y la fidelidad a su verdadera Iglesia sean vínculo sólido de unidad de las distintas regiones que la integran, guía de las costumbres públicas y privadas y anhelo de Su reinado social.

Implorado el auxilio de nuestro Señor con el canto en latín de las letanías a Su Sagrado Corazón, todos los asistentes se consagraron personalmente a Él según la fórmula compuesta por santa Margarita María de Alacoque. Para finalizar el acto, mientras la Schola gregoriana Laudate Dominum entonaba junto a los fieles con fervor el Christus vincit, nuestro capellán bendijo los detentes de los que se hizo entrega a cada uno de los presentes para que luzcan junto a sus corazones como escudo en la batalla cotidiana.

La Asociación Una Voce Sevilla y el Grupo Joven Sursum Corda quedan agradecidos a las hermanas Misioneras Cruzadas de la Iglesia que dirigen la casa diocesana de ejercicios espirituales Betania, a través de la cual se accede al Monumento, y a nuestro capellán. Así mismo, la Asociación Una Voce Sevilla hace firme propósito de convertir la consagración personal al Sagrado Corazón de Jesús cada mes de junio en acto perpetuo de los fieles de la misa tradicional de Sevilla.

UNA VOCE SEVILLA

SEVILLA: SÁBADO 22 JUNIO MISA TRADICIONAL Y CONMEMORACIÓN CENTENARIO CONSAGRACIÓN DE ESPAÑA AL SAGRADO CORAZÓN (MONUMENTO SAN JUAN AZNALFARACHE)

Anunciamos a nuestros lectores que, el próximo SÁBADO 22 DE JUNIO, con motivo del Centenario de la Consagración de España al Sagrado Corazón de Jesús, la Asociación Una Voce Sevilla y su Grupo Joven Sursum Corda peregrinarán al Monumento al Corazón Divino que se encuentra en la localidad de San Juan de Aznalfarache (Sevilla).

En primer lugar, a las 11:30 HORAS, rendiremos homenaje al Sagrado Corazón de Jesús con la celebración de la Santa Misa según el Rito romano-tradicional en el referido Monumento.

Asimismo, tras la Misa, y en el altar del Monumento, se realizará un Acto conmemorativo del Centenario de la Consagración, rezo de las Letanías y consagración personal al amable Corazón de Cristo.

Finalmente, se bendecirán y entregarán unos “detentes” a los fieles que nos acompañen en estos actos.

La entrada al recinto del Monumento se hará por la puerta principal y la recepción de la Casa diocesana de Ejercicios Betania que se encuentra anexa al lugar, en la parte alta de la localidad (calle Mayor, nº 1). Se ruega lleguéis con suficiente antelación a la Santa Misa.

Como medio de transporte recomendamos:

  • Metro– Línea 1 (Parada San Juan bajo). Frente a la estación y al otro lado de la carretera hay un ascensor panorámico gratuito que sube directamente a escasos metros de la puerta principal de dicha Casa de Ejercicios.
  • Vehículo: Existe aparcamiento en las proximidades de la Casa de Ejercicios o en la estación de Metro anteriormente referida.

Animamos a todos los fieles a participar de tan importantes actos.

Para más información: asociacion@unavocesevilla.info

UNA VOCE SEVILLA

AVISOS IMPORTANTES SEVILLA: MISA TRADICIONAL JUEVES CORPUS CHRISTI Y CAMBIO HORA MISA DOMINGO 23 JUNIO

Les informamos que, fieles a la tradición secular de la Iglesia, el próximo JUEVES 20 DE JUNIO, con ocasión de la festividad del CORPUS CHRISTI y en su honor, se celebrará -D.m.- Santa Misa según el rito romano tradicional, a las 12 de la mañana, en el Oratorio Escuela de Cristo de Sevilla. El celebrante será el Rvdo. P. Fernando Reyes Rico, cura párroco de Alcalá del Río (Sevilla).

Asimismo informamos que, con carácter excepcional y por motivos ajenos a nuestra voluntad, el próximo DOMINGO 23 DE JUNIO, II después de Pentecostés, la Santa Misa se oficiará a las 8 de la tarde, y no en el horario de costumbre.

«Tres jueves hay en el año que relucen más que el sol: Jueves Santo, CORPUS CHRISTI y el día de la Ascensión»

UNA VOCE SEVILLA

DIÓCESIS DE CÓRDOBA: CRÓNICA Y FOTOGRAFÍAS PROFESIÓN NUEVA HERMANA EN EL MONASTERIO TRADICIONAL OASIS DE SAN JOSÉ

El pasado día 1 de junio, sábado, tuvo lugar la primera profesión de una religiosa en el monasterio de S. José, del Oasis de Jesús Sacerdote, perteneciente a la Diócesis de Córdoba. Como conocen nuestros lectores, el Oasis de Jesús Sacerdote es un instituto religioso femenino que sigue exclusivamente la liturgia tradicional de la Iglesia. Su casa madre se encuentra en la provincia y diócesis de Barcelona, donde tuvo lugar su fundación.

El monasterio de San José, del mismo instituto, se encuentra en las inmediaciones de Villaviciosa de Córdoba, aunque pertenece al término municipal de Espiel. Se trata de un paraje bellísimo y singular de la maravillosa sierra cordobesa, donde las religiosas del Oasis alaban continuamente al Señor, ofreciéndose en silencio por la santificación de los sacerdotes y de las almas consagradas.

La novicia que emitía los votos temporales es la mejicana Silvia Sánchez Malagón, que a partir de la profesión recibió el nombre de Hna. María Silvia de San José.

A las 11 de la mañana, y en el exterior del monasterio por la nutrida concurrencia de fieles, que hacía totalmente insuficiente la pequeña capilla, comenzó la Santa Misa cantada en gregoriano, votiva del Inmaculado Corazón de María con el ordinario «Cum Júbilo», celebrada por el capellán del monasterio, P. Juan Evangelista Vila Gallardo. En su homilía, el P. Vila explicó el sentido de la profesión religiosa, como forma la más perfecta de consagrarse al servicio de Ntro. Sr. Jesucristo en la observancia de los consejos evangélicos, y dirigió unas afectuosas palabras a la nueva profesa. A continuación, al ofertorio, tuvo lugar la emotiva ceremonia de la profesión religiosa en la que la Hna. María Silvia recibió el velo negro y el cíngulo, fue revestida con la capa blanca, se le impuso la corona de flores y emitió sus votos temporales por plazo de tres años.

Asistieron a dicha ceremonia varios sacerdotes amigos de la comunidad del Oasis, y representaciones de la Comisión Misa tradicional Andalucía, y de las asociaciones Una Voce, de Sevilla, Córdoba y la jiennense Santo Reino, así como numerosos fieles venidos de distintos puntos de la geografía andaluza, entre los que cabe destacar un numeroso grupo de feligreses de la parroquia de Villafranca de Córdoba.

Tras la terminación de la Santa Misa, las religiosas, que se encontraban exultantes, ofrecieron a los asistentes unos refrescos y aperitivos que contribuyeron a aliviar el calor del día y a permitir un tiempo de convivencia y confraternización entre los asistentes.

Desde aquí felicitamos a la hermana María Silvia de San José con ocasión de su profesión religiosa, en la certeza de que Aquel que comenzó en ella la obra buena, Él mismo la llevará a término. Estamos seguros de que, como María de Betania, ella también optimam partem elegit. Asimismo felicitamos a toda la comunidad del Oasis, a la que rogamos sus oraciones constantes por todos los fieles que en nuestra patria y en todo el mundo mantienen la fidelidad a la tradición litúrgica y doctrinal de la Santa Iglesia.

Por nuestra parte, encomendamos a todas las religiosas del monasterio, y muy especialmente a la nueva profesa, a la Inmaculada Reina de los Cielos, para que haga de todas ellas unas santas religiosas que, con su oblación al Amor, contribuyan a la santificación de todas las almas.

Crónica: UNA VOCE CÓRDOBA

Fotografías: UNA VOCE SEVILLA.

LIBRO RECOMENDADO: «RESURGIMIENTO EN MEDIO DE LA CRISIS: SAGRADA LITURGIA, MISA TRADICIONAL Y RENOVACIÓN EN LA IGLESIA»

Nos informa con alegría la web de Una Voce Chile que, tras un arduo y largo trabajo de preparación y según lo adelantáramos en su momento (véase aquí y aquí), ha aparecido bajo el sello Angelico Press el libro Resurgimiento en medio de la crisis: Sagrada liturgia, Misa tradicional y renovación en la iglesia (publicada originalmente en inglés en 2014), del Dr. Peter Kwasniewski, asiduo colaborador de esa bitácora, y autor de referencia para Una Voce Sevilla

La traducción es obra de Augusto Merino, también colaborador estable de esa bitácora, y la Asociación Litúrgica Magnificat Chile estuvo a cargo del trabajo de edición y se hizo cargo del financiamiento de este proceso. El libro, disponible en tapa dura y en rústica, puede adquirirse aquí (envío desde EE.UU.) o aquí (envío desde España).

El argumento del libro es que, desde el Concilio Vaticano II, la Iglesia católica ha venido experimentando una crisis de identidad sin precedentes, simbolizada y favorecida por la corrupción del mayor tesoro de su Tradición, la sagrada liturgia. El resultado de esto ha sido confusión, desaliento y devastación. Para sorpresa de algunos, sin embargo, el mismo período de cincuenta años ha sido testigo de un creciente contra-movimiento de católicos que encuentran en la liturgia tradicional de la Iglesia un perenne testimonio de ortodoxia de la fe, una sólida base para la vida interior, una fuente de la que fluye sin cesar la caridad misionera, y una encarnación viviente del auténtico espíritu católico.


Peter Kwasniewski presenta, sin temores, una crítica del camino de las novedades litúrgicas y una detenida apología de la tradición litúrgica y su belleza, riqueza y profundidad, abordando temas como la solemnidad, la sacralidad, el lenguaje de los símbolos, la contemplación, la participación, la simbiosis de lex orandi y lex credendi, el silencio, la música, el culto en latín y el canto gregoriano. Ataca, asimismo, el humanismo, el racionalismo, el utilitarismo y el modernismo que tanto han predominado en la reforma litúrgica, y evalúa las perspectivas y limitaciones de una “reforma de la reforma”, al tiempo que reflexiona sobre el gran don que constituye el motu proprio Summorum Pontificum. En resumen, Kwasniewski argumenta a favor de un nuevo compromiso, lleno de celo, con la tradición católica en su plenitud, comenzando con el culto divino y siguiendo con todo el ámbito de la fe y de la moral, incluida la doctrina social de la Iglesia en su integridad.

ENTREVISTA RECOMENDADA: «DE PIE FRENTE A UNA IGLESIA EN RUINAS»

La web amiga de Una Voce Chile traduce y publica una entrevista concedida por el Dr. Peter Kwasniewski a la revista italiana Radice Cristiane, que dirige el Prof. Roberto de Mattei. En ella, el conocido autor y conferencista estadounidense se refiere a la función insustituible que desempeña y seguirá cumpliendo en el futuro la Misa de siempre en la salvación de una Iglesia agotada tras cincuenta años de un experimento conciliar que no resultó, pues los frutos que dio el último Concilio ecuménico están lejos de ser la primavera eclesial que se anunciaba cuando fue convocado.

La búsqueda de Dios es imposible en cualquier ambiente que reciba el mensaje conciliar sin crítica, como si nada hubiese pasado en este medio siglo, como si el cambio en los ritos fuese una mera cuestión de formas de culto sin mayores consecuencias. Esto es especialmente acentuado en aquellos «nuevos movimientos» que por mucho tiempo parecieron ser el oasis en medio del descalabro generalizado de las viejas órdenes y congregaciones, y que hoy son el reflejo de la misma crisis que vive toda la Iglesia, con iguales problemas, denuncias, extravío de la fe y carencia de vocaciones. El problema es que esos movimientos se caracterizan por una matriz conservadora y por la adhesión necesaria a todas las decisiones de la jerarquía, suspendiendo el propio juicio, y es sabido que el conservador no es más que «un progresista paralizado que deja pudrir el meollo y se obstina en mantener artificialmente una cáscara podrida», como decía Juan Manuel de Prada a propósito del libro intitulado La sociedad tradicional y sus enemigos de José Miguel Gambra. Porque, a fin de cuentas, la restauración de la cultura cristiana depende de volver a los principios perennes sobre los que se ha sustentado la fe de la Iglesia, para darle a Dios el culto en espíritu y verdad que merece, aunque eso contraríe al mundo moderno, intentando la reconstrucción a partir de las ruinas que nos rodean.

La entrevista fue publicada originalmente en italiano durante el mes de abril en la mencionada Radici Cristiane. Su traducción en inglés apareció en New Liturgical Movement, de donde ha sido preparada esta versión castellana hecha por la Redacción. Las imágenes son las que acompañan la traducción inglesa.

Reconstrucción del catolicismo sobre las ruinas de experimento conciliar


Dr. Peter Kwasniewski

La revista italiana Radici Cristiane, editada por Roberto de Mattei, me invitó a dar la siguiente entrevista, que apareció en el número de abril con el título “’L’usus antiquior’ ci salverà – Intervista al dott. Peter Kwasniewski”. Se reproduce aquí el texto original en inglés, con la autorización de Radici Cristiane.

Misa tradicional

Radici Cristiane: Estamos atravesando un histórico período de crisis en la Iglesia. Piénsese solamente en la declinación en las vocaciones, en las iglesias cada vez más vacías, en los abusos litúrgicos más y más numerosos… Sin embargo, en las iglesias en que la Misa se celebra según el rito antiguo, hay una gran presencia de gente joven. ¿Cómo se puede explicar esto?

Dr. Kwasniewski: No es difícil explicar este fenómeno. El mundo contemporáneo pone constantes tentaciones ante la juventud, ya sea con la atracción de modas intelectuales, o con las ubicuas trampas morales contra la castidad y otros vicios. Por esta razón la mayoría de los jóvenes en el mundo occidental ya se ha corrompido para cuando llegan a adolescentes: son ateos radicales, hedonistas, materialistas, hastiados, indiferentes a la verdad, adictos a las estimulaciones fáciles. Si, en medio de este degradante pantano, queda algún joven que quiere realmente ir contra esta tendencia y declarar su adhesión a la fe cristiana, buscará algo que sea serio, exigente, contra-cultural, algo que pueda satisfacer los anhelos del espíritu y los deseos del corazón.

Los jóvenes tienen que luchar en Occidente para creer y adorar. Tiene, pues, que haber algo por lo que luchar. La antigua liturgia romana y las costumbres, creencias, cultura artística y visión del mundo que tienden a acompañarla ofrecen el tipo de marco rico, complejo y de sentido omniabarcante, capaz de inspirar una sumisión confiada, una búsqueda de la virtud, una motivación para seguir viviendo y para compartir generosamente la vida. La gente es atraída hacia arriba por el culto de Dios trascendente, y hacia adelante por el orgullo de recibir y repartir un gran patrimonio. Se nos da un sentido de pertenencia, en una época en que tantos están rechazando sus familias, su cultura, su identidad, e incluso su propio yo. Se nos da un sentido de estabilidad en una época que es informe y vacía.

R.C:: La nueva liturgia se diseñó para atraer al hombre moderno. ¿Qué cree usted que falló?

D.K.: Los ritos litúrgicos reformados se caracterizan, tanto en los libros oficiales como en el modo universal en que se los lleva a cabo, por un énfasis, muy moderno, en la autonomía, la espontaneidad, la “apropiación” local, los estilos de música y arte populares y seculares, y por un absoluto desprecio por el modo como nuestros antepasados realizaron el culto durante todos los siglos de que tenemos registros.

Todo esto es no sólo poco atractivo para los que buscan seriamente, sino positivamente nauseabundo. No hay iglesia que pueda florecer cuando, en vez de iniciar a la gente en los misterios divinos que se ven, se oyen y se sienten como misteriosos, inspiradores de reverencia, llenos de temor, intemporales, los pone meramente al alcance, en un servicio de oración banal y verboso de contemporáneos que son prisioneros de su propia contemporaneidad.

La causa número uno del éxodo de los jóvenes es que la “Iglesia Vaticano II” no tiene absolutamente nada que ofrecer a los hombres y mujeres jóvenes -ni espiritual, ni moral, ni intelectual ni culturalmente- capaz de provocar su curiosidad, despertar su conciencia, capturar su imaginación o abrir ante ellos un camino que sea totalmente diferente de aquellos por los que transita nuestra sociedad.

El avance del Concilio Vaticano II con la juventud moderna

R.C.:En su artículo “Cómo es que fracasan los mejores ataques a la Misa tradicional”, usted cita a Alice von Hildebrand, que dice que el diablo odia la Misa en el rito antiguo. ¿Por qué?

D.K.: El diablo odia la disciplina, el orden, la belleza, la humildad, el auto-sacrificio, la alabanza litúrgica, la tradición y el sacerdocio. La antigua liturgia romana -hablo aquí no sólo de la Misa, sino también del Oficio Divino y de todos los ritos sacramentales- está empapada de orden y belleza, y pide inmensa humildad, disciplina y auto-entrega a los ministros que realizan su celebración correcta y condigna: suprime deliberadamente el individualismo y el deseo de “lucirse” o de “ser uno mismo”, según la frase que se usa normalmente, y está ordenada hacia la adoración y glorificación de Dios, con Cristo mismo como Sumo Sacedote, y con todos los demás como sus servidores. Ella, paradojalmente, edifica a los fieles y los beneficia precisamente porque es Cristocéntrica, no antropocéntrica, como lo son la filosofía y la cultura modernas.

Lucifer, la más bella de las criaturas de Dios, se enamoró de sí mismo. Su pecado fue de egocentrismo, de auto-celebración. Por tanto, todo movimiento en liturgia encaminado hacia la liberación del “ego” de los ministros o de los fieles, o hacia su aplauso o su celebración, es diabólico en su origen y en sus efectos. La Iglesia, en su sabiduría recibida de Dios, siempre comprendió el peligro de personalidades “carismáticas” sin freno, y se protegió de ellas mediante ritos notables por su objetividad, su estabilidad, su precisión, su claridad dogmática, sus exigencias ascéticas, su nobleza estética. Estas características reaccionan, en y por sí mismas, contra ciertas obstinadas tendencias de la naturaleza humana caída, tales como el emocionalismo o el sentimentalismo, el relativismo, la ambigüedad, el descuido, el permisivismo y el esteticismo (del cual una peculiar mutación genética es la absoluta carencia de buen gusto y el descuido de las apariencias).

La antigua liturgia da al sacerdote el papel, sin ambigüedad alguna, de mediador sacramental y, en diversos grados, también a sus asistentes. Este papel de mediador es un ícono viviente de la Encarnación del único Mediador entre Dios y los hombres, contra quien se rebeló Satán. La única “reforma litúrgica” que Satanás está siempre buscando es apartar a la Iglesia de la Encarnación, de la economía sacramental enraizada en la Carne Eucarística de Cristo, y de toda la estructura de ritos, ceremonias y oraciones que la materializan.

En cada uno de sus aspectos, el usus antiquior es como un perpetuo exorcismo del diablo, apuntando una y otra vez hacia el triunfo de Dios encarnado sobre el antiguo enemigo de la naturaleza humana. El hecho mismo de que la nueva liturgia haya abolido o abreviado los exorcismos cada vez que se los encontró –en el rito del bautismo, en diversas bendiciones, ¡incluso en el rito mismo del exorcismo!- dice más que una biblioteca.

En realidad, hay tanto que se podría decir para desentrañar esta observación, extremadamente aguda, de Dietrich vonHildebrand, transmitida por su mujer. Se podría escribir un libro al respecto: “El diablo en los detalles: la reforma litúrgica post-conciliar y el espíritu de Satán”. Uno se pregunta si el confundido y atormentado Pablo VI percibía esta misma verdad cuando dijo en 1972, poco después de la introducción de esa monumental ruptura que fue el Novus Ordo: “Por alguna grieta el humo de Satán ha entrado en el templo de Dios”. Quizá la grieta no fue otra cosa que las incesantes reformas litúrgicas del siglo XX, que culminaron en un cambio de la lex orandi con proporciones de terremoto.

La supresión de la cruz: psicoterapia para no creyentes

R.C.:En la convención sobre el décimo aniversario de Summorum Pontificum se dijo que “la celebración del antiguo rito significa una mirada esperanzada hacia el futuro”. ¿En qué forma el regreso del usus antiquior es un modo efectivo de contrarrestar la crisis de la Iglesia que vivimos hoy?

D.K: La solución de la confusión en que hemos caído por una larga serie de malas decisiones, es simple y, al mismo tiempo, extremadamente difícil: tenemos que tomar las decisiones contrarias, una y otra vez. La Iglesia necesita dejar de pensar en nuevas estrategias, nuevos programas, nuevas iniciativas pastorales y en todas las mediciones estadísticas de éxito, y lanzarse resueltamente, una vez más, a proclamar el Evangelio entero, incluyendo sus “pasajes duros”; a la celebración de una liturgia solemne y bella; a construir monasterios y comunidades religiosas sobre la base del usus antiquior; a cultivar un curriculum intelectualmente robusto en los seminarios y universidades; a alentar familias grandes, como antiguamente, y a promover la educación por los padres en el hogar [homeschooling]. Sólo si se emprende en serio un camino contra-cultural habrá esperanzas, a largo plazo, para el catolicismo. Como creyente, estoy convencido de que la fe va a sobrevivir y a prosperar nuevamente, pero sólo donde se lleven a cabo tales acciones, o hasta el punto en que ellas sean llevadas a cabo.

R.C.:¿Qué se puede hacer para transmitir a las futuras generaciones, y hacerles comprender, la importancia de la Misa según el usus antiquior?

D.K.: Lo primero y más importante es que continúe aumentando la cantidad de lugares donde se celebre la antigua liturgia, a pesar de las presiones en contra. En estos tiempos de hostilidad oficial, especialmente en Europa, los sacerdotes a menudo tendrán que aprender y decir la antigua Misa en secreto, como en la Inglaterra de Isabel I tuvieron que hacer los misioneros jesuitas encubiertos.

Como nadie puede creer en aquello que no ha oído, tampoco puede un católico aprender a pensar y vivir como católico sin acceso al más importante tesoro de la fe, es decir, al rito romano en su plenitud. En cada oportunidad y en cada lugar que se celebre esta Misa, los fieles invariablemente se harán presentes en ella.

Recuerdo que en la universidad teníamos un capellán que celebraba la Misa tradicional en privado, pero todo el que estaba interesado, sabía que se la celebraba y muchos estudiantes aprovecharon esta oportunidad -incluso futuros miembros de la Fraternidad Sacerdotal de San Pedro-. Así fue como me introdujeron al rito antiguo: ¡como a una disciplina arcani, tal como en la Iglesia primitiva! Incluso hoy, después de tantos años de Ecclesia Dei y de Summorum Pontificum, suele ocurrir a menudo que tenemos que luchar para hacer un lugar a la Misa de todos los tiempos.

Hay mucha gente hoy que se está “convirtiendo” desde el “catolicismo liviano” del Novus Ordo a la fe tradicional, motivada en parte por la farsa del pontificado del papa Francisco. Pero hay también niños que crecen en familias católicas y que la reciben junto con la leche materna, por decirlo así: para ellos, aprender la liturgia antigua no es diferente de aprender el alfabeto o el catecismo. Conozco a no pocos adultos en los Estados Unidos que, habiendo fielmente asistido a la Misa antigua desde su niñez, no han asistido jamás al Novus Ordo, o lo conocen por primera vez cuando llegan a la universidad. Para mí, esto es una señal enormemente esperanzadora: hay una nueva generación incontaminada por los falsos supuestos y principios de la reforma litúrgica, que puede llevar adelante la tradición católica, hacia el futuro, y que, viniendo desde afuera, puede fácilmente ver el Novus Ordo como la ruina que es y que siempre será, por mucho que se la acicale y se la haga ver bonita.

La transmisión de la Tradición. Una Misa cada vez

R.C.: ¿Piensa usted que el movimiento tradicionalista tiene debilidades que necesitarían ser superadas?

D.K.: Sí. Creo que a menudo podemos tomar como algo normal el tener las riquezas que poseemos, casi “acaparándolas”, sin hacer nada fuera de lo común por tratar de atraer a otros a nuestro movimiento, para que reciban las bendiciones que nosotros, sin mérito alguno de nuestra parte, hemos descubierto, sin las cuales no podríamos vivir.

A pesar de lo que decía sobre el secreto, la mayor parte del tiempo estamos (al menos por ahora), “en la superficie”, y somos totalmente capaces de anunciar lo que hacemos y por qué. Quienes aman las tradiciones de la Iglesia necesitan ser, con inteligencia, celosos de la promoción del usus antiquior, mediante panfletos y publicaciones, charlas, conferencias, reuniones sociales, grupos de estudio, invitaciones a extranjeros y, sobre todo, con tolerancia con aquellos que demuestran interés o están comenzando a venir pero no están todavía “a tono” en lo relacionado con su modo de hablar o de vestirse, o de pensar en lo social y lo político, etcétera. Necesitamos ser muy pacientes con ellos, recordando que supuesto cuán escondida o incluso suprimida ha estado la fe en los últimos cincuenta años- una conversión intelectual y moral al auténtico catolicismo puede tomar un tiempo muy largo, a veces años o décadas. En mi vida personal, me tomó muchos años de experiencias, conversaciones y estudio alcanzar las conclusiones a que he llegado hoy, incluso si hoy, al mirar hacia atrás, veo que era tan obvio. Como conclusión, trato siempre de acordarme cómo se veían las cosas cuando era un ultramontano o papólatra más, y cómo me parecen hoy.

Cuán triste sería si las personas que andan buscando se sintieran criticadas o no bienvenidas entre nosotros. Sé que debe haber ciertos estándares de vestido y de comportamiento; pero necesitamos, de algún modo, seguir procurando llegar al católico medio e, incluso, a los “ninis”, los que no tienen ninguna religión. El más importante trabajo de evangelización jamás emprendido será, en el futuro, la reconstrucción del auténtico catolicismo a partir de las ruinas del experimento conciliar. 

VIDEO: MISA TRADICIONAL-GREGORIANA EN LA CATEDRAL DE SEVILLA. X ANIVERSARIO SUMMORUM PONTIFICUM (2017)

Tras arduas tareas técnicas para recuperar los archivos audiovisuales correspondientes, tenemos la gentileza de ofrecerles por primera vez las imágenes en video de la Misa solemne tradicional-gregoriana que, con ocasión de los acto conmemorativos del X aniversario del motu proprio Summorum Pontificum de S.S. Benedicto XVI en Sevilla, se celebró el 11 de noviembre de 2017, en la Capilla Real de la Santa Iglesia Catedral, y a la que asistió y predicó el Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Juan José Asenjo Pelegrina, Arzobispo de Sevilla. La celebración litúrgica fue promovida por la Asociación Una Voce Sevilla, y contó con la asistencia de más de cuatro cientos fieles. Una jornada histórica para la Archidiócesis de Sevilla, pues tras más de cuarenta años se celebró en el altar donde se encuentra el cuerpo incorrupto del Rey San Fernando, Patrón de Sevilla, y ante la Virgen de los Reyes, Patrona Principal de la Ciudad y de la Archidiócesis Hispalense, la Santa Misa solemne de nuestros mayores.

La Santa Misa, que se desarrolló en un ambiente de adoración, piedad y recogimiento, fue oficiada por el Rvdo. P. Pablo Díez Herrera (Delegado Episcopal), asistido como diácono por el canónigo Rvdo. P. Raúl Olazabal (Superior en España del Instituto Cristo Rey Sumo Sacerdote) y como subdiácono el Rvdo. P. Fernando Reyes Rico (Cura párroco Alcalá del Río). El servicio del altar fue complementado por miembros de la Escuela de Acólitos Servite Dómino y monaguillos, todos ellos pertenecientes a nuestra asociación.

Para la celebración litúrgica, se utilizó el proprio de la Misa Votiva de la Bienaventurada Virgen María, bajo el título de Nuestra Señora de los Reyes, que elaboró el Cardenal Segura el 22 de julio de 1948, y que ha sido recuperado para la ocasión por iniciativa de Una Voce Sevilla y colaboración del Cabildo Catedral. A continuación puede descargarse pinchando en: PROPIO MISA VIRGEN DE LOS REYES

La Capilla Musical Gregoriana de la Catedral de Sevilla, dirigida por el canónigo don José Marquez Morales, interpretó de manera excepcional el proprio y el ordinario de la Misa de Angelis. La música de órgano que de forma magistral acompañó al canto gregoriano corrió a cargo del Sr. don José Enrique Ayarra -q.e,p.d-, Coordinado todo el repertorio musical por un representante de la Schola Gregoriana Laudate Dominum de Una Voce Sevilla.

¡DEO GRATIAS!

A continuación, el testimonio audiovisual de tan gozosa celebración litúrgica:

CRÓNICA, GALERÍA FOTOGRÁFICA Y VIDEOS CULTOS SEMANA SANTA TRADICIONAL-GREGORIANA EN SEVILLA

Más de medio millar de personas, destacando la presencia de numerosos jóvenes y familias numerosas, algunas venidas de distintos lugares de España y del mundo, han participado intensamente esta Semana Santa en Sevilla de los cultos solemnes celebrados según el Rito romano tradicional o gregoriano, conforme a lo establecido por el Motu Proprio Summorum Pontificum de S.S. Benedicto XVI, que por quinto año consecutivo ha organizado con gran éxito la Asociación Una Voce Sevilla en el Oratorio Escuela de Cristo, sito en el emblemático Barrio de Santa Cruz de nuestra ciudad.

Las distintas celebraciones litúrgicas han sido oficiadas por el Rvdo. P. Pablo Díez Herrera (Delegado Episcopal), el abbé José Calvín Torralbo (formador en el Seminario tradicional de Wigratzbad -Alemania-) y don Manuel Pinho Sousa (seminarista), los dos últimos pertenecientes a la Fraternidad Sacerdotal San Pedro (FSSP), haciendo posible que de nuevo este año se vuelva a celebrar en Sevilla el Triduo Sacro tradicional de forma solemne. A todos estos presbíteros y al seminarista que los acompañó, y a la Fraternidad Sacerdotal San Pedro, nuestro más profundo agradecimiento público, así como a los asociados, al Grupo Joven Sursum Corda y amigos de Una Voce Sevilla que nos han brindado una inestimable ayuda.

A continuación, se detalla por días lo acontecido en los distintos cultos celebrados, incluyendo vídeos y fotografías:

DOMINGO RAMOS: – Bendición y posterior procesión de Ramos por la bellísima plaza del Barrio de Santa Cruz que da entrada al Oratorio y posterior Misa cantada de Angelis oficiada por el Rvdo. Padre Pablo Díez Herrera. Más de un centenar de personas participaron de la celebración litúrgica que daba inicio a la Semana Santa.

Sirvieron el altar los miembros de las Escuela de acólitos Servite Domino, mientras que el canto gregoriano corrió a cargo de la Schola gregoriana Laudate Dominum, a la que se unió la soprano Aloyse Devolve.

Entrega de los Ramos tras la bendición. Canto: Pueri Hebraeorum

JUEVES SANTO: Celebración Misa solemne gregoriana In Coena Domini. Fue tan numerosa la afluencia de fieles, que alguno de ellos tuvieron que seguirla desde la plaza adyacente. Al concluir la Santa Misa, y tras la procesión correspondiente por el interior del Oratorio en la que llevaron el palio varios integrantes del Grupo Joven Sursum Corda, con el canto fervoroso por los fieles del Pange lingua, se procedió a la reserva del Santísimo Sacramento en el Monumento realizado ex profeso por los miembros de nuestra asociación, y ante el cual adoraron y oraron fieles y visitantes durante la Hora Santa celebrada. Sirvieron el altar los miembros de las Escuela de acólitos Servite Domino, acompañados por miembros del blog de liturgia tradicional portugués Senza Pagare, mientras que el canto gregoriano corrió a cargo de la Schola gregoriana Laudate Dominum, a la que se unieron algún amigos venidos de Portugal y Francia.

La intensa lluvia caída en Sevilla el Jueves Santo acompañó de forma bellísima a la Misa «In Caena Domini»
Homilía Jueves Santo pronunciada por el P. José Calvin (FSSP)

Homenaje a la France Catholique tras el reciente incendio de la Catedral de Notre Dame

Comunión. Canto: Anima Christi
Denudación del altar tras la Santa Misa

VIERNES SANTO: Celebración solemne gregoriana de la Pasión del Señor.
Sirvieron el altar los miembros de las Escuela de acólitos Servite Domino, acompañados por miembros del blog portugués Senza Pagare, mientras que el canto gregoriano corrió a cargo de la Schola gregoriana Laudate Dominum, a la que se unieron algún amigos venidos de Portugal y Francia. Asistió al oficio solemne una representación de Una Voce Córdoba y del grupo de fieles de la Misa tradicional de Guadix.

Homilía Viernes Santo pronunciada por el Rvdo P. José Calvin (FSSP)

Flectamus genua, levate
Ofertorio salmodiado

SÁBADO SANTO: Celebración de la Vigilia Pascual, con bendición del fuego y cirio pascual en la recóndita y bella plaza de la Escuela de Cristo, anexa al Oratorio de mismo nombre, y posterior Pregón pascual, letanías y Misa solemne vetus ordo.

Breve introducción a la celebración litúrgica.
Bendición Cirio Pascual


Canto letanías de los santos
Lectura del Evangelio y Homilía Vigilia Pascual por el Rvdo. P. José Calvin (FSSP)

Domingo de Resurrección: Celebración de la Pascua de Resurrección del Señor, con la Santa Misa cantada y posterior refrigerio en la Plaza Escuela de Cristo.

Costumbre pascual interpretación Marcha Real en la Consagración de la Santa Misa

Domingo de Resurrección: Celebración de la Resurrección del Señor, con la Santa Misa cantada y posterior refrigerio de Pascua en la Plaza Escuela de Cristo.

Gloria Patri et Filio et Spiritui Sancto

DEO GRATIAS

SEVILLA: HORARIOS SEMANA SANTA MISAS Y TRIDUO SACRO TRADICIONAL-GREGORIANO

Los horarios de las celebraciones litúrgicas que se oficiarán –D.m.- durante la próxima Semana Santa en Sevilla, según el rito romano tradicional o gregoriano, en el Oratorio Escuela de Cristo , sito en el marco incomparable del Barrio de Santa Cruz y a escasa distancia de los desfiles procesionales (callejón Carlos Alonso Chaparro s/n –a la altura del nº20 de la calle Ximénez de Enciso), serán:

–      DOMINGO RAMOS: 12,30 horas. Procesión de Ramos y Misa cantada.

–      JUEVES SANTO: 18,00 horas. Misa solemne ´In Coena Domini´ y Hora Santa ante el Monumento.

–      VIERNES SANTO: 18,00 horas. Oficios solemnes de la Pasión del Señor.

–      SÁBADO SANTO: 23,00 horas. Vigilia Pascual solemne.

–      DOMINGO RESURRECCIÓN: 11,00 horas. Misa cantada de Pascua.

Estos cultos litúrgicos de Semana Santa serán oficiados por el Rvdo. P. Pablo Díez Herrera (Delegado Episcopal), el abbé José Calvín Torralbo (formador en el Seminario tradicional de Wigratzbad -Alemania-) y don Manuel Pinho Sousa (seminarista), los dos últimos pertenecientes a la Fraternidad Sacerdotal San Pedro, haciendo posible que de nuevo este año se vuelva a celebrar en Sevilla el Triduo Sacro tradicional de forma solemne.

Se oficiarán según lo dispuesto por S.S. Benedicto XVI en el motu proprio Summorum Pontificum, en latín y con canto gregoriano, y son organizados por la Asociación Una Voce Sevilla.

“ Christus factus est pro nobis obédiens usque ad mortem, mortem autem Crucis

Para más información: asociacion@unavocesevilla.info

UNA VOCE SEVILLA

ARTÍCULO RECOMENDADO: «LA LITURGIA TRADICIONAL, NORMA DE ORACIÓN, BELLEZA Y RESPETO»

Peter Kwasniewski, nacido en 1971, es una de las figuras más destacadas del catolicismo tradicional norteamericano, sumamente vigoroso y rico en vocaciones, hoy a la vanguardia del renacimiento católico. Músico de vocación, Peter Kwasniewski ha recibido además una excelente formación en filosofía (su tesis doctoral versó sobre «El éxtasis de amor en Tomás de Aquino»), y numerosos artículos suyos sobre la liturgia tradicional han sido publicados anteriormente en esta web.

En esta ocasión, traemos a nuestros queridos lectores una interesantísima entrevista realizada recientemente al profesor Kwasniewski por el blog tradicional Paix Liturgique, de la que destacamos el mensaje que envía a las jóvenes familias católicas.

Dr. Peter Kwasnieski

Paix liturgique – Muchos católicos ni siquiera quieren conocer la liturgia tradicional porque la consideran una cosa del pasado. ¿Usted piensa que es algo del pasado, o del presente o, tal vez, del futuro?

Peter Kwasniewski – Me parece que es un problema básico pensar la liturgia como algo exclusivamente del pasado, del presente o del futuro; por el contrario, los católicos siempre han estimado que la liturgia participaba del eterno presente de Dios, porque en la liturgia encontramos los misterios de Jesucristo, que es el eterno Sumo Sacerdote, que vive y actúa en la Iglesia en cada momento. De modo que la liturgia está siempre en el momento presente. Aunque es evidente que nos ha sido dada por Nuestro Señor en la Última Cena: es la ratificación de la Nueva Alianza, es su Sangre en la Cruz. Así, la liturgia se orienta siempre hacia el pasado, necesariamente hacia el pasado, pero también considera el futuro, la segunda venida de Cristo, la escatología de la Jerusalén celestial. En realidad, la liturgia es intemporal en todo tiempo. Una parte del problema de las revisiones litúrgicas postconciliares es, precisamente, que han intentado vincular la liturgia a una época particular, a saber, la época del hombre moderno y la modernidad, cualesquiera sean las características de esta modernidad. Por ello, ha habido un antagonismo entre la liturgia del pasado y la liturgia del presente, pero este antagonismo es totalmente ajeno a la manera católica de considerar la liturgia.

Paix liturgique – Usted ha escrito mucho sobre la trascendencia en la liturgia tradicional. ¿Cómo responde esta trascendencia de modo adecuado a las expectativas del hombre moderno, tan ocupado con las redes sociales y sin tiempo suficiente para experimentar el silencio?

Peter Kwasniewski – Me atrevería a utilizar esta metáfora: la liturgia tradicional es el alimento nutritivo, rico en vitaminas, que tanto falta al hombre moderno. Usted ha mencionado el activismo atareado: en la época moderna, hay una clara tendencia a la inmanencia; la gente está inmersa en sus actividades cotidianas y cautiva de esta trampa; casi prisionera del mundo contemporáneo. En cambio, la liturgia es una pasarela, una puerta hacia otro reino. Un reino que no aprisiona, sino que libera. Creo que la liturgia tradicional aporta un encuentro con una verdad eterna y realidades eternas que pueden salvar al hombre moderno de esta trampa, de esta prisión. Otra cosa que ha sido señalada por muchos es que la misma naturaleza de los seres humanos es extática, es decir, que quieren salir de sí mismos, quieren darse a una causa, entregarse por amor a otra persona. Hasta llegan a entregarse a una ideología. Pero existen muchos falsos éxtasis para el hombre moderno. Por ejemplo, las drogas, que, evidentemente, son uno de los grandes medios con los cuales las personas intentan evadirse, aunque sea un falso escape, dado que sólo se trata de una ilusión temporaria de liberación. Joseph Ratzinger ha hablado de esto en varias ocasiones. También los conciertos de rock, con todo tipo de experiencias pseudolitúrgicas, pseudomísticas. Y bien, a través de todo esto, la gente está en búsqueda de lo que la Iglesia siempre ha ofrecido, es decir, una verdadera experiencia mística, una verdadera comunicación de trascendencia, un verdadero éxtasis, y por eso es más urgente que nunca volver a ello.

Paix liturgiquePaix liturgique ha efectuado varias encuestas de opinión en el mundo que revelan que más del 30 % de los católicos que van a misa todos los domingos quisieran vivir su fe siguiendo el ritmo de la liturgia tradicional. ¿Esto lo sorprende? ¿Cree que los obispos diocesanos tendrían que asombrarse de esto?

Peter Kwasniewski – El 30 % me asombra… porque pienso que sería aún más si los católicos supieran lo que es la liturgia tradicional. Muchos todavía no la conocen, y en mis viajes y charlas tengo oportunidad de encontrarlos. Hay católicos que, hoy, se enteran de que existe otra liturgia distinta del Novus Ordo promulgado por Pablo VI. Y puedo entender por qué: Cincuenta años después de la propagación del Novus Ordo, la gran mayoría de los católicos no ha visto otra cosa. Por otro lado, los mismos obispos subestiman constantemente la cantidad de católicos atraídos por la tradición en todas sus manifestaciones. Quieren creer que se trata de una ínfima minoría de católicos que tienen una especie de fascinación estética o, tal vez, ganas de algo fuera de lo habitual o extravagante, como una suerte de excentricidad. Ahora bien, la gente ya no está en los paradigmas de los años 1960 y 70, donde pareciera que aún siguen atrapados los obispos. Algo que podría señalar sobre los viejos paradigmas es que la reforma litúrgica se basaba en un principio fundamental, esto es, que la única forma de acceder a la liturgia o de participar en la liturgia es a través de la comprensión verbal racional: es su principio fundamental. En consecuencia, si uno quiere que las personas comprendan todo lo que pasa durante la misa –se pensaba– hay que simplificarla, abreviarla, expresarla en lenguaje corriente, en voz alta, en voz alta en su totalidad. Todo esto al servicio de la comunicación de un contenido conceptual racional dirigido a las personas que están en los bancos de las iglesias. De hecho, es el principio que está en la base de las reformas. Pero los jóvenes de hoy, en el caso de que crean o busquen a Dios, no buscan inicialmente un contenido conceptual racional. Tal vez estudien teología más adelante, pero lo que buscan ahora es el sentimiento de que hay algo más vivo en el mundo que aquello que vemos, que vemos en los medios de comunicación, que hay algo más allá de nuestra experiencia cotidiana. Quieren que su visión se abra a algo, yo diría, celestial. ¿Existe realmente el paraíso? La liturgia debería ser una prueba de su existencia, y si no es así, la liturgia no es más que palabras. En cuyo caso, nos da más o menos lo mismo que se puede conseguir en cualquier parte, ya que el mundo está inundado de palabras. Es así: los obispos pertenecen a una generación que supone que la liturgia es una cuestión de comprensión conceptual racional. Es lo que significa la participación. Y allí pierden el tren, dado que ya no no estamos en ese estadio.

Santa Misa tradicional en el altar de la Catedra de la Basílica de San Pedro del Vaticano con ocasión de la peregrinación internacional anual Summorum Pontificum

Paix liturgique – A lo largo de su vida, ¿ha visto personas que han cambiado su opinión sobre la misa tradicional, es decir, que han pasado de odiarla a amarla? ¿Y puede dar testimonio de los frutos espirituales o de los beneficios que los fieles reciben con la antigua Misa?

Peter Kwasniewski – Lo que he visto, en general, es que todo católico serio, serio en la doctrina, con una vida moralmente honesta, en su vida de oración se siente atraído por la liturgia tradicional. Cuando descubren que todo esto se encuentra a su disposición, los católicos de este tipo se sienten atraídos, porque, de hecho, viven de una manera que está de acuerdo con la liturgia tradicional. La liturgia tradicional es profundamente doctrinal, incluso dogmática, consagra los dogmas de la Iglesia, es ascética, exigente. Si uno trata de vivir una vida moralmente recta, encuentra un apoyo en la liturgia tradicional. Por lo tanto, creo que hay un vínculo natural entre una vida católica seria y la liturgia tradicional. Esta armonía existe, aun cuando es evidente que una vida católica seria puede existir de diferentes maneras, en otros contextos. Por otra parte, no veo hostilidad hacia la misa tradicional, salvo en personas que se dicen liberales o progresistas; es decir, que tienen una especie de separación que los torna ideológicamente opuestos a la misa antigua. Se oponen a ella –es interesante notarlo– porque tienen una visión del mundo dogmática, moral y cósmica de acuerdo con todo su paradigma progresista liberal. Ven en la misa tradicional una amenaza para el conjunto del «proyecto Vaticano II». Con relación a los frutos espirituales, suelo decir que no sabía realmente cómo rezar en misa antes de asistir a la misa antigua. Porque en mi experiencia de católico, suponía que la oración litúrgica era sólo un acto religioso, una suerte de va y viene superficial entre el sacerdote y el pueblo, un momento en que se cantaba una cantidad de canciones, en suma, algo que quedaba en la superficie, como el patinaje sobre hielo. Pero cuando a partir del momento en que he comenzado a asistir a la liturgia tradicional, ha sido como el buceo en alta mar: había que ponerse el equipo de buzo e ir al fondo del océano. Porque en esta liturgia hay una profundidad sin fin. Es lo que explica que yo mismo y muchos de mis amigos no nos cansemos nunca de ir a la misa tradicional, la buscamos siempre con ansia allí donde queremos ir a misa. Mientras que con el Novus Ordo, se siente mucho menos entusiasmo, lo que hace más fácil saltear la asistencia dominical, porque se sacan menos beneficios.

Paix liturgique – ¿En qué le parece que el sacrificio sacramental está mejor expresado en la misa tradicional?

Peter Kwasniewski – El Santo Sacrificio de la Misa es la representación sacramental del sacrificio que Nuestro Señor ha ofrecido de su Cuerpo y de su Sangre en la Cruz. No es simplemente una opinión, ni el punto de vista de una escuela, es la enseñanza dogmática de fide de la Iglesia en el Concilio de Trento. Así, la misa no es, en primer lugar, una comida, ni principalmente una conmemoración de la Resurrección. Sino que la misa nos pone en contacto con la Sangre salvadora y redentora de Cristo, que necesitamos para salvarnos. Es muy importante, entonces, que la liturgia de la misa nos confirme que ella es el misterio, el primer misterio. Santo Tomás dice que la Eucaristía es el Christus passus, Cristo que ha padecido por nuestros pecados, y que la liturgia nos entrega místicamente a Aquél con quien estamos verdaderamente en contacto bajo el velo del pan y del vino consagrados. Pero si la liturgia se parece a algo completamente distinto a esto, si se parece sobre todo a un banquete, a una comida fraterna, entonces nos induce al error, nos catequiza en un sentido equivocado sobre lo que hacemos juntos. En el rito antiguo, no sólo por la orientación hacia el este, que también puede existir, eventualmente, en la misa nueva, sino en todos los aspectos, el acento está puesto en el altar del sacrificio, y ello se da en todas las oraciones, en particular en la del ofertorio, en los gestos, en las ceremonias. Por supuesto, también es un banquete, pero un banquete sacrificial. Es ante todo un sacrificio, y luego, nosotros comulgamos con la víctima sacrificial. La prioridad en la misa es siempre ofrecer a Dios la oblación pura del Cordero. Constituye un privilegio, pues, si estamos en estado de gracia y podemos tomar parte en este festín sacrificial, en esta ofrenda sacrificial.

Paix liturgique – No ha habido nunca en la historia de la humanidad, tantas personas tan alejadas de su lugar de nacimiento, sea porque viven en otro país, sea simplemente porque están de viaje. La misa en latín, al posibilitar a todos tener «su» misa, incluso si se asiste en un país que no es el propio, ¿no respondería al objetivo pastoral? ¿Cree usted que la misa en latín ha contribuido con el verdadero objetivo de la «globalización» de las antiguas épocas ?

Peter Kwasniewski – No cabe duda, si se mira la civilización europea –hablo de Europa occidental, no de Europa oriental, que ha tenido su propia historia– de que la presencia del rito romano y de varios otros usos latinos vinculados al rito romano, y de la lengua latina eran fuerzas unificadoras importantes, que mantenían a las personas en comunicación unas con otras. Las artes y la vida intelectual se vieron así fertilizadas a través de todas estas variadas fronteras de lenguas y regiones. ¿No es curioso que en el siglo XX, en el momento en que el transporte aéreo permitía viajar con mayor facilidad que nunca, en que los automóviles eran omnipresentes, cuando se viajaba cada vez más, de repente, se haya decidido vernaculizar y marginar a todos los que no hacen parte de la comunidad local? En mi juventud, antes de descubrir la misa tradicional en latín, viajé mucho. Asistía al Novus Ordo en el idioma en que se celebraba en el lugar donde me encontraba, y comprendía apenas. Podía entender Amén, pero eso era casi todo. No se trata en primer lugar –como he dicho antes– de tener una comprensión racional, pero igual ¡es frustrante ir a una liturgia hecha para que la comprendan y que utiliza palabras que uno no puede comprender! Si hay una liturgia que debiera ser en latín, es el Novus Ordo, sin ello excluye a muchas personas. Pero la otra observación que me gustaría hacer, igualmente irónica, es que se constata que en el momento de la historia del mundo en que las personas saben leer y escribir más que nunca, y en que todo el mundo puede fácilmente acceder a lo que dicen las oraciones, es cuando se ha decidido: «Y bien, debemos poner todo en la lengua vernácula de todos los días, en lugar de utilizar esta lengua rica en teología, rica y poética, que las liturgias siempre han utilizado; ahora, hay que simplificar todo». Pero, ¿por qué? Esto me parece otro ejemplo de un juicio histórico erróneo y de confusión cultural por parte de los reformadores litúrgicos.

Paix liturgique – En general, la gente comienza por conocer la misa tradicional y después el canto gregoriano, pero en su caso, fue al revés. ¿Cree que la música sacra puede jugar un papel en la renovación litúrgica?

Peter Kwasniewski – ¡Totalmente! Tiene razón en decir que yo he adherido a la tradición litúrgica a través de la música sacra y, en particular, el canto gregoriano. Jamás había tenido contacto con el culto en latín antes de descubrir el canto gregoriano. Incluso, nunca había pensado en rezar en latín. Así, aun tomando conciencia del latín como idioma, las cosas se dieron a través del canto gregoriano. La belleza del canto me ha fascinado, ha embargado mi corazón, me ha inspirado. Al principio, no lo comprendía ni siquiera como lenguaje musical, pero sabía que había algo luminoso, divino, muy especial y muy diferente y que me fascinaba. Es como aquéllo de lo que hablaba Rudolf Otto: el mysterium tremendum et fascinans. Hay algo muy poderoso y de otro mundo en el canto. Al comienzo, era como un anzuelo que arrastra al pescado, a través del canto. Cuando descubrí la liturgia tradicional, lo que percibí rápidamente es lo siguiente: la liturgia tradicional ha crecido con el canto, el canto y el antiguo rito romano son como el cuerpo y el alma, juntos tienen una relación muy íntima. No hubo primero la liturgia y luego el canto como una vestidura extrínseca, sino que la liturgia romana y el canto han crecido juntos, codo a codo. El canto gregoriano es la liturgia romana cantada. Tiene la misma forma que la liturgia romana. En seguida percibí que el canto congenia, está en su casa, en la liturgia tradicional. El ritmo de la liturgia está perfectamente calculado, los cantos son lo suficientemente largos para cubrir las acciones. Hay un ajustamiento estrecho entre la música y la liturgia. También se ve esto con la polifonía: la gran polifonía pudo ser compuesta porque tenía su lugar en la liturgia; el ofertorio, por ejemplo, da cabida para que los grandes compositores escriban largos motetes para esta parte de la misa. El Novus Ordo es tan racionalista, verbal y breve que el canto gregoriano y la polifonía parecen incomodar. Se los experimenta siempre como una especie de interrupción y de atraso. Por ejemplo, si uno asiste a una misa según el Novus Ordo y el lector laico hace una lectura en lengua vernácula a la que todo el mundo responde: «Te alabamos, Señor», y luego una schola canta el gradual en latín, la sensación es muy extraña, no va para nada. Mientras que en la liturgia tradicional, existe un hermoso flujo natural donde todo coincide perfectamente. Por eso, pienso que retomar la belleza de la música sacra es casi lo mismo que retomar la liturgia tradicional, precisamente por estas razones. Esto no significa que no debamos utilizar el canto gregoriano y la polifonía en todas las liturgias, significa sencillamente que el canto sacro tiene una casa y un lugar naturales: la liturgia tradicional.

Paix liturgique – Para concluir, ¿podría dar un mensaje a las familias jóvenes que se preocupan de preservarse y de preservar la infancia de toda la confusión que reina en la sociedad actual?

Peter Kwasniewski – Diría que nada es más importante para las jóvenes familias católicas que encontrar una buena comunidad de fieles católicos con espíritu tradicional. E incluso hacer los sacrificios necesarios para llevar a su familia a misa en una iglesia así, con una comunidad de este tipo. Las familias que asisten a la liturgia tradicional quieren glorificar a Dios, santificar sus almas, ofrecer a sus hijos la belleza y la riqueza de la tradición católica, y encontrar también a otras personas con visiones similares que se convertirán en su red de apoyo y amistad. Sus hijos encontrarán a otros niños con quienes pueden jugar con toda seguridad, que no ven vídeos espantosos ni cosas de ese género. En el mundo moderno debemos ser muy realistas y no presumir que la mayoría de los lugares son lugares seguros. La mayoría de los lugares son peligrosos, desde un punto de vista moral. Yo agregaría que, desde un punto de vista intelectual, también el error y la depravación son la norma en la sociedad occidental moderna. Debemos, por lo tanto, hacer cuanto esté a nuestro alcance para encontrar comunidades donde la norma es la belleza, la oración y el respeto. Todo esto, lo encontramos en la liturgia tradicional.

Fuente: Paix Liturgique.