INVITACIÓN II ENCUENTRO SUMMORUM PONTIFICUM ANDALUCÍA

X ANIVERSARIO DE LA PRIMERA MISA TRADICIONAL EN SEVILLA

El próximo sábado 16 de septiembre se cumplirán, Dios mediante, 10 años de la celebración en Sevilla de la primera Misa tradicional tras la entrada en vigor del motu proprio Summorum Pontificum de S.S. Benedicto XVI en la festividad de la Exaltación de la Santa Cruz de 2007. Motu proprio con el que el Santo Padre normalizó la celebración de la Santa Misa según el Rito romano tradicional o Forma Extraordinaria, la reconoció como no abolida y cuestión de derecho para las sacerdotes y fieles.

Esta primera Misa tradicional en Sevilla se celebró en la Parroquia de San Bernardo, fue oficiada por el Rvdo. P. Fernando Reyes Rico, y contó con la acogida generosa de su Párroco, el querido D. José Alvarez Allende -q.e.p.d.-.

La Asociación de laicos Una Voce Sevilla fue pionera en España en promover la Misa conforme al motu proprio Summorum Pontificum, habiendo llegado, con la ayuda de Dios, a cumplir una década de celebración ininterrumpida en nuestra ciudad. Asimismo, para lograrlo, la Asociación ha contando desde sus inicios hasta el día de hoy con la ayuda inestimable de un grupo de personas, fieles y comprometidas, que a base de sacrificio y perseverancia han solventado cada uno de los obstáculos que se han ido presentando a lo largo de estos diez años.

A todos ellos, nuestro más profundo agradecimiento.

Desde ese día hasta hoy, la Misa “en latín”, como es conocida por muchos sevillanos, fue acogida en cuatro templos de la Ciudad: La Parroquia de San Bernardo, el Convento de la Visitación de las monjas salesas, la Iglesia del Señor San Jorge y Capilla de la Sala del Cristo del Hospital de la Santa Caridad, y por último, en los últimos cuatro años, en el Oratorio de la Escuela de Cristo. Con ello, han sido muchos los sevillanos y visitantes los que han tenido la oportunidad de asistir a su celebración y recibir sus frutos espirituales, en unos casos volviendo a revivir la Misa de su juventud o en otros, los más jóvenes, conociendo y participando por primera vez la Misa de siempre. Creciendo en los últimos tiempos la asistencia a ella de fieles sevillanos y en ocasiones de turistas de otros países que la demandan. En posteriores entradas daremos cuenta más detallada de las celebraciones en dichos templos.

Próximamente, les anunciaremos una gran noticia relacionada con la celebración del X aniversario de la entrada en vigor motu proprio Summorum Pontificum en Sevilla.

DEO GRATIAS

 

A continuación, una serie de fotografías para el recuerdo de esa primera misa y un artículo del diario ABC que puede servir de crónica de lo que aconteció y pueden leer aquí.

 

 

 

EL SÁBADO 23 SEPTIEMBRE CÓRDOBA ACOGERÁ EL II ENCUENTRO SUMMORUM PONTIFICUM ANDALUCÍA

La ciudad de Córdoba acogerá el sábado 23 de septiembre un acontecimiento muy especial. Se trata del II ENCUENTRO SUMMORUM PONTIFICUM ANDALUCÍA. Organizado por la COMISIÓN MISA TRADICIONAL ANDALUCÍA, la jornada se dividirá en dos grandes actos. El primero consistirá en una conferencia-coloquio, que será pronunciada en el Salón de Actos del Palacio Episcopal, a las 12:30 horas, por el delegado diocesano para la Vida Consagrada de Córdoba, Monseñor Alberto-José González Chaves. Y llevará por título: “La Misa tradicional: Un gran legado litúrgico de Benedicto XVI”.

Ya en la jornada de la tarde (a las 19:00 horas), el altar mayor de la Santa Iglesia Catedral de Córdoba será el centro de la celebración litúrgica. Allí se oficiará, por parte del obispo de Córdoba, el Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Demetrio Fernández González, Misa prelaticia tradicional de acción de gracias por el X aniversario de Summorum Pontificum, que pondrá el broche de oro a este intenso día. Será la primera vez tras la reforma litúrgica que en España un Obispo celebre la Misa según el Rito romano tradicional en el Altar Mayor de una catedral.
 
En dicho Encuentro se darán cita fieles de todas las diócesis de Andalucía que promueven en ellas desde hace una década la celebración de la Santa Misa según la Forma Extraordinario del Rito Romano o Misa tradicional o gregoriana, cuyo uso no fue abrogado, como así establece el motu proprio Summorum Pontificum promulgado S.S. Benedicto XVI.

El programa detallado del Encuentro es:

 

– 12:30 horas: Salón de Actos del Palacio Episcopal (c/ Torrijos nº 12 -junto a Catedral-). Conferencia-coloquio: “La Misa tradicional: Un gran legado litúrgico de Benedicto XVI”. Por Monseñor Alberto-José González Chaves, delegado diocesano para la Vida Consagrada de Córdoba.

 

– 14:30 horas: Comida-menú de hermandad en lugar cercano al Salón de Actos (para más detalles y reserva escribir a misatradicionalandalucia@gmail.com o asociación@unavocesevilla.info)

 

– 19:00 horas: Altar Mayor de la Catedral de Córdoba. Santa Misa tradicional-gregoriana de acción de gracias oficiada por el  Excmo. y Rvdmo. D. Demetrio Fernández González, obispo de Córdoba.

Para más información pueden escribir a: misatradicionalandalucia@gmail.com o https://www.facebook.com/misatradicionalandalucia/Animamos a todos nuestros amigos, asociados y lectores a participar de tan importante celebración.

La COMISIÓN MISA TRADICIONAL ANDALUCÍA fue constituida el 04 de junio del año del Señor de 2016 en Montilla (Córdoba), ante las reliquias del apóstol de Andalucía, San Juan de Ávila, y en el marco de la celebración del I Encuentro Summorum Pontificum Andalucía, con el objetivo de unir y coordinar a las distintas asociaciones y grupos de fieles existentes en Andalucía amantes del tesoro litúrgico tradicional de la Iglesia Católica que, en concreto, promueven en sus respectivas diócesis la celebración de la Misa tradicional o gregoriana.

 

 

 

Con la carta apostólica motu proprio data “Summorum Pontificum”, promulgada el 7 de julio de 2007, y que entró en vigor el 14 de septiembre de ese mismo año, el Santo Padre Benedicto XVI promulgó una ley universal para la Iglesia con el fin de reglamentar el uso de la Liturgia romana anterior a la reforma efectuada en 1970, haciendo con ello más accesible a la Iglesia universal la riqueza de esta liturgia también llamada tradicional o gregoriana, e ilustrando de forma autorizada las razones de su decisión en la Carta a los obispos que acompañaba la publicación del referido motu proprio.  Desde entonces, la celebración de la Misa tradicional, conforme a Summorum Pontificum, se ha extendido a casi todas las diócesis de Andalucía, con el beneplácito de sus obispos y el crecimiento de fieles que la demandan.

 

Lo que para las generaciones anteriores era sagrado, también para nosotros permanece sagrado y grande y no puede ser  improvisamente totalmente prohibido o incluso perjudicial. Nos hace bien a todos conservar las riquezas que han crecido en la fe y en la oración de la Iglesia y de darles el justo puesto” (Benedicto XVI. Carta a los Obispos que acompaña al motu proprio Summorum Pontificum)

 

ARTICULO: EL TESTIMONIO DE UN SACERDOTE QUE CELEBRA LA MISA TRADICIONAL

Les ofrecemos a continuación, extraída de la web del capítulo chileno de la Federación Internacióna Una Voce, la Asociación Litúrgica Magnificat, una traducción propia de un valioso testimonio aparecido en el sitio norteamericano Liturgy Guy (el original puede leerse aquí, en inglés). En él, un sacerdote nos cuenta cómo el haber aprendido a celebrar la Misa tradicional lo ha hecho un mejor sacerdote. Conservando la celebración birritual, el sacerdote da cuenta de cómo el conocimiento de la Misa tradicional lo ha ayudado también a celebrar la Misa de Pablo VI de un modo más digno y con mayor recogimiento, proceso de enriquecimiento anhelado por S.S. Benedicto XVI al promulgar el motu proprio Summorum Pontificum. Ojalá testimonios como estos conduzcan a los obispos a atender al llamado del Papa emérito de poner a disposición de los seminaristas la posibilidad de aprender la liturgia perenne de la Iglesia.

 
La Misa tradicional me ha hecho un mejor sacerdote
 
Al aproximarse la Iglesia al décimo aniversario del señero motu proprio Summorum Pontificum de Benedicto XVI, ha tenido lugar otro aniversario en la Iglesia de Santa Ana, en Charlotte, Carolina del Norte: se cumplieron 9 años desde que se volvió a celebrar la Misa tradicional en Charlotte. Desde aquella primera Misa rezada, de un sábado 31 de mayo de 2008 en la mañana, la Misa tradicional no ha dejado de hacerse más disponible y más popular en la ciudad. 
 
Recientemente pregunté al párroco de Santa Ana, el P. Timothy Ried (metodista converso, que apareció hace poco en el programa “The Journey Home”, de EWTN) cómo le ha impactado el antiguo rito en su calidad de sacerdote:
 
“Después de 9 años de celebrar la Misa tradicional, puedo decir que ella me ha hecho un mejor sacerdote. Me ha hecho amar estar sumergido en su tradición, y ser formado por sus rúbricas y oraciones. Lo más importante es que, celebrar la Misa tradicional, me ha hecho mejorar la forma en que celebro la Misa Novus Ordo. La disciplina que exige la Misa tradicional en su celebración se ha trasladado al modo como celebro la Misa Novus Ordo. Ciertamente he experimentado el mutuo enriquecimiento que Benedicto XVI esperaba que se produjera cuando se celebraran, una al lado de la otra, la Misa tradicional y la Misa Novus Ordo, y pienso que lo mismo ha experimentado nuestra parroquia. Creo firmemente tener un nuevo y mayor aprecio por la inmensa dignidad de la Misa”.
 
Esta respuesta del P. Ried no debiera sorprendernos. De hecho, he oído a otros sacerdotes expresar los mismos sentimientos cuando celebran la Misa tradicional. Unánimemente han declarado una mayor comprensión del Santo Sacrificio y de su sacerdocio, debido a haber tenido la experiencia del rito antiguo.
 
Cabe recordar que el Arzobispo Alexander K. Sample, de Portland, Oregon, analizó estos mismos beneficios al dirigirse a la Conferencia Sacra Liturgia en Roma, en 2013. En esa ocasión dijo: “Estas son las razones por las que urjo a los obispos a que se familiaricen con el usus antiquior como un medio para lograr para sí mismos una formación litúrgica más profunda y más sólida, que sirva como punto de referencia para llevar a cabo la renovación y reforma de la liturgia en la Iglesia local. Por experiencia propia puedo decir que mi estudio de los antiguos ritos litúrgicos y su celebración han tenido un enorme impacto en mi propio aprecio de nuestra tradición litúrgica, y han fortalecido mi comprensión de los nuevos ritos y su celebración”.
 
Haciéndose eco de los mismos sentimientos expresados por el P. Ried, el Arzobispo Sample agregó: “El obispo debería también animar a sus seminaristas a que se familiaricen con ese usus antiquior, no sólo por la posibilidad de que puedan ser llamados a celebrar esta forma de la Misa para beneficio de los fieles, sino también para que, como futuros sacerdotes, puedan apreciar la profunda y rica tradición litúrgica de la que derivan los ritos reformados…”.
 
La verdad es que el rito romano tiene en la actualidad dos formas: la forma ordinaria (la Misa introducida en 1970), y la forma extraordinaria (una liturgia que data de los primeros siglos, y que ha permanecido casi intacta desde el primer milenio).
 
¿No es ya tiempo de que la Iglesia escuche a estos hombres que celebran ambas formas del Rito Romano, como el Arzobispo Sample y el P. Ried? ¿No habrá llegado el momento de que todos los sacerdotes del Rito Romano, en especial los seminaristas, profundicen en su conocimiento del Sacrificio del Altar aprendiendo la Misa tradicional?

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Religión en libertad ha publicado un vídeo de la cuarta edición del congreso Ars Celebrandi, celebrado en la basílica de Nuestra Señora de Lichen (Polonia), durante el cual cuarenta sacerdotes polacos con destinos pastorales en todo el mundo aprendieron a celebrar la Misa tradicional y un centenar de laicos aprendieron a servirla, adquiriendo además una formación básica en gregoriano y polifonía.

Fuente: ASOCIACIÓN LITÚRGICA MAGNIFICAT

El P. Timothy Reid celebrando una Misa rorate en diciembre de 2015
(Foto: Liturgy Guy)
 
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SEVILLA: AVISO MISA TRADICIONAL EN AGOSTO

Les informamos que las Misas a celebrar –D.m.- según el Rito Romano tradicional en Sevilla durante el mes de AGOSTO en el Oratorio Escuela de Cristo (Barrio de Santa), a las 10:30 horas, serán:

 

  • 1ª DOMINGO (DÍA 6): Festividad de la Transfiguración del Señor. Oficiada por el Rvdo. P. Pablo Díez Herrera, capellán de la Asociación Una Voce Sevilla.
  • MARTES 15: Festividad de la Asunción de Nuestra Señora a los cielos. Celebrada por el Rvdo. P. Fernando Reyes Rico, párroco de Alcalá del Río (Sevilla).

 

  • 4ª DOMINGO (DIA 27): XII después de Pentecostés. Oficiada por nuestro capellán.

Asimismo, sentimos anunciarte, que, por razones ajenas a nuestra voluntad, se suspende la Misa tradicional en Sevilla correspondiente a los domingos 13 y 20 de agosto.

Sin más por el momento, te deseamos un santo y feliz verano en compañía de tus familiares y amigos.

Recibe un fraternal saludo in Xto et Maria,

 

UNA VOCE SEVILLA

SEVILLA: MARTES 25 JULIO MISA TRADICIONAL FESTIVIDAD SANTIAGO APOSTOL

Les informamos que, fieles a la tradición secular de la Iglesia española, el próximo MARTES 25 DE JULIO, con ocasión de la festividad de Santiago Apóstol, Patrón de las Españas -día de precepto-, se oficiará –D.m.- en su honor Santa Misa según el Rito Romano tradicional, a las 7 DE LA TARDE, en el Oratorio Escuela de Cristo de Sevilla, sito en el Barrio de Santa Cruz.

 Se recuerda la obligación que tienen los fieles de participar en la Santa Misa los días de precepto.

O sidus refúlgens Hispaniae, sancte Iacóbe Apóstole, intercede pro nobis ad Dóminum

 

UNA VOCE SEVILLA

 

 

SANTA MISA ANTE LA TUMBA DE SANTIAGO APOSTOL (BASÍLICA DE SANTIAGO COMPOSTELA)

 

 

X ANIVERSARIO: SUMMORUM PONTIFICUM HA ENRIQUECIDO A LA IGLESIA

El interesante blog tradicional DOMINUS EST ha traducido al español un artículo de Dom Alcuin Reid publicado en el diario londinense THE CATHOLIC HERALD, con ocasión de cumplirse el pasado 7 de julio el X aniversario de la promulgación del motu proprio Summorum Pontificum por S.S. Benedicto XVI, y que a continuación transcribimos por ser un adalid en defensa de los beneficios que han supuesto para la Iglesia la aplicación de dicho documento del Vicario de Cristo durante esta ultima década.

Al mediodía del 7 de julio de 2007 en Roma tuve el privilegio de estar presente en la primera misa solemne de un sacerdote recién ordenado. Como miembro de la Fraternidad de San Pedro, cantó lícitamente la misa según el usus antiquior—la forma tradicional del rito romano, tal como se usó antes de las reformas posteriores al Concilio Vaticano II. Fue una ocasión hermosa, pero que albergaba una distracción persistente.

 

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Hasta entonces, los fieles, laicos, religiosos e incluso clérigos, no tenían libre acceso a los  ritos litúrgicos antiguos. Era común (pero erróneamente) sostener que el permiso era requerido para celebrarlos. Ciertamente, la Santa Sede había alentado a los obispos a ser generosos en conceder tales permisos, pero como muchos bien recuerdan y con un sufrimiento no muy pequeño, en muchas diócesis de todo el mundo esto no era el caso: la parsimonia de un buen número de prelados era inamovible. Un liturgista inglés incluso llamó a “un período de transición obligatoria…  todos los sacerdotes ordenados después de 1970, con quizás cinco años para prepararse exclusivamente para la celebración del novus ordo“.

La distracción de ese 7 de julio fue un hecho que exactamente esa misma hora se había publicado el muy esperado motu proprio del papa Benedicto, Summorum Pontificum, sobre el uso del rito tradicional. Fue quizás un sacrificio, valió la pena esperar una hora o algo así antes de leer sus tan esperadas provisiones.

Los primeros meses de 2007 habían visto una batalla llevada a cabo sobre lo que contendría. El mismo papa Benedicto escribió en su carta a los obispos de la misma fecha: “Los informes de prensa y los juicios hechos sin información suficiente han creado mucha confusión. Ha habido reacciones muy divergentes que van desde la aceptación entusiasta hasta la dura oposición, sobre un plan cuyos contenidos son en realidad desconocidos”. De hecho, se sabe que personalmente llamó a varios obispos antes de julio para insistir en que terminaran su oposición pública a un documento que ellos ni siquiera habían leído.

El problema era “el temor de que el documento quitaba importancia a la autoridad del Concilio Vaticano II, una de cuyas decisiones esenciales, la reforma litúrgica, estaba siendo cuestionada”. La respuesta del Papa fue clara: “Este temor es infundado”. Tenía razón: como rito moderno ya reformado después del concilio sigue siendo lo que comúnmente se encuentra en las parroquias hasta el día de hoy. No ha habido incineración pública generalizada de la Constitución del Consejo sobre la Sagrada Liturgia o de los libros litúrgicos producidos en su estela.

Otro tema era el temor de que un uso más amplio del  rito antiguo “condujera a desórdenes o incluso divisiones dentro de las comunidades parroquiales”. El papa Benedicto respondió: “Este temor también me parece absolutamente infundado.” A pesar de algunos casos de imprudencia pastoral impuesta por el clero imponiendo el rito anterior (o aún el reciente) a las congregaciones sin preparación y formación adecuadas, la Iglesia hoy no está hendida con las parroquias divididas por causa de la inclusión del rito antiguo en su calendario. De hecho, muchas personas encuentran que su vida de fe y de culto se enriquece  con esta diversidad ritual legítima.

Para el papa Benedicto XVI, Summorum Pontificum era “en particular llegar a una reconciliación interior en el corazón de la Iglesia”, de quitar obstáculos a esa comunión y unidad que Nuestro Señor desea entre todos los bautizados. Es un hecho que la reforma litúrgica que siguió al concilio fue abrupta y controvertida y privó a muchos católicos, algunos de los cuales simplemente dejaron de asistir a misa. Aquellos pequeños grupos de sacerdotes y laicos que continuaban con los  ritos anteriores a la reforma de 1970 fueron condenados al ostracismo. Cuando, en lugar de caer en el desánimo, atraían a los jóvenes, que eran  desterrados. Las divisiones eran reales y se hacían más arraigadas. En conformidad con los esfuerzos realizados por san Juan Pablo II, en 2007 el Santo Padre trató de hacer lo que pudo para sanar estas divisiones, insistiendo en que: “Lo que las generaciones anteriores consideraban sagrado, sigue siendo sagrado y grande para nosotros y no puede ser de repente totalmente prohibido o incluso considerado perjudicial”.

Así, también él hizo notar un fenómeno aparentemente interesante: “Inmediatamente después del Concilio Vaticano II”, observó, “se suponía que las solicitudes para el uso del misal de 1962 se limitarían a la generación anterior que había crecido con ello, mientras tanto, se había demostrado claramente que los jóvenes también habían descubierto esta forma litúrgica, habían sentido su atracción y encontrado en ella una forma de encuentro con el misterio de la santísima eucaristía, particularmente idóneo para ellos”.

 

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Este es un elemento que a menudo se pasa por alto de Summorum Pontificum. El hecho de que el papa Benedicto XVI establezca con autoridad en la ley de la Iglesia que todos los fieles tienen el derecho legal a las ceremonias litúrgicas antiguas, incluyendo los sacramentos, y que los párrocos y no los obispos tienen ambos el deber de proporcionarlos y la autoridad de otra manera para decidir cuando sus celebraciones son apropiadas, no está motivado por la melancolía. Más bien, es una respuesta a la nueva e inesperada realidad de la Iglesia a principios del siglo XXI, donde los jóvenes que no conocían la liturgia anterior a la reforma de 1970 (ni siquiera las batallas libradas por ella) encuentran que en sus celebraciones, a menudo, mucho más que en otras celebraciones litúrgicas que han experimentado, pueden participar plenamente, conscientemente y activamente en la sagrada liturgia, “la fuente primaria e indispensable de la cual los fieles deben derivar el verdadero espíritu cristiano”, precisamente como el Concilio Vaticano II deseaba. En consecuencia, el papa Benedicto escribió: “Nos corresponde a todos conservar las riquezas que se han desarrollado en la fe y la oración de la Iglesia, y darles su valor conveniente”.

Cuando finalmente leíamos Summorum Pontificum el 7 de julio, y la carta que lo acompaña, estaba claro que el papa Benedicto había actuado como un “escriba que se ha hecho discípulo del Reino de los Cielos…semejante al dueño de una casa que saca de sus arcas lo nuevo y lo viejo”.(Mt 13, 52). Pero no todas las reacciones fueron tan placenteras. Un obispo italiano lamentaba que “hoy se ha  anulado una reforma por la que tantos trabajaron, a expensas de grandes sacrificios, animados únicamente por el deseo de renovar la Iglesia, haya sido anulada… una importante reforma del concilio ha sido socavada…” El padre Mark Francis lamentaría que: “el Papa, que no es un liturgista formado, haya mostrado interés y sensibilidad en asuntos litúrgicos”, pero que con Summorum Pontificum demostró “una verdadera incomprensión del papel de la liturgia en la vida de la Iglesia”, y adoptó un “relativismo” litúrgico, ignorando “el axioma patrístico sagrado lex orandi, lex credendi“.

Había muchos otros “profetas del  cataclismo”, incluyendo algunos obispos que rechazaban resumidamente cualquier sugerencia que a sus seminaristas se les diera tiempo para aprender a celebrar los ritos antiguos. Sin embargo, ningún catastrofista litúrgico se ha hecho sentir hasta ahora y muchos seminaristas parecen haber encontrado los medios para familiarizarse con los ritos antiguos. Para Summorum Pontificum se estableció una situación completamente nueva en la vida litúrgica de la Iglesia, que es un augurio muy bueno en efecto para la Iglesia de hoy y de mañana.

Como se ha señalado, el motu proprio establece que los ritos litúrgicos anteriores a 1970 deben estar libremente disponibles cuando los fieles los solicitan. Hoy en día, la mayoría de los fieles, incluido yo mismo, creció después del Concilio Vaticano II. Desconocíamos “los viejos tiempos”—cuando, ciertamente, el usus antiquior era a veces, de hecho demasiado, a menudo, celebrado mal, y cuando la misa cantada era una excepción en vez de la norma que debería ser. Cuando descubrimos la liturgia  anterior y seguimos asistiendo a ella, fue con la expectativa de que realmente participaríamos en sus ritos y oraciones plenamente, conscientemente y realmente en las celebraciones óptimas, no minimalistas. Y descubrimos el inmenso tesoro de fe y cultura en el cual participar—un tesoro que se remonta a la Iglesia primitiva que no había sido empujado a través de un filtro ideológico de los años sesenta.

 

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Este encuentro de nuestras generaciones post-conciliares con la liturgia pre-conciliar están realmente realizando, al menos en parte, el objetivo declarado de la Constitución del Concilio Vaticano II sobre la sagrada liturgia: impartir un vigor cada vez mayor a la vida cristiana a través de una  participación profunda y comprometida en la liturgia, aunque la ironía signifique esto ser la liturgia no reformada es relevante. (Esto plantea interrogantes sobre la necesidad y utilidad de reformas específicas, y desmiente a los “fundamentalistas del Vaticano II” quiénes las idolatran, pero la discusión de eso es otro tema.) Sus demandas producen una respuesta en nosotros. Encontramos que la restricción y la belleza del ritual, el silencio en el que encontramos espacio para orar interiormente, la música que no intenta imitar al mundo ni calmar las emociones sino que nos desafía y facilita la adoración de lo divino, en realidad encontramos la experiencia ritual total de lo luminoso y de lo sagrado, para edificar y nutrir.

Esta dinámica también ha cambiado la manera en que nos acercamos y celebramos los ritos litúrgicos reformados. En comparación, son ritualmente bastante agilizados, demasiado para algunos. Y ciertamente, la teología de sus textos es a veces muy diferente o disminuida. Pero su celebración ahora está siendo enriquecida por aquellos inmersos en la tradición litúrgica no reformada. El papa Benedicto habló de este “enriquecimiento mutuo” en 2007 como posible resultado de su motu proprio. Ha sido un factor creciente en la vida litúrgica de la Iglesia desde entonces. Muchos jóvenes sacerdotes hablan elocuentemente que al celebrar el usus antiquior les ha permitido celebrar el usus recentior con mayor reverencia y significado. Este nuevo enfoque y modo de celebrar los ritos modernos de manera que estén en mayor continuidad con la tradición litúrgica está, sin duda, más en consonancia con las intenciones del concilio de algunas aplicaciones e interpretaciones de él hasta ahora. Esto no aborda el problema más importante de una “corrección de la reforma litúrgica”—un punto que no desaparecerá simplemente porque la gente no le guste, sino que hace mucho para corregir las celebraciones erróneas y a veces incluso abusos en los ritos modernos que hemos experimentado con demasiada frecuencia.

Algunos exégetas están tan enfurecidos por Summorum Pontificum como lo fueron en 2007 y afirman que promueve un “tradicionalismo” que está teniendo “un efecto negativo en la aceptación de otros documentos del Vaticano II, como los del ecumenismo, el diálogo interreligioso y la actividad misionera de la Iglesia”. (Como ocurre con muchos” -ismos “, el tradicionalismo es una exageración errónea y debe evitarse). Pero si el encuentro nuevo y vivificante con la tradición litúrgica no reformada hecha posible por el papa Benedicto XVI hace diez años conduce a una reevaluación crítica de la reforma litúrgica y de la implementación de otros documentos conciliares, ¿quiénes somos nosotros para juzgarlo adversamente? Porque si esto surge de fieles laicos y clérigos católicos para quienes el rótulo de “tradicionalista” es simplemente anticuado, ¿no podría esta nueva situación en la vida de la Iglesia ser de hecho uno de los “signos de los tiempos” de nuestros días, una señal en el que las autoridades de la Iglesia puedan oír algo de lo que el Espíritu Santo está diciendo en medio de nosotros? Gracias al papa Benedicto XVI, los laicos y el clero (deberían) haber tenido acceso a la tradición litúrgica no reformada sin tener que ser cualquier otra cosa que católicos durante diez años. Los frutos de esta medida son reales y están creciendo, para el bien de toda la Iglesia.

Después de la misa del 7 de julio de 2007 celebrábamos la ordenación del joven sacerdote con mayor alegría mientras leíamos el motu proprio del papa Benedicto y la carta de acompañamiento. Este sacerdote ahora da gracias a Dios Todopoderoso por diez años de ministerio fructífero, así como la Iglesia puede dar gracias a Dios Todopoderoso por los genuinos frutos de la sabiduría paterna del papa Benedicto y una profunda visión en la promulgación de Summorum Pontificum.”.

Dom Alcuin Reid, es un monje del  Monastère Saint-Benoît en la diócesis de Fréjus-Toulon, Francia, y un erudito litúrgico de renombre internacional, es el autor de “El usus antiquior-Su historia y su importancia en la Iglesia después del Concilio Vaticano II” (A. Reid, ed., T&T Clark compañero de liturgia, Bloomsbury, 2016).

 

[Traducción de R. Linares. Dominus Est. Artículo original]

Portada: Fraternidad Sacerdotal San Pedro (FSSP)

X ANIVERSARIO SUMMORUM PONTIFICUM EN ANDALUCÍA: (23-SEP) EL OBISPO DE CÓRDOBA OFICIARÁ MISA TRADICIONAL EN LA CATEDRAL

A continuación, les ofrecemos la excelente noticia ofrecida el pasado 7 de julio por la COMISIÓN MISA TRADICIONAL ANDALUCÍA:

En el día en que se cumple el X aniversario de la promulgación del motu proprio Summorum Pontificum por S.S. Benedicto XVI, la COMISIÓN MISA TRADICIONAL ANDALUCÍA se complace anunciarles que, con motivo de dicho aniversario y como culmen del II ENCUENTRO SUMMORUM PONTIFICUM ANDALUCÍA, el sábado 23 de septiembre a las 19:00 horas, en el Altar Mayor de la Catedral de Córdoba (España), el Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Demetrio Fernández González, Obispo de Córdoba oficiará -D.m.- la Santa Misa según la Forma Extraordinaria del Rito Romano o también llamada Misa tradicional o gregoriana, atendiendo con ello de manera generosa la petición de celebración por nuestra Comisión. Ante ello, manifestamos nuestro más profundo agradecimiento por el gesto paternal y de acogida del Obispo de Córdoba y el Cabildo Catedral a este grupo de fieles católicos de Andalucía.

Animamos a todos a participar de tan importante celebración litúrgica y del II Encuentro Summorum Pontificum el próximo 23 de septiembre.

 

 

 

En próximas publicaciones daremos más detalles sobre el asunto. No obstante, pueden escribirnos a: misatradicionalandalucia@gmail.com o consultar el blog Misa tradicional Andalucía.”.

 

 

 

 

La COMISIÓN MISA TRADICIONAL ANDALUCÍA fue constituida el 04 de junio del año del Señor de 2016 en Montilla (Córdoba), ante las reliquias del apóstol de Andalucía, San Juan de Ávila, y en el marco de la celebración del I Encuentro Summorum Pontificum Andalucía, con el objetivo de unir y coordinar a las distintas asociaciones y grupos de fieles existentes en Andalucía amantes del tesoro litúrgico tradicional de la Iglesia Católica que, en concreto, promueven en sus respectivas diócesis la celebración de la Misa tradicional o gregoriana.

 

 

 

Con la carta apostólica motu proprio data “Summorum Pontificum”, promulgada el 7 de julio de 2007, y que entró en vigor el 14 de septiembre de ese mismo año, el Santo Padre Benedicto XVI promulgó una ley universal para la Iglesia con el fin de reglamentar el uso de la Liturgia romana anterior a la reforma efectuada en 1970, haciendo con ello más accesible a la Iglesia universal la riqueza de esta liturgia también llamada tradicional o gregoriana, e ilustrando de forma autorizada las razones de su decisión en la Carta a los obispos que acompañaba la publicación del referido motu proprio.  Desde entonces, la celebración de la Misa tradicional, conforme a Summorum Pontificum, se ha extendido a casi todas las diócesis de Andalucía, con el beneplácito de sus obispos y el crecimiento de fieles que la demandan.

 

Lo que para las generaciones anteriores era sagrado, también para nosotros permanece sagrado y grande y no puede ser  improvisamente totalmente prohibido o incluso perjudicial. Nos hace bien a todos conservar las riquezas que han crecido en la fe y en la oración de la Iglesia y de darles el justo puesto” (Benedicto XVI. Carta a los Obispos que acompaña al motu proprio Summorum Pontificum)

 

 

 

 

X ANIVERSARIO SUMMORUM PONTIFICUM (2007-2017): EL RESURGIMIENTO DE LA MISA TRADICIONAL

En el día en que se cumple el X aniversario de la promulgación del motu proprio Summorum Pontificum por S.S. Benedicto XVI, mediante el cual el Vicario de Cristo normalizaba el uso de la liturgia romana anterior a la reforma de 1970, y en concreto la celebración de la Santa Misa según el Rito Romano tradicional, la Asociación Una Voce Sevilla quiere ofrecer a sus lectores y amigos, como conmemoración y resumen de lo que ha significado para la Iglesia católica una década de vigencia Summorum Pontificum, unas palabras proféticas del poeta y ensayista italiano Tito Casini (1897-1987), publicadas en un artículo de 1976, que traducimos a continuación al español, y que podemos titular como: “Oda al resurgimiento de la Misa tradicional“:

 

Resurgirá, sin duda alguna, […] la Misa resurgirá, como les digo a tantos que vienen a mí para lamentarse (y lo hacen, a veces, llorando). A quien me pregunta cómo puedo estar tan seguro de ello, le contesto (como poeta, si les parece) llevándolo a mi balcón y mostrándole el sol … Pronto anochecerá, y allí, en la iglesia de Santo Domingo [en Fiesole], los frailes cantarán vísperas: Iam sol recedit igneus. Pero, en pocas horas, esos mismos dominicos amigos míos cantarán prima: Iam lucis orto sidere, y así todos los días.

 

El sol, en efecto, se levantará nuevamente, volverá a resplandecer después de la noche para alegrar la tierra desde el cielo, porque … porque es el sol, y Dios lo dispuso así para nuestra vida y consuelo. Por lo tanto, añado que es y será igual con la Misa. La Misa que es nuestra, católica, de todos los tiempos y todos los pueblos: nuestro sol espiritual, tan hermoso, tan santo y tan santificante. La visión espeluznante de los murciélagos, salidos ​​[de sus escondrijos] con la Reforma, [que creen] que su hora, la hora de las tinieblas, no terminará.

 

Recuerdo también que en este amplio balcón de mi casa estuvimos varios, hace algunos años, contemplando un eclipse total de sol. Recuerdo, y casi lo siento de nuevo, la sensación de frialdad, de tristeza y casi de desilusión al mirar, al sentir que el aire se oscurecía y helaba poco a poco. Recuerdo la ciudad en silencio, mientras las golondrinas … mientras los pájaros desaparecían, asustados, y los repugnantes quirópteros aparecían volando en el cielo.

 

Al que dijo, cuando el sol se hubo cubierto del todo: ¿Y si ya no se volviera a ver más?, pensamiento al que nadie respondió, casi como si no se hubieran dado cuenta de la intención jocosa con que lo dijo … El sol se vuelve a ver. De hecho, el sol se levanta de nuevo tras una breve noche, tan radiante como antes y, al parecer, aún más, mientras el aire se vuelve a poblar de golondrinas y los murciélagos regresan a sus guaridas.

 

Como antes, luminosa y bella, y sin embargo siendo la misma, el sol se ve mayor de lo que era, como en la ley leopardiana del placer como fruto del abandono, o en la parábola evangélica de la dracma perdida y encontrada.

 

Como antes, pero con más grandeza que antes: así será con la Misa, así será la Misa ante nuestros ojos, culpables de no haberla estimado dignamente antes del eclipse. Ante nuestros corazones culpables de no haberla amado lo suficiente“.

 

Fuente: Rorate Caeli

 

 

X ANIVERSARIO SUMMORUM PONTIFICUM: RELACIÓN 421 CARDENALES Y OBISPOS QUE HAN OFICIADO O PARTICIPADO EN LA LITURGIA TRADICIONAL

A continuación, les ofrecemos el listado, elaborado por el blog Acción Litúrgica, de los 421 Cardenales y Obispos de todo el mundo, que han oficiado o asistido a la liturgia según la Forma Extraordinaria del Rito Romano o tradicional, tras la entrada en vigor del motu proprio Summorum Pontificum de S.S. Benedicto XVI el 7 de julio de 2007, que normalizó el uso de la Misa tradicional en el seno de la Iglesia, y del que en estos días se cumplirá una década de vigencia y abundantes frutos espirituales.

La ASOCIACIÓN UNA VOCE SEVILLA quiere dejar constancia pública de su profundo agradecimiento a todos ellos.

 

 

ALEMANIA: Cardenal Brandmüller (Presidente Emérito del Pontificio Consejo de Ciencias Históricas). Obispos Ackermann (Obispo de Tréveris), Dick (Obispo Auxiliar Emérito de Colonia), Hanke (Obispo de Eichsttät), Ipolt (Obispo de Görlitz), König (Obispo Auxiliar de Paderborn), Mixa (Obispo de Augsburgo), Ostermann (Obispo Auxiliar Emérito de Münster), Overbeck (Obispo de Essen), Zdarsa (Obispo de Augsburgo), y Ziegelbauer (Obispo Auxiliar de Augsburgo) .

ARGENTINA: Obispos Baseotto (Obispo Emérito Castrense de Argentina), Fenoy (Obispo de San Miguel), Laise (Obispo Emérito de San Luis), y Sánchez Sorondo (Canciller de la Pontificia Academia de Ciencias).

AUSTRALIA: Cardenal Pell (Arzobispo de Sidney). Arzobispos Coleridge (Arzobispo de Brisbane), Hart (Arzobispo de Melbourne), Hickey (Arzobispo de Perth) y Wilson (Arzobispo de Adelaide). Obispos Elliot (Obispo Auxiliar de Melbourne), Grech (Obispo de Sandhurst, +2010), Jarret (Obispo de Lismore, emérito en 2016), Long (Obispo Auxiliar de Melbourne), Mathys (Obispo de Armidale), Porteus (Obispo Auxiliar de Sidney), Prowse (Obispo de Sale), y Tomlinson (Obispo de Sandhurst).

AUSTRIA: Cardenal Stickler (Archivero Emérito de la Santa Sede, +2007). Obispos Fischer (Obispo Emérito de Feldkirch) y Laun (Obispo Auxiliar de Salzsburgo).

BÉLGICA: Arzobispo Leonard (Arzobispo de Bruselas y Primado de Bélgica). Obispos Delville (Obispo de Lieja) y Harpigny (Obispo de Tournai).
BENIN: Obispo N´Koue (Obispo de Parakou).
BRASIL: Cardenal Freire Falcâo (Arzobispo Emérito de Brasilia), Arzobispos Pena (Arzobispo de Niterói, Emérito en 2011), Rezende Dias (Arzobispo de Niterói), Taveira Correa (Arzobispo de Belem do Pará) y Tempesta (Arzobispo de Río de Janeiro, creado cardenal en 2014). Obispos Areas Rifán (Obispo titular de Cedamusa, y administrador de la Administración Apostólica San Juan Marían Vianney), Beloto (Obispo de Franca), Bergamin (Obispo de Nova Iguaçu), Canindé Palhano (Obispo de Senhor do Bomfim), Cordeiro de Lima (Obispo Auxiliar de Fortaleza), Costa Souza (Obispo Auxiliar de Sâo Sebastiâo do Rio de Janeiro), Da Silva (Obispo Auxiliar Emérito de Fortaleza), Da Silva Brito (Obispo Auxiliar de Río de Janeiro), Ferrería Paz (Obispo de Campos dos Goytacazes), De Castro Homem (Obispo Auxiliar de Río de Janeiro), Fontes de Matos (Obispo de Palmira dos Indios), Gomez Guimarâes (Obispo Emérito de Campos dos Goytacazes), Gonçalvez de Almeida (Obispo Auxiliar de Brasilia), Gouvêa Matosso (Obispo de Nova Friburgo), Marchiori (Obispo de Apucarana), Monteiro Guimarâes (Obispo de Garanhuns, nombrado Arzobispo del Ordinariato Militar de Brasil en 2014), Lopes de Faria (Obispo Emérito de Diamantina,+2009), Paixao (Obispo Auxiliar de Salvador-Bahía), Pestana Filho (Obispo Emérito de Anápolis,+2011), Romer (Obispo Auxiliar Emérito de Río de Janeiro), Rossi Keller (Obispo de Frederico Westphalen), Silva Matthes (Obispo Emérito de Franca), Sivieri (Obispo de Propriá-Sergipe), Soares da Costa (Obispo Auxiliar de Aracaju), Stringhini (Obispo de Franca, hoy Obispo de Mogi das Cruzes), Ubiratan Lopez (Obispo de Itaguaí).
CANADÁ: Cardenales Collins (Arzobispo de Toronto), Lacroix (Arzobispo de Quebec y Primado de Canadá) y Ouellet (Prefecto de la Congregación para los Obispos). Arzobispos Roussin (Arzobispo de Vancouver, Emérito en 2009), Miller (Arzobispo de Vancouver), Prendergast (Arzobispo de Ottawa). Obispos Blais (Obispo Auxiliar de Quebec), Boisonneau (Obispo Auxiliar de Toronto), Damphousse (Obispo de Sault Sainte Marie), Daniels (Obispo de Grand Falls), Fabbro (Obispo de London, Ontario), LaRocque (Obispo Emérito de Alexandria-Cornwall, Ontario), Lemay (Obispo Auxiliar de Quebec), y McGrattan (Obispo Auxiliar de Toronto, hoy Obispo de Peterborough).
CHILE: Cardenal Medina Estévez (Prefecto Emérito del Culto Divino). Arzobispos Piñera Carvallo (Arzobispo Emérito de La Serena) y Rebolledo Salinas (Arzobispo de La Serena). Obispos Duarte García de Cortázar (Obispo de Valparaíso), Gleisner Wobbe (Obispo Auxiliar de La Serena), González Errázuriz (Obispo de San Bernardo) y Vega Velasco (Obispo Prelado de Illapel).
CHINA: Cardenal Tong Hon (Obispo de Hong-Kong), Cardenal Zen (Obispo Emérito de Hong-Kong).
COLOMBIA: Cardenal Castrillón Hoyos (Presidente Emérito de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei). Obispos Henao del Río (Obispo titular de Casae Medianae y Vicario Episcopal de Mitú), López Hurtado (Obispo de Girardot), y Ramírez Gómez (Obispo Emérito de Garzón, Presidente del Tribunal Eclesiástico).
CROACIA: Obispo Pozaic (Obispo Auxiliar de Zagreb).
DINAMARCA: Obispo Kozon (Obispo de Copenhagen).
ECUADOR: Obispo Castillo Pino (Obispo Auxiliar de Portoviejo).
ESLOVAQUIA: Arzobispo Bezák (Arzobispo de Trnava).
ESLOVENIA: Cardenal Rodé (Prefecto para la Vida Consagrada).
ESPAÑA: Cardenales Cañizares Llovera (Prefecto para el Culto Divino, hoy Arzobispo de Valencia), Martínez Sistach (Arzobispo de Barcelona, emérito en 2015), Herranz Casado (Presidente Emérito del Consejo de Textos Legislativos), y Navarrete Cortés (Rector Emérito de la Universidad Gregoriana, +2010). Arzobispos Asenjo Pelegrina (Arzobispo de Sevilla), Rodríguez Plaza (Arzobispo de Toledo y Primado de España), y Ureña Pastor (Arzobispo de Zaragoza, emérito en 2014). Obispos: Arrieta Ochoa de Chinchetru (Secretario del Pontificio Consejo de Textos Legislativos), Cases Andreu (Obispo de Canarias), Fernández González (Obispo de Córdoba), Iceta Gavicagogeascoa (Obispo de Bilbao), Martínez Camino (Obispo Auxiliar de Madrid y Secretario de la Conferencia Episcopal Española), y Yanguas Sanz (Obispo de Cuenca).
ESTADOS UNIDOS: Cardenales Baum (Penitenciario Mayor Emérito, +2015), Burke (Patrono de la Orden de Malta), DiNardo (Arzobispo de Galveston-Houston), Egan (Arzobipo Emérito de Nueva York, +2015), Foley (Gran Maestre de la Orden del Santo Sepulcro, +2011), George (Arzobispo de Chicago, +2015), Levada (Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Emérito en 2012), O’ Malley (Arzobispo de Boston) y Wuerl (Arzobispo de Washington). Arzobispos Apuron (Arzobispo de Agaña), Aquila (Arzobispo de Denver), Brown (Arzobispo titular de Aquileia y Nuncio de Su Santidad en Irlanda), Brunett (Arzobispo de Seattle, Emérito en 2010), Carlson (Arzobispo de Saint Louis), Coakley (Arzobispo de Oklahoma), Curtiss (Arzobispo Emérito de Omaha), Di Noia (Vicepresidente de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei), Gómez (Arzobispo de Los Ángeles), Gullickson (Arzobispo titular de Polymartium y Nuncio de Su Santidad en Suiza), Hugues (Arzobispo Emérito de Nueva Orleans), Kurtz (Arzobispo de Louisville), Lucas (Arzobispo de Omaha), Myers (Arzobispo de Newark), Nienstedt (Arzobispo de Sain Paul y Minneapolis), Pilarczyk (Arzobispo Emérito de Cicinnati), Sartain (Arzobispo de Seattle), Sheehan (Arzobispo de Santa Fe), Tobin (Arzobispo de Indianápolis), Vigneron (Arzobispo de Detroit) y Wenski (Arzobispo de Miami). Obispos Backer (Obispo de Birmingham), Bambera (Obispo de Scranton), Barber (Obispo de Oakland), Barres (Obispo de Allentown), Bevard (Obispo de Saint Thomas), Blair (Obispo de Toledo, Ohio), Boyea (Obispo de Lansing),  Bruskewitz (Obispo de Lincoln, hoy emérito), Burbidge (Obispo de Raleigh), Caggiano (Obispo de Bridgeport), Callahan (Obispo de LaCrosse), Conley (Obispo Auxiliar de Denver, hoy Obispo de Lincoln), Conlon (Obispo de Jolliet), Cordileone (Obispo de Oakland; nombrado Arzobispo de San Francisco en 2012), Cotta (Obispo Auxiliar de Sacramento), Cozzens (Obispo Auxiliar de Minneapolis), Cummins (Obispo Emérito de Oakland), D´Arcy (Obispo de Fort Wayne-South Bend), Dewane (Obispo de Venice), Di Lorenzo (Obispo de Richmond), DiMarzio (Obispo de Brooklynn), Doran (Obispo de Rockford, Emérito en 2012), Elizondo (Obispo Auxiliar de Seattle), Etienne (Obispo de Cheyenne), Farrell (Obispo de Dallas), Finn (Obispo de Kansas City, Emérito en 2015), Foley (Obispo Emérito de Birmingham), Foys (Obispo de Covington), Gainer (Obispo de Harrisburg), García (Obispo de Monterey), Gelineau (Obispo Emérito de Providence), Gruss (Obispo de Rapid City), Hanchon (Obispo Auxiliar de Detroit), Hermann (Obispo Auxiliar de Saint Louis), Hying (Obispo Auxiliar de Milwaukee), Hurley (Obispo de Grand Rapids), Jugis (Obispo de Charlotte), Keleher (Obispo Emérito de Kansas City), Kicanas (Obispo de Tucson), Libasci (Obispo de Manchester), Loverde (Obispo de Arlington), Madera Uribe (Obispo Emérito de Fresno), Malloy (Obispo de Rockford), Matano (Obispo de Burlington, en 2014 Obispo de Rochester), McFadden (Obispo de Harrisburg, +2013), McManus (Obispo de Worcester), Morlino (Obispo de Madison), Mulvee (Obispo Emérito de Providence), Murphy (Obispo de Rockville Centre), Nevares (Obispo Auxiliar de Phoenix), O´Connell (Obispo de Trenton), O´Hara (Obispo Auxiliar de Nueva York), Olmsted (Obispo de Phoenix), Paprocki (Obispo de Springfield, Illinois), Parkes (Obispo de Pensacola-Tallahassee, nombrado Obispo de Saint Petersburg en 2016), Perry (Obispo Auxiliar de Chicago), Provost (Obispo de Lake Charles), Reiss (Obispo Auxiliar de Detroit), Rhoades (Obispo de Harrisburg, hoy de Fort Wayne-South Bend), Rice (Obispo Auxiliar de Saint Louis), Ricken (Obispo de Green Bay), Sample (Obispo de Marquette, hoy Obispo de Portland), Scharfenberger (Obispo de Albany), Serratelli (Obispo de Paterson), Silva (Obispo de Honolulu), Slattery (Obispo de Tulsa), Sullivan (Obispo de Candem), Swain (Obispo de Sioux Falls), Timlin (Obispo Emérito de Scranton), Tobin (Obispo de Providence), Waltersheid (Obispo Auxiliar de Pittsburg), y Van Johnston (Obispo de Springfield, Missouri, nombrado Obispo de Kansas City en 2015).
FILIPINAS: Arzobispos Aniceto (Arzobispo Emérito de San Fernando), Argüelles (Arzobispo de Lipa), Lagdameo (Arzobispo de Jaro), Lavarias (Arzobispo de San Fernando), y Palma (Arzobispo de Cebú). Obispos Escaler (Obispo Emérito de Ipil), De Gregorio (Administrador de la Prelatura de Batanes), Hobayan (Obispo Emérito de Cazarman), Tobias (Obispo de Novaliches), y Vergara (Obispo de Pasig).
FRANCIA: Cardenales Barbarin (Arzobispo de Lyon), Ricard (Arzobispo de Burdeos), y Ving-Trois (Arzobispo de París y Presidente de la Conferencia Episcopal Francesa). Arzobispos Aubertin (Arzobispo de Tours), Bacqué (Nuncio en Holanda), Carré (Arzobispo de Montpellier), Cattenoz (Arzobispo de Avignon), D´Ornellas (Arzobispo de Rennes), Le Gall (Arzobispo de Toulouse), Macaire (Arzobispo de Fort-de-France, La Martinica), Madec (Arzobispo Emérito de Toulon), Maillard (Arzobispo de Bourges), Thomazeau (Arzobispo de Montpellier, emérito en 2011) y Wintzer (Arzobispo de Poitiers). Obispos Aillet (Obispo de Bayona), Aumonier (Obispo de Versalles), Bagnard (Obispo de Belley-Ars), Batut (Obispo de Blois), Beau (Obispo auxiliar de París), Benoît-Gonnin (Obispo de Beavois, Noyon y Senlis), Blacquart (Obispo de Orleans), Boivineau (Obispo de Annecy), Bonfils (Obispo Emérito de Niza y Administrador Apostólico de Ajaccio), Brouwet (Obispo Auxiliar de Nanterre, nombrado Obispo de Tarbes-Lourdes en 2012), Castet (Obispo de Luçon), Centène (Obispo de Vannes), De Berranger (Obispo Emérito de Saint-Denis, +2017), De Dinechin (Obispo Auxiliar de París), De Germay (Obispo de Ajaccio), De Kerimel (Obispo de Grenoble), De Moulins-Beaufort (Obispo Auxiliar de París), Delmas (Obispo de Angers), Dubost (Obispo de Evry), Dufour (Obispo de Limoges), Fikart (Obispo Auxiliar Emérito de París), Fort (Obispo de Orleans), Gaschignard (Obispo de Aire y Dax), Ginoux (Obispo de Montauban), Fréchard (Obispo Emérito de Auch), Gaidon (Obispo Emérito de Cahors, +2011), Guillaume (Obispo Emérito de Saint-Dié), Herbreteau (Obispo de Agen), Kalist (Obispo de Limoges), Kratz (Obispo Auxiliar de Estrasburgo), Le Bègue de Germiny (Obispo de Blois), Lebrun (Obispo de Saint-Etienne), Mathieu (Obispo de Saint-Dié), Nahmias (Obispo de Meaux), Pansard (Obispo de Chartres), Rey (Obispo de Frejus-Toulon), Riocreux (Obispo de Pontoise), Roland (Obispo de Moulins), Scherrer (Obispo de Laval), y Séguy (Obispo Emérito de Autun).
GABÓN: Arzobispo Mvé Engone (Arzobispo de Libreville). Obispo Madega Lebouankenham (Obispo de Mouila).

GUINEA CONAKRI: Cardenal Sarah (Prefecto para el Culto Divino).
GUINEA ECUATORIAL: Arzobispo Nsué Edjang (Arzobispo de Malabo y Presidente de la Conferencia Episcopal de Guinea Ecuatorial). 
HAITÍ: Arzobispo Gayot (Arzobispo Emérito de Cap-Haitien, +2010).
HUNGRÍA: Obispos Farhat (Nuncio en Austria), y Lajos Varga (Obispo titular de Sicca Veneria y Auxiliar de Vác).
ITALIA: Cardenales Antonelli (Arzobispo de Florencia, emérito en 2008), Bagnasco (Arzobispo de Génova), Bartolucci (Maestro de Capilla Emérito de la Capilla Sixtina, +2013), Betori (Arzobispo de Florencia), Caffarra (Arzobispo de Bolonia), De Magistris (Penitenciario Mayor Emérito), De Paolis (Prefecto Emérito de Asuntos Económicos), Piovanelli (Arzobispo Emérito de Florencia), Poggi (Bibliotecario Emérito de la Santa Sede, +2010), Scola (Arzobispo de Venecia). Arzobispos Accerbi (Prelado de la Orden de Malta, emérito en 2015), Appignanesi (Arzobispo Emérito de Potenza), Bassetti (Arzobispo de Perugia, creado cardenal en 2014), Berloco (Nuncio Apostólico de Su Santidad en Bélgica), Boccardo (Arzobispo de Spoleto-Norcia), Brugnaro (Arzobispo de Camerino-San Severino), Crepaldi (Arzobispo de Trieste), Fisichella (Arzobispo titular de Vicohabentia y Presidente del Consejo Pontificio de Promoción de la Nueva Evangelización), Molinari (Arzobispo de L´Aquila), Miglio (Arzobispo de Cagliari), Negri (Arzobispo de Ferrara), Petrocchi (Arzobispo Metropolitano de L´Aquila), Pozzo (Secretario de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei y Arzobispo titular de Bagnoregio) y Tiddia (Arzobispo Emérito de Oristano). Obispos Ambrosio (Obispo de Piacenza), Borghetti (Obispo de Albenga-Imperia), Cancian (Obispo de Città di Castello), Cerrato (Obispo de Ivrea), Giovanetti (Obispo de Fiesole, emérito en 2010), Girotti (Obispo titular de Meta y Regente emérito de la Penitenciaría Apostólica), Giusti (Obispo de Livorno), Lambiasi (Obispo de Rimini), Meini (Obispo de Fiésole), Mistrorigo (Obispo Emérito de Treviso), Oliveri (Obispo de Albenga-Imperia, emérito en 2016), Piseddu (Obispo Emérito de Lanusei), Pizziol (Obispo de Vicenza), Rabitti (Obispo de Ferrara), Raspanti (Obispo de Acireale), Ravignani (Obispo Emérito de Trieste), Reali (Obispo de Porto-Santa Rufina), Scanavino (Obispo de Orvieto), Sciacca (Secretario del Gobierno del Estado Vaticano, ahora Secretario adjunto de la Signatura Apostólica), Sigismondi (Obispo de Foligno), Silvani (Obispo de Volterra), Suetta (Obispo de Ventimiglia-San Remo), Tardelli (Obispo de San Miniato), Zenti (Obispo de Verona) y Zuppi (Obispo Auxiliar de Roma).
IRLANDA: Cardenal Brady (Arzobispo Emérito de Armagh y Primado de Irlanda). Arzobispo Martin (Arzobispo de Dublin y Primado de Irlanda). Obispos Magee (Obispo de Cobh), y Moriarty (Obispo Emérito de Kildare y Leighlin).
KAZAJSTAN: Obispo Schneider (Obispo Auxiliar de Astana).
LIECHTENSTEIN: Arzobispo Haas (Arzobispo de Vaduz).
LITUANIA: Obispo Bartulis (Obispo de Siauliai).

MAURICIO: Obispo Piat (Obispo de Port-Louis; nombrado cardenal en 2016).
MÉXICO: Cardenales Rivera Carrera (Arzobispo y Primado de México), Sandoval Íñiguez (Arzobispo Emérito de Guadalajara). Arzobispo Suárez Inda (Arzobispo de Morelia). Obispos González González (Obispo Auxiliar de Guadalajara), Gutiérrez Valencia (Obispo Auxiliar de Guadalajara) y Ortega Franco (Obispo Auxiliar de México).
MONACO: Arzobispo Barsi (Arzobispo de Mónaco).
NIGERIA: Cardenal Arinze (Prefecto Emérito de la Congregación para el Culto Divino). Obispos Ochiagha (Obispo Emérito de Orlu), y Tochukwu Ukwuoma (Obispo de Orlu).
NUEVA ZELANDA: Obispo Meeking (Obispo Emérito de Christchurch).
PAÍSES BAJOS: Obispo Punt (Obispo de Haarlem-Amsterdam), y Van Burgsteden (Obispo Emérito de Haarlem-Amsterdam). 
PARAGUAY: Obispo Livieres (Obispo Emérito de Ciudad del Este).
POLONIA: Cardenales Dziwisz (Arzobispo de Cracovia) y Nycz (Arzobispo de Varsovia). Arzobispos Golebiewski (Arzobispo de Wroclaw, Emérito en 2013), y Zycinski (Arzobispo de Lublin, + 2011). Obispos Balcerek (Obispo Auxiliar de Pozna), Buzun (Obispo Auxiliar de Kalisz), Cieslik (Obispo Auxiliar de Koszalin-Kolobrzeg), Czaja (Obispo de Opole), Depo (Obispo de Zamosc-Lubaczow, desde 2012 Arzobispo de Czestochowa), Dziuba (Obispo de Lowicz), Gorny (Obispo de Rzeszów, Emérito en 2013), Janocha (Obispo Auxiliar de Varsovia), Malysiak (Obispo Auxiliar Emérito de Cracovia), Mering (Obispo de Wloclawek), Mizinski (Obispo Auxiliar de Lublin), Pieronek (Obispo Auxiliar Emérito de Sosnowieck), Rys (Obispo Auxiliar de Cracovia), Stobrawa (Obispo Auxiliar de Opole),  Szkodon (Obispo Auxiliar de Cracovia) y Watroba (Obispo de Rzeszów).
PORTUGAL: Obispo De Faria (Obispo Emérito de Funchal).
PUERTO RICO: Obispos Corrada del Rio (Obispo de Mayagüez), y Torres Oliveira (Obispo Emérito de Ponce, +2012).
REINO UNIDO: Cardenal O´Brien (Arzobispo de Edimburgo y Primado de Escocia, emérito en 2013). Arzobispos Conti (Arzobispo de Glasgow), Longley (Arzobispo de Birmingham), McDonald (Arzobispo Emérito de Southwark) y Stack (Arzobispo de Cardiff). Obispos Arnold (Obispo de Salford), Brain (Obispo de Salford, Emérito en 2014), Brainey (Obispo de Middlesbrough), Campbell (Obispo de Lancaster), Cunnigham (Obispo de Hexham y Newcastle), Davies (Obispo de Shewsbury), Doyle (Obispo de Northampton), Drainey (Obispo de Middlesbrough), Egan (Obispo de Portsmouth), Gilbert (Obispo de Aberdeen), Hopes (Obispo de East Anglia), Jabalé (Obispo Emérito de Menevia), Kenney (Obispo Auxiliar de Birmingham), McGough (Obispo Auxiliar de Birmingham), McMahon (Obispo de Nottigham, hoy Arzobispo de Liverpool), Moran (Obispo de Aberdeen), Pargeter (Obispo Auxiliar Emérito de Birmingham), Robson (Obispo de Dunkeld), Sherrington (Obispo Auxiliar de Westminster, Londres), y Williams (Obispo Auxiliar de Liverpool).
REPÚBLICA CHECA: Obispo Baxant (Obispo de Litomerice).
RUSIA: Arzobispo Pezzi (Arzobispo de la archidiócesis de María Madre de Dios).
SINGAPUR: Arzobispo Goh Seng Chye (Arzobispo de Singapur).
SRI LANKA: Cardenal Ranjith (Arzobispo de Colombo).
SUIZA: Obispos De Raemy (Obispo Auxiliar de Lausana), Farine (Obispo Auxiliar de Lausana), Genoud (Obispo de Lausana y Friburgo, +2010), Gmür (Obispo de Basilea), Huonder (Obispo de Chur, Emérito en 2017), Morerod (Obispo de Ginebra, Lausana y Friburgo), y Perisset (Nuncio en Alemania).

TAIWAN: Obispo Liu Tan-Kuei (Obispo Emérito de Hsinchu). 
+ los obispos de la FSSPX: Fellay, De Galarreta, y Tisier de Mallerais (se incluyen porque están expresamente reconocidos como obispos en el decreto de levantamiento de las excomuniones de la Congregación de Obispos de 21 de enero de 2009).