ROMA: NUEVA DIRECTIVA Y CONSEJO DE LA FEDERACIÓN INTERNACIONAL UNA VOCE

En la Asamblea General celebrada en Roma el sábado 26 de octubre, en la que estuvo presente una representación de Una Voce Sevilla, las siguientes personas fueron elegidas como miembros de la Directiva y del Consejo de la Federación Internación Una Voce, por un periodo de dos años: 


Presidente Felipe Alanís Suárez (Una Voce México)
Presidente honorario Jacques Dhaussy (Una Voce Francia)
Vice -presidentes Patrick Banken (Una Voce France) Jack Oostveen (Ecclesia Dei Delft, Países Bajos)
Secretario Joseph Shaw (Latin Mass Society, Inglaterra y Gales)
Tesorera Monika Rheinschmitt (Pro Missa Tridentina, Alemania)
Consejeros David Reid (Una Voce Canadá) Oleg-Michael Martynov (Una Voce Rusia) Jarosław Syrkiewicz (Una Voce Polonia) Jaime Alcalde (Una Voce Chile) Eduardo Colon (Una Voce Puerto Rico) Fabio Marino (Una Voce Italia) João Silveira (Una Voce Portugal) Prof. Riccardo Turrini Vita (Una Voce Italia)

La Fœderatio Internationalis Una Voce, por sus siglas F.I.U.V., es una Federación Internacional de Asociaciones Laicales Católicas, cuyos objetivos son garantizar la preservación del Santo Sacrificio de la Santa Misa según la Forma Extraordinaria del Rito Romano, de acuerdo a su última edición típica en 1962 por el Papa Juan XXIII y de toda la Liturgia Gregoriana que se mantiene en la Iglesia Católica, como una de las dos formas de celebración litúrgica, y para salvaguardar y promover el uso del latín, la riqueza artística, el canto gregoriano y la polifonía sacra.

Cada dos años se convoca una Asamblea General, en Roma, y se efectúan elecciones para el Consejo y la Presidencia, se revisan los estatutos, se les da la bienvenida a las nuevas asociaciones miembros y se analiza el funcionamiento de la organización.

A ella acuden, todas las asociaciones miembros, por medio de la representación de un delegado, quien informa de los aportes y gestión en su país. La admisión o incorporación de los fieles a Una Voce está dada por medio de los capítulos nacionales o regionales en cada nación.

La Federación Internacional Una Voce está presente en más de 30 países, con capítulos nacionales en: Argentina, Australia, Austria, Bielorrusia, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, República Dominicana, Inglaterra y Gales, Francia, Alemania, India, Irlanda, Italia, Japón, Malta, México, Holanda, Nueva Zelanda, Nigeria, Noruega, Perú, Filipinas, Polonia, Portugal, Puerto Rico, Rusia, Escocia, Sudáfrica, España, Ucrania, EE.UU

Fue fundada en 1962 como consecuencia del llamamiento a los católicos interesados en la defensa y conservación del rico patrimonio litúrgico de la Iglesia Latina, que hiciera la Dra. Borghild Krane (1906-1997), una eminente psicóloga noruega de Oslo. Como resultado de esa apelación una serie de asociaciones nacionales entraron en vigor entre 1964 y 1965, comenzando por Francia, donde, por una muy feliz inspiración, se le denominó: “Una Voce”. La Dra. Krane, su fundadora, falleció el 14 de octubre de 1997.

Delegados de seis asociaciones europeas se reunieron en Roma a principios de 1965, y la Federación Internacional se erigió oficialmente en Zúrich el 8 de enero de 1967, cuando delegados de las primeras 20 asociaciones aprobaron el proyecto de estatutos y eligieron el primer Consejo. En el encuentro, el Dr. Eric de Saventhem fue elegido presidente en forma unánime. Siempre fue reelegido en forma unánime en todas las Asambleas Generales subsiguientes y, sería aún el presidente, de no ser por su decisión de declinar prematuramente por razones personales en enero de 1995.

Gracias a la acción de Una Voce, en sus capítulos nacionales, sobre todo la asociación inglesa (The Latin Mass Society) la misa tridentina ya totalmente marginada, no pudo ser completamente proscrita, pero su defensa en el orbe católico resto fue dura.

Los que podemos llamar “años salvajes” del post-concilio (la década que va de 1970 a 1980) constituyeron la época heroica de UNA VOCE, que tuvo que luchar prácticamente sola (al menos en la primera mitad de los Setenta)contra la imposición arbitraria del Novus Ordo Missae y contra los graves e incontables abusos litúrgicos que se produjeron a vista y paciencia (y, a veces, hasta con la anuencia) de los obispos. El hecho de que numerosas personalidades del mundo cultural y artístico adhirieran a las iniciativas del movimiento a favor de la liturgialatino-gregoriana dio pretexto a que muchos de sus adversarios lo acusaran de diletantismo y desviaran así la atención del verdadero motivo de la resistencia a los cambios indiscriminados: la ambigüedad del rito de la misa, que lo hacía susceptible de una interpretación católica o protestante según se mirase, tal y como demostraban en sus escritos intelectuales católicos de la talla de Fabio Vidigal Xavier de Silveira, Louis Salleron y Jean Madiran. A través de sus boletines, las distintas asociaciones documentaron la debacle litúrgica que se produjo entonces en el orbe católico y contribuyeron a divulgar los estudios más serios sobre sagrada liturgia. Curiosamente, Una Voce, con su paciente y difícil labor, dio cabal cumplimiento a uno de los propósitos del Vaticano II: el impulso del apostolado seglar en la Iglesia. Cuando la cuestión litúrgica saltó a la primera plana de la prensa internacional, gracias a la famosa “Misa de Lille” (29 de agosto de 1976) celebrada por monseñor Marcel Lefebvre, ya la Federación Internacional Una Voce, llevaba prácticamente diez años de actividades. El mérito del que fue llamado “el arzobispo rebelde” fue atraer los focos de la actualidad sobre un problema que se venía arrastrando desde hacía años, lo cual provocó que la Jerarquía Católica ya no pudiese ignorarlo o silenciarlo. El triunfalismo de los fautores de la reforma litúrgica post-conciliar –triunfalismo que no reflejaba de ningún modo la realidad– quedaba así desacreditado de manera pública y dramática, aunque, como queda dicho, los seglares de Una Voce hubieran abierto el camino.

El motu propio Benedicto XVI en 2007, que liberó la Misa tradicional, es la justa satisfacción a los trabajos y esfuerzos por años de la FIUV, además de colmar las justas aspiraciones de todos los fieles católicos vinculados a la precedente edición del misal romano, y el creciente interés de las nuevas generaciones por la liturgia antigua, sin olvidar el puente que se tendía entre la Santa Sede y la Fraternidad Sacerdotal San Pío X. Desde entonces será Una Voce la encargada de informar al Papa sobre su aplicación y cumplimiento, mediante un informe anual.

Después de las malas interpretaciones del Concilio Vaticano II y el ataque constante que ha sufrido la Tradición tanto el Magisterio como el arte y la cultura que la Iglesia Católica han cobijado, surge desde este movimiento para defender por parte de los laicos la riqueza y el tesoro que la Iglesia ha conservado y engrandecido durante siglos. El movimiento se propone en definitiva:

a).- Asegurar que la Misa Romana tradicional que data de San Gregorio Magno, se mantenga tal como fue codificada en el Misal Romano por el Papa San Pío V, y posteriormente retocado por el Papa Juan XXIII, tanto en la letra como en la práctica, como una de las formas de celebración litúrgica reconocidas y honradas en la vida litúrgica universal.

b).- Obtener el libre uso de todos los demás libros litúrgicos romanos que «atesoran las formas litúrgicas y disciplinarias de la tradición latina».

c).- Salvaguardar y promover el uso del latín, del canto gregoriano y de la polifonía sacra en la liturgia de la Iglesia Católica

d).- Impulsar activamente el establecimiento de parroquias y capellanías no jurisdiccionales en las cuales sean utilizados exclusivamente los libros litúrgicos empleados en 1962.

El motu propio Benedicto XVI en 2007, que liberó la Misa tradicional, es la justa satisfacción a los trabajos y esfuerzos por años de la FIUV, además de colmar las justas aspiraciones de todos los fieles católicos vinculados a la precedente edición del misal romano, y el creciente interés de las nuevas generaciones por la liturgia antigua, sin olvidar el puente que se tendía entre la Santa Sede y la Fraternidad Sacerdotal San Pío X. Desde entonces será Una Voce la encargada de informar al Papa sobre su aplicación y cumplimiento, mediante un informe anual.

¡Que el Señor y su Santísima Madre bendigan a la nueva Directiva y Consejeros en tan importante tarea.

FUNTES: Asociación Magnificat (Una Voce Chile) y Wikipedia

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