JUAN XXIII: UN NUEVO SANTO PATRONO PARA EL MISAL TRADICIONAL

San Juan XXIIIA continuación transcribimos y recomendamos la lectura de un interesante artículo publicado por el blog PAIX LITURGIQUE tras la reciente proclamación, por S.S. Francisco, de Juan XXIII como santo:

«El papa Francisco acaba de canonizar, el pasado 27 de abril de 2014, al papa Juan Pablo II y también a Juan XXIII. Bien conocidos son los debates que suscitó la canonización de este último, dado que Juan XXIII fue el papa que convocó un concilio cuyos frutos, cincuenta años después, son muy diferentes de lo anunciado en su momento. Como la vocación de Paix Liturgique es, tal como indica su nombre, esencialmente litúrgica –y no de manera irenista, ya que actúa a favor de la misa tradicional y de su mayor difusión, como columna vertebral de la renovación de la Iglesia y de su extensión misionera– no entraremos en el debate teológico, y sólo nos limitaremos a manifestar nuestra alegría por la canonización del papa a quien debemos la última edición del misal que nos acompaña a lo largo del año litúrgico.».

 

I –  JUAN XXIII, HEREDERO DE UNA VISIÓN HIPERTRADICIONAL DE LA FE

«La memoria de Juan XXIII es un verdadero desafío», constataba el periodista francés Jean Mercier en La Vie, el 22 de abril de 2014. Y prosigue: «Calificar a Juan XXIII como papa “progresista” es una simplificación a ultranza. Nacido en 1881 en una familia pobre de la región de Bérgamo, en el norte de Italia, Angelo Roncalli es heredero de una visión hipertradicional de la fe, que conservará hasta el fin de su vida. Su modelo, incluso, era Pío X, conocido por su virulencia antimodernista. Cuando se explaya en su diario íntimo, Roncalli se remite a los valores del concilio de Trento, exaltando las mortificaciones y los sacrificios. En la víspera de su muerte, se ofrece a Dios según una concepción expiatoria muy común en la época. “El altar quiere una víctima, heme aquí dispuesto”. Resulta fácil imaginar sus reacciones si hubiera conocido los cuestionamientos a la autoridad en el seno de la Iglesia después de 1968, o ciertas experimentaciones litúrgicas de vanguardia de los años 1970 en materia de catequesis o de liturgia…».

 

En el diario italiano Libero, Andrea Morigi insiste aún con mayor énfasis que Jean Mercier y consagra un artículo a «ese Juan XXIII que agrada a los tradicionalistas». Allí narra un episodio de la vida de Juan XXIII, extraído de su diario cuando era nuncio en París: «Asistí a misa en Saint-Séverin. Me enfrié. La música ha mejorado mucho pero la misa cara al pueblo es una grave falta de respeto de las leyes litúrgicas. Leen el Canon en voz alta y no en secreto, como lo prescribe el misal. […] Advertí al párroco sobre la gravedad de este abuso y creo que cesará de hacerlo. ¡Oh, cuántas dificultades tengo con estas cabezas calientes y un poco estrafalarias!». Si tenemos en cuenta que esta anécdota data de 1951, encontramos aquí materia para reflexionar sobre la calidad de la formación litúrgica antes del concilio y sobre el estado de espíritu del futuro papa en cuanto a un eventual aggionamento litúrgico.

 

A semejanza del papa Francisco, desde su elección, el papa Juan XXIII gozó en los medios de comunicación de una imagen de papa «bueno», dispuesto a hacer entrar en la Iglesia el viento fresco de la modernidad, cuando en realidad, el papa Roncalli era un hombre «muy conservador en el alma», según las palabras del cardenal Silvio Oddi, su colaborador en la nunciatura de París. En su artículo, Andrea Morigi recuerda que en 1959, Juan XXIII quiso celebrar la Semana Santa según los libros litúrgicos anteriores a la reforma permitida por su predecesor, Pío XII. Sabiendo que esa reforma llevaba la marca del futuro autor de la reforma de Pablo VI, Annibale Bugnini, nos podemos preguntar, como hace Jean Mercier, qué habría pensado Juan XXIII de la liturgia de los años 70…

 

En otro registro, Juan XXIII no comprendía la pérdida de identidad del sacerdocio que implicaba la experiencia de los sacerdotes-obreros: fue él, y no Pío XII, quien decidió poner fin a esta experiencia, en julio de 1959. Del mismo modo, fue él, y no Pío XII, quien condenó las confusas ensoñaciones del Padre Teilhard de Chardin por medio del Monitum del 30 de junio de 1962. También fue él quien aprovechó los 70 años de Rerum Novarum para recordar los fundamentos de la doctrina social de la Iglesia en la encíclica Mater et Magistra.

 

Con los excelentes latinistas que conformaban su entorno, como Mons. Felici o su amigo el cardenal Antonio Bacci, se consagró a la restauración del latín propio de la Iglesia, en especial ese magnífico latín –distinto del latín ciceroniano– forjado en la Antigüedad tardía, que se convirtió en la lengua litúrgica de la Iglesia de Roma. Así, con gran solemnidad firmó la constitución Veterum sapientia el 22 de febrero de 1962, día de la cátedra de San Pedro. No lo hizo en el despacho del papa, como es costumbre, sino sobre la tumba de San Pedro, en presencia de todos los cardenales, arzobispos y obispos presentes en Roma, con todo el ceremonial que corresponde normalmente a la promulgación de un dogma. Esta constitución recordaba el lugar del latín, su dignidad, su carácter sagrado en el uso de la Iglesia de Roma. Juan XXIII llegaba al punto de disponer que se debía utilizar nuevamente el latín como lengua de enseñanza eclesiástica, no sólo en las universidades romanas, sino en los cursos dados en los seminarios del mundo entero. Una medida destinada, desafortunadamente, a naufragar en la tempestad conciliar y cuya falta de aplicación se hace sentir de modo dramático en nuestros días.

 

II – EL PAPA DEL MISAL SUMMORUM PONTIFICUM Y sobre todo, Juan XXIII publicó una nueva «edición típica» (normativa) del misal tridentino de San Pío V (1570), y del breviario tridentino del mismo San Pío V (1569). El motu proprio «Rubricarum instructum», del 25 de julio de 1960, aprobó un nuevo cuerpo de rúbricas del breviario y del misal romanos. Las mínimas simplificaciones del misal se refieren a las reglas sobre las colectas y las oraciones, así como a la clasificación de las fiestas. En lo que al rito propiamente dicho se refiere, las simplificaciones más visibles son la supresión del Confiteor antes de la comunión y la unificación del missus (despedida): prácticamente siempre: «Ite Missa est». Se ve, pues, el carácter más que moderado, ínfimo incluso, de las modificaciones introducidas en el misal por Juan XXIII, quien, por otro lado, introdujo, piadosamente, la mención de San José en el canon. Es cierto que el pontificado del papa Roncalli no se reduce a estas disposiciones. Otras tienen una orientación diferente. Sin embargo, estas disposiciones «conservadoras», en el mejor sentido del término, no deben ser olvidadas. Y no debemos olvidarlas, puesto que las ediciones del breviario y del misal romano que promulgó constituyen la referencia oficial de la liturgia que el motu proprio de Benedicto XVI del 7 de julio de 2007, declaró que nunca había sido abolida. En los hechos, el papa Roncallli permitió que se conservara para el futuro una edición del misal prácticamente idéntica, hasta en los detalles, al misal del siglo XVI, misal cuya estructura y fórmulas estaban fijadas ya desde al menos el siglo VI y cuyo canon está «documentado» desde fines del siglo IV. Esta reforma resueltamente conservadora del papa Roncalli, muestra con claridad que la Iglesia de Roma consideraba como intangible esta Santa Misa, que era para ella como un Credo litúrgico. Nos parece justo y necesario darle gracias y pedir al nuevo santo que interceda, junto al Divino Maestro, para que conceda durablemente la paz litúrgica a su Iglesia.

VALLADOLID: NUEVA MISA TRADICIONAL EN ESPAÑA

Valladolid escudoLa asociación hermana UNA VOCE VALLADOLID comunica la excelente noticia, que: a  partir del próximo 18 de Mayo, su diócesis contará con la celebración mensual de la Santa Misa según el Rito Romano tradicional, a petición de un grupo de fieles y con el apoyo del Arzobispo, Monseñor don Ricardo Blázquez, actual presidente de la Conferencia Episcopal Española.

Se celebrará en el Real Monasterio de San Joaquín y Santa Ana, habitado por la Congregación cisterciense de San Bernardo, los terceros domingos de cada mes, a las 19 horas.

La primera Misa tendrá lugar el domingo 18 de mayo, a las 19 horas, oficiada por el reverendo don Raúl Olazábal, canónigo del Instituto de Cristo Rey Sumo Sacerdote.
Deo Gratias.
Valladolid Santa Ana

IN MEMORIAM: CARDENAL BARTOLUCCI

Cardenal Bartolucci-2-A la edad de 96 años falleció el pasado 11 de noviembre el cardenal Domenico Bartolucci. Gran músico y compositor, fue nombrado Maestro de la Capilla Sixtina con el Papa Pío XII, y fue preterido y relevado, en las últimas décadas del pasado siglo XX.

Benedicto XVI lo rehabilitó nombrándolo Maestro emérito perpetuo de la citada Capilla Sixtina, y creándolo cardenal en el consistorio de 20 de noviembre de 2010, con el título de Cardenal diácono de los Santísimos Nombres de Jesús y María en vía Lata.

Gran amante de la liturgia romana tradicional celebró ésta durante toda su larga vida.

La web recomendada El Búho escrutador  al cumplirse un mes de su fallecimiento, a modo de humilde homenaje -al que se une nuestra Asociación-, recoge una selección de textos esclarecedores tomados de diversas entrevistas que concedió en sus últimos años, luego de su nombramiento como Cardenal por el Papa Benedicto XVI:

Los Padres del Concilio no tenían ninguna intención de cambiar la liturgia, y por lo tanto tampoco tuvieron intención de cambiar la música sacra en su relación con ella. El Papa Pío XII había comenzado la reforma de la Semana Santa, pero en la Mediator Dei había expresado también indicaciones claras y se presentaban los principios para una comprensión auténtica de la liturgia, los cuales lamentablemente no fueron tenidos en cuenta más adelante. Además, conociendo a Juan XXIII, estoy seguro de que no habría permitido todos los cambios que han empobrecido extremadamente la vida litúrgica de la Iglesia”.
Una lectura coherente del documento sobre la liturgia pone de manifiesto que, en la práctica, lo que se hizo no correspondía a los deseos de los Padres. Hubo una gran banalización de nuestra adoración, que fue alentada por una manera pragmática e incompleta de interpretar la Sacrosanctum Concilium”.
El lugar de la música en la liturgia antigua era muy grande, y nuestro papel no era para divertir a los fieles, sino un verdadero ministerio litúrgico”.
 
“Yo diría que todos los cambios que se produjeron, y que a mi juicio son negativos, se determinaron por el trabajo de aplicación de los documentos conciliares. Esto fue hecho por una comisión (el Consilium ad exsequendam constitutionem de sacra Liturgia), que no cumplieron con papel, y en la que trabajaron personas que querían imponer sus propias ideas, distanciándose de las ideas oficiales de los documentos. La forma en que esta comisión trabajó ha sido analizada en un estudio muy preciso por Nicola Giampietro, OFM Cap., basándose en los diarios del cardenal Ferdinando Antonelli, que analizó la evolución de la reforma litúrgica 1948-1970. Esta contribución académica ha puesto mucha luz sobre las acciones de las comisiones, sobre la pobre formación de sus miembros, y la falta de profesionalidad con que se desmanteló el patrimonio litúrgico que la Iglesia siempre había celosamente guardado en su vida litúrgica. Como observaba el cardenal en sus notas personales: «La ley litúrgica, que hasta que el Concilio era sagrada, para muchos ya no existe. Todo el mundo se considera autorizado a hacer lo que le gusta, y muchos de los jóvenes hacen exactamente eso. [ … ] En el Consilium hay pocos obispos que tengan una competencia especial en liturgia, muy pocos son teólogos reales. La deficiencia más grave en todo el Consilium es la de los teólogos. [ … ] Estamos en el reino de la confusión. Lo lamento, porque las consecuencias serán tristes«.
«Después del Concilio, y después de los diversos experimentos que por desgracia se permitieron (como si la liturgia de la Iglesia fuera algo para experimentar, o hacer en un tablero de dibujo), se produjo una liturgia que era sustancialmente nueva».
 
«Benedicto XVI ama mucho el canto gregoriano y la polifonía y quiere recuperar el uso del latín. Entiende que sin el latín el repertorio del pasado está destinado a ser archivado. Es necesario tornar a una liturgia que de espacio a la música, al gusto de lo bello, y también al verdadero arte sagrado«.
Hay contextos en donde se requiere una Schola Cantorum o en cualquier caso un coro que pueda hacer verdadero arte. Pensemos, por ejemplo, del repertorio del canto Gregoriano que requiere que verdaderos artistas hagan lo que debería ser, o del gran repertorio polifónico. En estos casos el pueblo participa en todo derecho, siendo alimentado y escuchando, pero son los cantores quienes ponen su profesionalismo y su competencia al servicio de otros. Tristemente, en estos años de innovación, muchos han pensado que participar significa “hacer cualquier cosa”.
Yo no sé si, ¡ay de mí!, han estado en un funeral: “aleluyas”, aplausos, frases risueñas; uno se pregunta si esta gente leyó alguna vez el Evangelio. Nuestro Señor mismo lloró sobre Lázaro y su muerte. Aquí, con este sentimentalismo insípido, no se respeta ni siquiera el dolor de una madre. Yo les habría mostrado cómo asistía el pueblo a una Misa de difuntos, con qué compunción y devoción se entonaba aquel magnífico y tremendo Dies Irae”.
“Mire, defender el rito antiguo no es ser del pasado sino ser “de siempre”. Vea, se comete un error cuando a la misa tradicional se la llama “Misa de San Pío V” o “Tridentina”, como si fuese la Misa de una época particular: es nuestra Misa, la romana, es universal en los tiempos y en los lugares, una única lengua desde la Oceanía hasta el Ártico”.

 

Cuando se hacen desgarros en el tejido litúrgico, esos agujeros son difíciles de cubrir, ¡y se ven! Nuestra liturgia plurisecular debemos contemplarla con veneración y recordar que, en el afán de“mejorarla”, corremos el riesgo de hacerle sólo daños”.

Requiescat in pace

CALENDARIO LITÚRGICO 2013-2014 RITO ROMANO TRADICIONAL

 calendario2013-2014

Calendario litúrgico de la Forma Extraordinaria 2013-2014. (224 páginas). Encuadernación en wiro e impresión en b/n con portada en todo color. Este calendario contiene el ordo diario de la misa y del oficio divino de todo el año litúrgico, con introducciones a los tiempos litúrgicos y sus normas, a las fiestas más importantes y a algunas peculiaridades de la forma extraordinaria del Rito Romano. Además contiene en Apéndice, las lecciones contratas de la fiesta de los santos aprobadas para el Calendario Nacional del Reino de España (1963). El presente calendario trae las citas de las lecturas diarias de la Santa Misa con una frase resumen, con los títulos de las misas correspondientes a cada celebración.

PRECIO: 8 euros + gastos de envío.
PEDIDOS:
Email: santamariarenet@hotmail.com
Tlfno. (00 34) 619 011 226
Dirección postal: Pasaje de las Hazas, 2 Bº N. 45002 TOLEDO (ESPAÑA)

SUMMORUM PONTIFICUM: SEIS AÑOS FRUCTÍFEROS

Benedicto XVIEl pasado 14 de septiembre, fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, se cumplieron seis años de la entrada en vigor del Motu Proprio Summorum Pontificum. Por este decreto pontificio Benedicto XVI ofreció nuevamente a todos los fieles de la Iglesia la posibilidad de beneficiarse de todas las riquezas litúrgicas, espirituales y pastorales que se contienen en el misal codificado por San Pio V y promulgado por el beato Juan XXIII. La página italiana cordialiter –blog sobre la tradición católica- publicó un breve y preciso balance de lo que han sido estos seis años, que gracias al blog El Búho Escrutador, ha sido traducido al español:

«Hoy se cumple el sexto aniversario de la entrada en vigor del Motu Proprio Summorum Pontificum, que ha liberalizado el uso del Missale Romanum de 1962. Sin lugar a dudas, se ha tratado de un acontecimiento histórico que ya está dando, y dará aún más en el futuro, inestimables beneficios espirituales. El antiguo rito ya no es algo que debe ser «tolerado»; es ahora un verdadero derecho de los fieles y sacerdotes. Benedicto XVI ha derribado la «cortina de hierro litúrgica» que durante años ha impedido a muchos católicos poder satisfacer sus propias aspiraciones legítimas.
¿Cómo han transcurrido estos seis años? Para ser sincero, cuando se publicó el Motu Proprio pensaba que los detractores de la misa tridentina se verían limitados a un ostracismo silencioso; pero no me esperaba en absoluto una rebelión tan descarada, llegando a ejercer presiones, amenazas y castigos en contra de los tradicionalistas, y las manifestaciones públicas de disidencia contra el Papa. En fin  ha faltado solo el aceite de ricino para nosotros. Pero ¿cómo es posible toda esta aversión rabiosa hacia un rito sagrado que ha nutrido innumerables almas a lo largo de los siglos? Esto indica que la situación espiritual general es decididamente más grave de lo previsto. Odiar la Misa de San Pío V significa estar a un paso de las tesis de Lutero. Sin embargo, la represión no ha logrado detener el avance de la tradición. Los fieles interesados ​​en la liturgia tradicional se han incrementado exponencialmente, en las librerías se han agotado numerosos textos sobre estas materias, los centros de Misas se han multiplicado de manera espectacular, algunas órdenes religiosas han adherido en masa al rito antiguo, cerca de 300 obispos de todo el mundo católico han celebrado públicamente el Santo Sacrificio de acuerdo con el usus antiquior. Por tanto el balance es netamente positivo, visto que la situación ha mejorado claramente en relación al pasado. Por supuesto, hay que reconocer que hay «focos de resistencia» feroces, pero es imposible que los detractores de la antigua liturgia puedan detener el movimiento tradicional; sería como intentar frenar un río fuera de cauce«. Texto original: http://cordialiter.blogspot.com/2013/09/sesto-anniversario-della.html
A continuación publicamos un gráfico revelador de cómo han aumentado el número de Misas tradicionales en EE.UU.

Entrevista al Card. Burke: Espíritu y frutos de Summorum Pontificum

Cardenal BurkeLa web amiga Acción Litúrgica publica en español un extracto de una entrevista, realizada por la americana The Wanderer, a Su Eminencia del Cardenal Raymond Leo Burke, Prefecto del Tribunal de la Signatura Apostólica, en la que se expresa sobre el espíritu y frutos del Motu Proprio Summorum Pontificum de Benedicto XVI:

«He constatado una serie de beneficios. En primer lugar, ahora hay un sentido mucho más fuerte de la acción divina en la forma ordinaria. Había una cierta tendencia en la celebración de la forma ordinaria a poner el centro de atención en el sacerdote y la congregación, en lugar de Cristo, quien llega en medio de la congregación a través del ministerio del sacerdote, para dar el regalo de su vida como lo dio primero en el Calvario y renovar ese sacrificio para nosotros en cada Santa Misa.
Otro beneficio estrechamente conectado es un reconocimiento de la verdadera reforma de la liturgia deseada por el Concilio, a saber: una reforma que en continuidad con la tradición centenaria de la iglesia, no una renovación que sería una ruptura de la tradición litúrgica. La celebración de las dos formas del rito romano han conducido a una creciente conciencia de la necesidad de recuperar algunos de los elementos de la tradición litúrgica descartados con demasiada velocidad después del Concilio, contrariamente a la intención del Concilio.
En otras palabras, lo que el Papa Benedicto XVI tenía en mente era promover la reforma verdaderamente deseada por el Concilio: una reforma en continuidad con la tradición centenaria de la iglesia y no una ruptura«.

Cardenal Castrillón Hoyos oficiará Misa Pontifical en San Pedro

pellegrinaggio straordinario 2013 nuovo logoSu Eminencia Darío Cardenal Castrillón Hoyos, Presidente emérito de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei, celebrará Santa Misa pontifical según el Rito Romano tradicional, el próximo 26 de octubre, a las 11 horas, en la Basílica de San Pedro, con ocasión de la peregrinación del pueblo Summorum Pontificum a Roma.
Para mayor información sobre la Peregrinación y la Misa puede consultar el siguiente enlace: pinche aquí

Obispo de Ferrara (Italia): Elogio al tesoro de la liturgia tradicional

Luigi Negri FerraraEl 19 de mayo pasado, domingo de Pentecostés, con ocasión de la Peregrinación tradicional al Santuario de Nuestra Señora del Poggetto (Ferrara), en agradecimiento a  la Santísima Virgen por su protección en el terremoto que sacudió la región, el obispo de Ferrara, Monseñor Luigi Negri, pronunció una ejemplar homilía en la que elogió el tesoro de la liturgia tradicional y el Motu proprio Summorum Pontificum de Benedicto XVI.

A continuación transcribimos los párrafos más destacados de dicha homilía, que pueden consultar íntegramente en el artículo publicado por la web: Paix Liturgique, y que contiene además unas interesantes reflexiones:

«Hoy se celebra aquí la Santa Misa en el rito tradicional, en la gran solemnidad de Pentecostés que recuerda a la Iglesia, en todo tiempo y lugar, y por lo tanto, a todo cristiano, que la revelación de la Fe y su desarrollo en una vida de comunidad y comunión, en la práctica de la caridad, en el ejercicio activo de la misión, nacen justamente del milagro de la efusión del Espíritu Santo en el corazón de los fieles, puro don del Señor».

«Nosotros hemos recibido esta otra gran herencia, definitiva: participar verdaderamente en el misterio de la Iglesia, una, sana, católica y apostólica. Esta herencia, la vivimos de modo real en nuestra vida de todos los días, tanto en la prosperidad como en la adversidad, en la salud como en la enfermedad, en la alegría como en el dolor, como lo proclaman los actores del gran sacramento eclesial que es el matrimonio. Creo que esto sitúa la muy loable iniciativa de esta peregrinación y de esta Misa en su contexto verdadero«.

«Esta gracia de la Iglesia, vosotros la vivís en la fuente de la Fe que es la Eucaristía, la celebración litúrgica. Gracias a la gran y prudente misericordia de Benedicto XVI, la recibís de uno de los dos grandes tesoros de la liturgia de la Iglesia, la liturgia tradicional. Esta última no constituye una alternativa a la liturgia reformada por el Concilio Vaticano II, sino que expresa todo su carácter junto a la liturgia reformada, con toda dignidad, toda libertad y con plena responsabilidad.

Benedicto XVI lo ha enunciado con admirable claridad en el motu proprio. Ha querido aumentar la posibilidad de vivir de las riquezas de la liturgia de la Iglesia y por ello ha pedido a toda la Iglesia, empezando por los obispos, que se mostraran respetuosos de su intención de acrecentar los tesoros de la Iglesia, favoreciendo el acceso a este bien antiguo a quienes experimentan legítimamente ese deseo y anhelan vivirlo en plenitud por la verdad de la Fe y de la misión en nuestros días.

De forma incontestable, el Papa ha superado así la falsa e inaceptable oposición entre lo antiguo y lo nuevo, rompiendo con esa hermenéutica de ladiscontinuidad entre lo que existía antes del Concilio y lo que el Concilio ha anunciado, y lo que ha tenido de doloroso la aplicación del Concilio para nuestra época. Hay una sola Iglesia del Señor, a la que el Espíritu ha permitido atravesar épocas diferentes: el Concilio Vaticano II ha sido un momento de extraordinaria importancia, aun cuando ha representado un gran desafío para el desarrollo de la Iglesia.

Así pues, vosotros empleáis esta liturgia, y me alegra que lo hagáis en esta arquidiócesis donde soy arzobispo desde hace poco. No lo hacéis contra alguien o para afirmar opiniones, sino para vivir el misterio de la Iglesia con la profundidad y la verdad que consideráis que es vuestro deber y vuestro derecho.

Y la Iglesia permite también esto. Benedicto XVI, y no tengo por costumbre hablar sin fundamento, ha manifestado una verdadera misericordia pastoral al poner esta posibilidad al servicio de la Fe de cada cristiano y de pequeños grupos que ni siquiera deben ser cuantificados numéricamente: los grupos estables están compuestos por todos los fieles que tienen el derecho y el deber de gozar de esta liturgia. La tenéis al alcance de la mano y la Iglesia os permite su práctica con total libertad

Nadie, ninguna diócesis de Italia o del mundo podrá deciros que no. Ante un hipotético «no», debéis dirigiros al obispo. Previamente, el diálogo entre los fieles que quieren la liturgia tradicional y la Iglesia es un diálogo entre vosotros y el sacerdote que está dispuesto a ayudaros en esta práctica antigua y muy bella. Por supuesto, todo esto exige una preparación adecuada, pero estoy seguro de que vosotros la tenéis. Creo que para que se convierta en una experiencia accesible a todos los que no la conocen, será necesario un tiempo de formación y de preparación».

«Como los fieles de la liturgia reformada, practicad la antigua liturgia por vosotros. Por la verdad de vuestra Fe. Por la verdad de vuestra Caridad. Para dar impulso a vuestra misión. Son dos tesoros para un mismo pueblo. Y este pueblo único y maduro se alimenta de la Fe, precisamente si sabe vivir la libertad que la Iglesia le concede. Libertad litúrgica que la Iglesia concede y también garantiza.

No defendáis opiniones ni las opongáis a los demás. El arzobispo de Ferrara y Comacchio no es ni el guardián ni el propagador de ninguna opinión. Sólo tiene una opinión: la verdad del Señor, el Evangelio, la Tradición de la Iglesia, el magisterio del Santo Padre y, en unión con él, su propio magisterio.

Este es el marco en el cual Benedicto XVI ha promulgado el motu proprio. Hago parte de los obispos, a decir verdad, poco numerosos, que gracias a él hemos profundizado nuestra propia identidad respecto a la experiencia de Dios. Constituye un tesoro no sólo para quienes lo practican sino también para toda la Iglesia«.

«Nuestro primer recurso es nuestra experiencia de la Fe. Somos todos miembros de una misma Iglesia, y por ello, también a través de esta experiencia bella y particular [de la liturgia tradicional], debéis tratar de vivir cada día más como miembros vivos de la Iglesia, participando del único Cuerpo y Sangre de Cristo, para que aumenten en vosotros la Fe, la Esperanza y la Caridad«.

 

 

Sevilla: Crónica y fotos primera Misa tradicional en Escuela de Cristo

IMG_3530Como ya anunciamos en este blog, en el día de hoy, 3 de marzo, 3º Domingo de Cuaresma, se ha celebrado la primera Misa tradicional tras su traslado a su nuevo emplazamiento en nuestra ciudad, el Oratorio de la Santa y Venerable Escuela de Cristo. Siendo ofrecida, en agradecimiento por el pontificado del Papa emérito Benedicto XVI, y especialmente por el Motu Proprio Summorum Pontificum.

La Santa Misa ha sido oficiada  por el capellán de la Asociación Una Voce Sevilla, el Rvdo. don Pablo Díez Herrera, y armonizada con los motetes gregorianos de la Schola Cantorum Iubilate Deo.

Reiteramos nuestro agradecimiento a dicha Institución y a todos aquellos que lo han hecho posible.

Les recordamos que todos los Domingos se oficia la Santa Misa según el Rito Romano tradicional, a las 10:30 horas de la mañana, y que el mencinado oratorio se encuentra en el Barrio de Santa Cruz, callejón de Carlos Alonso Chaparro (a la altura del nº 20 de la c/Jiménez de Enciso).

Dicha celebración ha sido todo un éxito de la cual ofrecemos las siguientes fotografías.

IMG_3503

IMG_3504

IMG_3513

IMG_3514

IMG_3517-1-

IMG_3527

SUMMORUM PONTIFICUM

GRACIAS TIBI BENEDICTO XVI«Con nuestros hermanos católicos, los que están unidos de una manera particular a las tradiciones romanas de la Santa Madre Iglesia, ahora debemos mirar hacia atrás y reflexionar sobre los 8 años largos años de pontificado terminados. Damos las gracias al Papa Benedicto por su apoyo a las tradiciones de la Iglesia, especialmente a las litúrgicas, en torno al Santo Sacrificio de la Misa. Naturalmente cada grupo y tendencia dentro de la Iglesia tiende a ver sus propias necesidades esenciales, posiblemente con vistas a la las expectativas de los demás. Sin embargo, no fue para complacer a una facción, sino para el bien general de la Iglesia universal que el Papa Benedicto XVI levantó las restricciones a la liturgia tradicional en su motu proprio Summorum Pontificum (7 de julio de 2007). Como se explica en la instrucción Universae Ecclesiae (30 de abril de 2011): «El Motu Proprio manifiesta su preocupación como Vicario de Cristo y Pastor Supremo de la Iglesia Universal, y tiene el objetivo de: a. ofreciendo a todos los fieles [énfasis nuestro] la liturgia romana en el Antiquior Usus, considerada como un tesoro precioso para ser preservado; b. garantizar y asegurar el uso de la Forma extraordinaria para todos los que lo soliciten, teniendo en cuenta que el uso de la liturgia romana 1962 es una facultad otorgada generosamente por el bien de los fieles y por lo tanto debe ser interpretado en un sentido favorable a los fieles quiénes son sus destinatarios principales; c. promover la reconciliación en el seno de la Iglesia «(# 8). Podemos notar que el objetivo primario del Santo Padre era el beneficio de todos los fieles católicos, con independencia de su conocimiento de la liturgia tradicional. Esto demuestra que pertenece el antiquior usus a la esencia misma y el futuro de la Iglesia. No es una opción transitoria dada para complacer a una minoría, sino un componente vital dentro de la expresión de perenne de catolicismo. Por lo tanto, la gratitud al Papa Benedicto por Summorum Pontificum no es sólo la nuestra, sino la de toda la Iglesia universal, con el mismo espíritu de universalidad, es decir, de la catolicidad, que inspiró su apoyo a la liturgia tradicional. Nuestro agradecimiento, no es egoístas, sino fraterno, por su servicio a todos nuestros hermanos católicos».( Traducción: Dowry – periódico inglés del Distrito de la Fraternidad Sacerdotal de San Pedro, Invierno/2013, Editorial )