FIUV: ESTUDIOS SOBRE LITURGIA TRADICIONAL

LOGO FIUVLa Federación Internacional Una Voce (FIUV), entidad que agrupa a nivel mundial  desde 1964 a diversas organizaciones  formadas por  seglares y  vinculadas con la Misa Tradicional, entre las que se encuentra desde 2007 la Asociación Una Voce Sevilla, publica en su web desde 2012 unos interesantes estudios sobre aspectos concretos del Misal de 1962, en particular aquellos que podrían resultar confusos y requerir una explicación para quienes no estén familiarizados con el Rito Romano tradicional, así como sobre aquellos que pudieran considerarse objeto de la reforma, prevista en el motu proprio de S.S. Benedicto XVI  Summorum Pontificum. La colección completa se puede consultar aquí.

El último estudio realizado por la FIUV, que ha sido traducido al español por el blog Rorate Caeli y publicado por la recientemente creada y recomendada web Adelante la Fe, aborda, entre otros, algunos aspectos del calendario del Rito Extraordinario: Septuagésima, vigilias y octavas. Septuagésima, es el tiempo litúrgico comprendido entre los tres domingos que preceden al Miércoles de Ceniza (llamados de Septuagésima, Sexagésima y Quinquagésima), que no existe en el Novus Ordo.

Para conocer el estudio en español pinche aquí.

BENEDICTO XVI: NUEVO RESPALDO A LA MISA TRADICIONAL

Santo Padre Benedicto XVICon ocasión de la Peregrinación Internacional Populus Summorum Pontificum 2014celebrada el pasado fin de semana en Roma, y cuyo culmen fue la Misa Pontifical que celebró S.E.R. el Cardenal Burke en la Basílica de San Pedro, Su Santidad el Papa emérito Benedicto XVI dirigió una carta al delegado general de dicha Peregrinación, don Giuseppe Capoccia, en el que, una vez más, muestra su respaldo a la Misa tradicional. A continuación transcribimos en español su texto y publicamos una fotografía de la misiva:

«Ilustrísimo Señor Delegado General:

Finalmente encuentro tiempo de agradecerle por su carta del 21 de agosto pasado. Estoy muy contento de que el usus antiquior viva ahora una paz plena en la Iglesia, también entre los jóvenes, apoyado y celebrado por grandes cardenales.

Espiritualmente estaré con Vosotros.

Mi estado de «monje de clausura» no me permite una presencia también exterior. Dejo mi clausura solo en casos particulares, invitado personalmente por el Papa.

En comunión de oración y amistad.

Vuestro en el Señor

Benedicto XVI«.

Benedetto Coetus Oct-10-2014

LUCENA (CÓRDOBA): SÁBADO 25 OCTUBRE MISA VOTIVA STA. TERESA

Descalzas LucenaLa asociación hermana Una Voce Córdoba informa que el próximo sábado día 25 de octubre, a las once de la mañana, se celebrará, D.m., en Lucena, Santa Misa tradicional en el convento de Madres Carmelitas Descalzas, sito en avenida de Sta Teresa, número 8, de esta localidad.

Puesto que se trata de uno de los templos designados a tal efecto en la diócesis de Córdoba, quienes asistan podrán lucrarse las indulgencias del año jubilar conmemorativo del quinto centenario del nacimiento de Sta. Teresa de Jesús. Por este motivo, se oficiará misa votiva de Sta. Teresa, del propio de España y América.

Se recomienda encarecidamente la asistencia.

SECRETARIO DE LA ACADEMIA PONTIFICIA LATINITAS DEFIENDE LA MISA TRADICIONAL Y SU SENTIDO DE LO SAGRADO

Messa_tradizionaleEl varias veces recomendado blog católico El Búho Escrutador nos ofrece en esta ocasión la traducción de una interesantísima entrevista a don Roberto Spataro SDB, secretario de la Pontificia Academia Latinitas, creada por Benedicto XVI en 2012 para estudio y difusión de la lengua y cultura latinas, ofrecida a Lettera Napoletana con ocasión de su visita a Bacoli (Nápoles), el pasado 27 de julio. Don Spataro, docente de literatura cristiana, es un gran amante y defensor de la liturgia tradicional. En sus respuestas, breves pero incisivas, resalta el papel siempre actual y necesario de la Forma Extraordinaria del rito Romano.

«P.¿Considera que la Misa en el rito romano antiguo sea una respuesta, para los fieles que participan en ella, a la pérdida del sentido de lo sagrado en nuestra sociedad?

R.Estoy de acuerdo. En el mundo occidental, como está a la vista de todos, el proceso de secularización se vuelve dramáticamente siempre más agresivo e invasivo. Por tanto, es necesario ofrecer espacios donde lo «sagrado», es decir, la presencia objetiva de Dios, sea comunicado y aprendido, acogido y asimilado. La Misa «tridentina» privilegia un lenguaje, hecho de palabras en una lengua reservada a Dios, y de elocuentes símbolos, que involucran todos los sentidos externos e internos del hombre, capaz de transmitir inmediatamente y con eficacia la belleza y la potencia de lo «sagrado».

P.¿Cómo explica el hecho de que sobre todo en los países anglosajones, pero también en Brasil, sean especialmente los jóvenes los más atraídos por el rito tradicional?

R.En los países anglosajones sucede un fenómeno significativo: no son pocos los jóvenes que procedentes de varias denominaciones protestantes adhieren al Catolicismo y aman la Misa «tridentina» porque en ella encuentran lo que, movidos por la gracia de Dios, buscaban: la naturaleza sacrificial de la Misa, el papel insustituible del sacerdocio ordenado, la fe en la presencia real y en la transubstanciación. Por otra parte, perciben en la Misa Tridentina una verdadera y propia suma de la fe católica a la que han dado su apoyo con entusiasmo y, a veces, soportando obstáculos e incomprensiones.

P.En relación al clero, se encuentran mucho más fácilmente sacerdotes de entre 30 a 40 años dispuestos a celebrar el rito tridentino que sacerdotes de entre 50 a 60. ¿Cómo es eso?

R.Los sacerdotes que hoy tienen entre 50 y 70 años se formaron en los años del postconcilio, cuando existía una cierta sospecha, por no decir una verdadera y propia hostilidad, hacia la Tradición, y se buscaba, en la teología y en la pastoral, un «novum» concebido ingenuamente como un «bonum». Están, por tanto, psicológicamente bloqueados hacia lo que consideran un «retorno al pasado». En las generaciones más jóvenes, especialmente entre aquellos seminaristas y jóvenes que han seguido con alegría la enseñanza del Papa Benedicto XVI, este prejuicio no existe, porque no han vivido ni los años del Concilio ni las primeras décadas que le siguieron. Para algunos de ellos, la Tradición es un recurso, un «regreso al futuro», si se me permite el oxímoron.

P.En una reciente conferencia usted habló de «minorías creativas» en relación a los grupos de fieles que se organizan para pedir a los párrocos celebrar con el Vetus Ordo y ha recordado que las reformas, también litúrgicas, han comenzado a veces de pequeñas comunidades monásticas.

R.El concepto de «minoría creativa» ha sido valorizado por el entonces Cardenal Ratzinger para describir grupos de personas que, con sus fuertes motivaciones, su testimonio de vida, a veces con su organización, y sobre todo con su adhesión a un pensamiento «fuerte», inspirado en los valores del humanismo cristiano, los «principios no negociables», pueden regenerar desde dentro la sociedad corroída por la «dictadura del relativismo», un poco como las antiguas comunidades monásticas han salvado y renovado de modo creativo la civilización romana en su crepúsculo. En el fondo, «minoría creativa» es un concepto cercano a la categoría bíblica de «pequeño resto», aquellos pocos que, a causa de su fidelidad a Dios, se vuelven un instrumento de su acción redentora. Incluso en las épocas más oscuras de la historia, Dios, en su providencia, siempre suscita la presencia de personas piadosas y buenas, humildes y valientes.

P.Después del Motu Proprio Summorum Pontificum de Benedicto XVI piensa que el clima esté cambiando y que, al menos en Italia, la difusión del rito romano antiguo ocurra con mayor dificultad?

R.No estoy en condiciones de establecer un «ranking» nacional de resistencia al Motu Proprio. Ciertamente, miembros del clero y conocidos prelados en Italia no han ocultado su oposición a Summorum Pontificum. Pero séame permitido decir que, no pocas veces, gentes que expresan su desacuerdo con la Misa tridentina tienen un conocimiento superficial y contestan un documento pontificio sin haberlo leído nunca en su totalidad.

P.Para tantos católicos desorientados por la agresión de la cultura laicista y por la desacralización, ¿piensa que el retorno de la Misa tridentina sea una esperanza?

R.¡Indudablemente! En torno a esta noble forma litúrgica, realmente culmen et fons (culmen y fuente), fieles laicos y sacerdotes organizan su propia vida espiritual. Sacan los tesoros de la gracia divina y encuentran, como puedo constatar sobre todo entre los fieles laicos, un alimento sólido para corroborar la propia fe y dar un testimonio valiente, en un ambiente que tiende a marginar el Cristianismo y su incidencia social, con los resultados de volver el mundo, justo por su indiferencia y hostilidad a Dios, menos humano y misericordioso, como nos lo recuerda el Papa Francisco.».

Fuente: Lettera Napoletana, en www.summorumpontificum.org/2014/09/don-roberto-spataro-la-messa-tridentina-difende-il-senso-del-sacro/

PREFECTO PARA EL CULTO DIVINO: EN DEFENSA DE LA MISA TRADICIONAL Y SUMMORUM PONTIFICUM

Cardenal CañizaresDe gran trascendencia para la celebración de la Misa tradicional en el orbe católico y los fieles que la promueven podemos considerar lo escrito por Su Eminecia el Cardenal don Antonio Cañizarez, Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, en el prólogo para el libro «Los principios de interpretación del motu proprio Summorum Pontificum«, tesis doctoral de fray Alberto Soria Jiménez, O.S.B., ahora publicado por Ediciones Cristiandad, y que pueden descargar pinchando aquí.

No obstante, a continuación transcribimos los principales párrafos del referido prólogo:

-“La concepción, claramente presente tanto en el motu proprio como en los documentos a él vinculados, de que la liturgia heredada constituye una riqueza a conservar, se comprende en el espíritu del movimiento litúrgico en la línea de Romano Guardini, al que Benedicto XVI tanto debía en surelación personal con la liturgia desde su juventud.”.

 

-“Es muy importante la demostración, presente en esta investigación, de que la actitud de Benedicto XVI no constituye tanto una novedad o cambio de rumbo de gobierno, cuanto una concreción de lo que ya Juan Pablo II había emprendido con iniciativas tales como la consulta a la comisión cardenalicia, el motu proprio Ecclesia Dei y la creación de la Pontificia Comisión del mismo nombre, la misa del cardenal Castrillón Hoyos en Santa María la Mayor en 2003 o las palabras del papa a la congregación del culto divino en ese mismo año.”.

 

-“La historia del proceso hace ver que, desde el inicio, el deseo de conservar la forma tradicional de la misa no era exclusivo de integristas, sino que gente del mundo de la cultura o escritores como Agatha Christie o Jorge Luis Borges firmaron una carta solicitando su preservación y S. Josemaría Escrivá hizo uso de un indulto personal otorgado espontáneamente por el mismo Mons. Bugnini. Se advierte también la preocupación de Benedicto XVI por poner de relieve que la Iglesia no desecha su pasado: al declarar que el misal de 1962 “no ha sido jamás jurídicamente abrogado”, ha puesto de manifiesto la coherencia que desea mantener la Iglesia. En efecto, ella no puede permitirse prescindir, olvidar ni renunciar a los tesoros y a la rica herencia de la tradición del rito romano, pues sería una traición y una negación de sí misma, porque no se puede abandonar la herencia histórica de la liturgia de la Iglesia, ni querer establecer todo ex novo sin amputar partes fundamentales de la misma Iglesia.”.

 

-“En efecto, la legislación en un principio fue muy limitada, tenía solo en cuenta al mundo clerical y prácticamente ignoraba a los laicos, dado que la principal preocupación era disciplinar: controlar la potencial desobediencia a la legislación que se acababa de promulgar. Con el tiempo, la situación ha ido tomando un mayor perfil pastoral, para ir al encuentro de las necesidades de estos fieles, lo que se termina reflejando en un fuerte cambio de tono en la terminología usada: es así que ya no se habla más del “problema” de los sacerdotes y fieles que seguían vinculados al llamado rito tridentino, sino de la “riqueza” que su conservación representa.

Se ha creado de este modo una situación análoga a la que había sido normal por tantos siglos, porque debemos recordar que san Pío V no impidió el uso de las tradiciones litúrgicas que tuvieran al menos doscientos años de antigüedad. Muchas órdenes religiosas y diócesis conservaron así su rito propio; como arzobispo de Toledo, he podido vivir esta realidad con el rito mozárabe. El motu proprio ha modificado la situación reciente, haciendo comprender que la celebración de la forma extraordinaria debería ser normal, eliminando todo condicionamiento por razón del número de fieles interesados y no poniendo otras condiciones, para participar en dicha celebración, que las normalmente requeridas para cualquier celebración pública de la misa, lo que ha permitido un amplio acceso a esta herencia que, si bien de derecho era un patrimonio espiritual de todos los fieles, es, de hecho, ignorada por una gran parte. En efecto, las restricciones actuales a la celebración en la forma extraordinaria no son distintas que las que hay para cualquier otra celebración, en el rito que sea.”.

 

– “[…]el verdadero espíritu del documento conciliar Sacrosanctum Concilium- no es el de encarar la reforma como una ruptura con la tradición sino, por el contrario, como una confirmación de la Tradición en su sentido profundo.”.

 

– “Una cierta crisis, que ha podido afectar de manera importante a la liturgia y a la misma Iglesia desde los años posteriores al concilio hasta hoy, se debe al hecho de que frecuentemente en el centro no está Dios y la adoración de Él, sino los hombres y su capacidad «hacedora». En la historia del posconcilio ciertamente la constitución sobre la liturgia no fue entendida a partir de esteprimado fundamental de Dios y de la adoración, sino como un

libro de recetas sobre lo que podemos hacer con la liturgia. Sin embargo, cuanto más la hacemos nosotros y para nosotros mismos, tanto menos atrayente es, ya que todos advierten claramente que lo esencial se ha perdido”. Cuando sucede lo que el cardenal Ratzinger describía, es decir, cuando se pretende que la liturgia la hagamos nosotros y esto se impone, entonces, los fieles y las comunidades se secan, se debilitan y languidecen.

Por eso es absolutamente infundado decir que las prescripciones de Summorum Pontificum serían un “atentado” contra el concilio; una afirmación tal manifiesta un gran desconocimiento del concilio mismo, pues el hecho de brindar a todos los fieles la ocasión de conocer y apreciar los múltiples tesoros de la liturgia de la Iglesia es precisamente lo que deseó ardientemente esta magna asamblea al decir: “El sacrosanto concilio, ateniéndose fielmente a la Tradición, declara que la Santa Madre Iglesia atribuye igual derecho y honor a todos los ritos legítimamente reconocidos y quiere que en el futuro se conserven y fomenten por todos los medios”(Sacrosanctum Concilium 4).”.

 

– “[…] el entonces cardenal Ratzinger ha llegado a decir, hablando de la liberalización de la celebración de la antigua liturgia, que “no se trata de un ataque contra el concilio, sino de una realización de este (me atrevería a decir) incluso más fiel que lo que actualmente se presenta como realización del concilio”.”.

 

– “Con frecuencia, en medio de la polémica, no se advierte que las críticas al rito recibido de la tradición romana alcanzan también a las demás tradiciones, en primer lugar a la ortodoxa: ¡casi todos aquellos aspectos litúrgicos que fuertemente atacan quienes se han opuesto a la conservación del misal antiguo son precisamente aspectos que teníamos en común con la tradición oriental! Un signo que confirma esto, por contraste, son las expresiones entusiastamente positivas que han llegado del mundo ortodoxo al publicarse el motu proprio.”.

 

-“Benedicto XVI manifestó con su legislación su amor paterno y comprensión hacia aquellos que están especialmente vinculados con la tradición litúrgica romana y que corrían el peligro de convertirse, de modo permanente, en marginados eclesiales; es así como, hablando de esto, recordó con claridad que “nadie está de más en la Iglesia”, dando muestras de una sensibilidad que anticipaba la preocupación del actual papa Francisco por las “periferias existenciales”.”.

 

-“Pero el motu proprio ha producido además un fenómeno que es para muchos sorprendente y que constituye un verdadero “signo de los tiempos”: el interés que la forma extraordinaria del rito romano suscita, especialmente entre jóvenes que nunca la vivieron como forma ordinaria y que manifiesta una sed de “lenguajes”, que no son ya los de “más de lo mismo” y que nos llaman desde fronteras nuevas y, para muchos pastores, imprevistas. El abrir la riqueza litúrgica de la Iglesia a todos los fieles ha hecho posible el descubrimiento de los tesoros de este patrimonio a quienes aún los ignoraban, con lo que esta forma litúrgica está suscitando más que nunca numerosas vocaciones sacerdotales y religiosas a lo largo del mundo, dispuestas a entregar sus vidas al servicio de la evangelización.”.

 

Antonio Cañizares Llovera

Cardenal Prefecto de la Congregación para el

Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos

Roma, 25 de julio de 2013

Santiago Apóstol, patrono de España

TOLEDO: PRIMERA MISA TRADICIONAL RVDO. P. D. JUAN FRANCISCO GUTIÉRREZ

PRIMERA MISA P. JUAN FRANCISCO ORTIZ-1-En el día de hoy, 07 de julio de 2014, coincidiendo con la celebración del 7º Aniversario de la publicación del Motu Proprio Summorum Pontificum de S.S. Benedicto XVI, y como muestra de uno de los numerosos frutos que el documento papal éstá produciendo, nos congratula informarles que el pasado lunes 30 de junio a las 9 de la mañana, el Rvdo. P. D. Juan Francisco Gutiérrez, ordenado sacerdote el día anterior en la Santa Iglesia Catedral Primada por el Sr. Arzobispo Primado, D. Braulio Rodríguez Plaza, celebró su primera misa rezada según la forma extraordinaria del Rito Romano en la Iglesia del Salvador de Toledo, en la que habitualmente ofician Misa tradicional los Hermanos de la Fraternidad de Cristo Sacerdote y Santa María Reina. Don Juan Francisco es natural de Sevilla, miembro de la Asociación Una Voce Sevilla e hijo de D. Juan Gutiérrez, vocal de Liturgia de ésta Asociación. Como sacerdote asistente actuó el P. Angel Alfaro Rivero, de la Fraternidad Sacerdotal San Pedro.

Nuestra más sincera felicitación al P. Juan Francisco, la cual hacemos también extensible a su familia.

RECEMOS POR ÉL Y SUS COMPAÑEROS RECIÉN ORDENADOS
A  continuación publicamos varias fotografías de la celebración, y si desea ver un video de la Misa pinche aquí

 

 

 

 

 

 

 

 

JUAN XXIII: UN NUEVO SANTO PATRONO PARA EL MISAL TRADICIONAL

San Juan XXIIIA continuación transcribimos y recomendamos la lectura de un interesante artículo publicado por el blog PAIX LITURGIQUE tras la reciente proclamación, por S.S. Francisco, de Juan XXIII como santo:

«El papa Francisco acaba de canonizar, el pasado 27 de abril de 2014, al papa Juan Pablo II y también a Juan XXIII. Bien conocidos son los debates que suscitó la canonización de este último, dado que Juan XXIII fue el papa que convocó un concilio cuyos frutos, cincuenta años después, son muy diferentes de lo anunciado en su momento. Como la vocación de Paix Liturgique es, tal como indica su nombre, esencialmente litúrgica –y no de manera irenista, ya que actúa a favor de la misa tradicional y de su mayor difusión, como columna vertebral de la renovación de la Iglesia y de su extensión misionera– no entraremos en el debate teológico, y sólo nos limitaremos a manifestar nuestra alegría por la canonización del papa a quien debemos la última edición del misal que nos acompaña a lo largo del año litúrgico.».

 

I –  JUAN XXIII, HEREDERO DE UNA VISIÓN HIPERTRADICIONAL DE LA FE

«La memoria de Juan XXIII es un verdadero desafío», constataba el periodista francés Jean Mercier en La Vie, el 22 de abril de 2014. Y prosigue: «Calificar a Juan XXIII como papa “progresista” es una simplificación a ultranza. Nacido en 1881 en una familia pobre de la región de Bérgamo, en el norte de Italia, Angelo Roncalli es heredero de una visión hipertradicional de la fe, que conservará hasta el fin de su vida. Su modelo, incluso, era Pío X, conocido por su virulencia antimodernista. Cuando se explaya en su diario íntimo, Roncalli se remite a los valores del concilio de Trento, exaltando las mortificaciones y los sacrificios. En la víspera de su muerte, se ofrece a Dios según una concepción expiatoria muy común en la época. “El altar quiere una víctima, heme aquí dispuesto”. Resulta fácil imaginar sus reacciones si hubiera conocido los cuestionamientos a la autoridad en el seno de la Iglesia después de 1968, o ciertas experimentaciones litúrgicas de vanguardia de los años 1970 en materia de catequesis o de liturgia…».

 

En el diario italiano Libero, Andrea Morigi insiste aún con mayor énfasis que Jean Mercier y consagra un artículo a «ese Juan XXIII que agrada a los tradicionalistas». Allí narra un episodio de la vida de Juan XXIII, extraído de su diario cuando era nuncio en París: «Asistí a misa en Saint-Séverin. Me enfrié. La música ha mejorado mucho pero la misa cara al pueblo es una grave falta de respeto de las leyes litúrgicas. Leen el Canon en voz alta y no en secreto, como lo prescribe el misal. […] Advertí al párroco sobre la gravedad de este abuso y creo que cesará de hacerlo. ¡Oh, cuántas dificultades tengo con estas cabezas calientes y un poco estrafalarias!». Si tenemos en cuenta que esta anécdota data de 1951, encontramos aquí materia para reflexionar sobre la calidad de la formación litúrgica antes del concilio y sobre el estado de espíritu del futuro papa en cuanto a un eventual aggionamento litúrgico.

 

A semejanza del papa Francisco, desde su elección, el papa Juan XXIII gozó en los medios de comunicación de una imagen de papa «bueno», dispuesto a hacer entrar en la Iglesia el viento fresco de la modernidad, cuando en realidad, el papa Roncalli era un hombre «muy conservador en el alma», según las palabras del cardenal Silvio Oddi, su colaborador en la nunciatura de París. En su artículo, Andrea Morigi recuerda que en 1959, Juan XXIII quiso celebrar la Semana Santa según los libros litúrgicos anteriores a la reforma permitida por su predecesor, Pío XII. Sabiendo que esa reforma llevaba la marca del futuro autor de la reforma de Pablo VI, Annibale Bugnini, nos podemos preguntar, como hace Jean Mercier, qué habría pensado Juan XXIII de la liturgia de los años 70…

 

En otro registro, Juan XXIII no comprendía la pérdida de identidad del sacerdocio que implicaba la experiencia de los sacerdotes-obreros: fue él, y no Pío XII, quien decidió poner fin a esta experiencia, en julio de 1959. Del mismo modo, fue él, y no Pío XII, quien condenó las confusas ensoñaciones del Padre Teilhard de Chardin por medio del Monitum del 30 de junio de 1962. También fue él quien aprovechó los 70 años de Rerum Novarum para recordar los fundamentos de la doctrina social de la Iglesia en la encíclica Mater et Magistra.

 

Con los excelentes latinistas que conformaban su entorno, como Mons. Felici o su amigo el cardenal Antonio Bacci, se consagró a la restauración del latín propio de la Iglesia, en especial ese magnífico latín –distinto del latín ciceroniano– forjado en la Antigüedad tardía, que se convirtió en la lengua litúrgica de la Iglesia de Roma. Así, con gran solemnidad firmó la constitución Veterum sapientia el 22 de febrero de 1962, día de la cátedra de San Pedro. No lo hizo en el despacho del papa, como es costumbre, sino sobre la tumba de San Pedro, en presencia de todos los cardenales, arzobispos y obispos presentes en Roma, con todo el ceremonial que corresponde normalmente a la promulgación de un dogma. Esta constitución recordaba el lugar del latín, su dignidad, su carácter sagrado en el uso de la Iglesia de Roma. Juan XXIII llegaba al punto de disponer que se debía utilizar nuevamente el latín como lengua de enseñanza eclesiástica, no sólo en las universidades romanas, sino en los cursos dados en los seminarios del mundo entero. Una medida destinada, desafortunadamente, a naufragar en la tempestad conciliar y cuya falta de aplicación se hace sentir de modo dramático en nuestros días.

 

II – EL PAPA DEL MISAL SUMMORUM PONTIFICUM Y sobre todo, Juan XXIII publicó una nueva «edición típica» (normativa) del misal tridentino de San Pío V (1570), y del breviario tridentino del mismo San Pío V (1569). El motu proprio «Rubricarum instructum», del 25 de julio de 1960, aprobó un nuevo cuerpo de rúbricas del breviario y del misal romanos. Las mínimas simplificaciones del misal se refieren a las reglas sobre las colectas y las oraciones, así como a la clasificación de las fiestas. En lo que al rito propiamente dicho se refiere, las simplificaciones más visibles son la supresión del Confiteor antes de la comunión y la unificación del missus (despedida): prácticamente siempre: «Ite Missa est». Se ve, pues, el carácter más que moderado, ínfimo incluso, de las modificaciones introducidas en el misal por Juan XXIII, quien, por otro lado, introdujo, piadosamente, la mención de San José en el canon. Es cierto que el pontificado del papa Roncalli no se reduce a estas disposiciones. Otras tienen una orientación diferente. Sin embargo, estas disposiciones «conservadoras», en el mejor sentido del término, no deben ser olvidadas. Y no debemos olvidarlas, puesto que las ediciones del breviario y del misal romano que promulgó constituyen la referencia oficial de la liturgia que el motu proprio de Benedicto XVI del 7 de julio de 2007, declaró que nunca había sido abolida. En los hechos, el papa Roncallli permitió que se conservara para el futuro una edición del misal prácticamente idéntica, hasta en los detalles, al misal del siglo XVI, misal cuya estructura y fórmulas estaban fijadas ya desde al menos el siglo VI y cuyo canon está «documentado» desde fines del siglo IV. Esta reforma resueltamente conservadora del papa Roncalli, muestra con claridad que la Iglesia de Roma consideraba como intangible esta Santa Misa, que era para ella como un Credo litúrgico. Nos parece justo y necesario darle gracias y pedir al nuevo santo que interceda, junto al Divino Maestro, para que conceda durablemente la paz litúrgica a su Iglesia.

VALLADOLID: NUEVA MISA TRADICIONAL EN ESPAÑA

Valladolid escudoLa asociación hermana UNA VOCE VALLADOLID comunica la excelente noticia, que: a  partir del próximo 18 de Mayo, su diócesis contará con la celebración mensual de la Santa Misa según el Rito Romano tradicional, a petición de un grupo de fieles y con el apoyo del Arzobispo, Monseñor don Ricardo Blázquez, actual presidente de la Conferencia Episcopal Española.

Se celebrará en el Real Monasterio de San Joaquín y Santa Ana, habitado por la Congregación cisterciense de San Bernardo, los terceros domingos de cada mes, a las 19 horas.

La primera Misa tendrá lugar el domingo 18 de mayo, a las 19 horas, oficiada por el reverendo don Raúl Olazábal, canónigo del Instituto de Cristo Rey Sumo Sacerdote.
Deo Gratias.
Valladolid Santa Ana

IN MEMORIAM: CARDENAL BARTOLUCCI

Cardenal Bartolucci-2-A la edad de 96 años falleció el pasado 11 de noviembre el cardenal Domenico Bartolucci. Gran músico y compositor, fue nombrado Maestro de la Capilla Sixtina con el Papa Pío XII, y fue preterido y relevado, en las últimas décadas del pasado siglo XX.

Benedicto XVI lo rehabilitó nombrándolo Maestro emérito perpetuo de la citada Capilla Sixtina, y creándolo cardenal en el consistorio de 20 de noviembre de 2010, con el título de Cardenal diácono de los Santísimos Nombres de Jesús y María en vía Lata.

Gran amante de la liturgia romana tradicional celebró ésta durante toda su larga vida.

La web recomendada El Búho escrutador  al cumplirse un mes de su fallecimiento, a modo de humilde homenaje -al que se une nuestra Asociación-, recoge una selección de textos esclarecedores tomados de diversas entrevistas que concedió en sus últimos años, luego de su nombramiento como Cardenal por el Papa Benedicto XVI:

Los Padres del Concilio no tenían ninguna intención de cambiar la liturgia, y por lo tanto tampoco tuvieron intención de cambiar la música sacra en su relación con ella. El Papa Pío XII había comenzado la reforma de la Semana Santa, pero en la Mediator Dei había expresado también indicaciones claras y se presentaban los principios para una comprensión auténtica de la liturgia, los cuales lamentablemente no fueron tenidos en cuenta más adelante. Además, conociendo a Juan XXIII, estoy seguro de que no habría permitido todos los cambios que han empobrecido extremadamente la vida litúrgica de la Iglesia”.
Una lectura coherente del documento sobre la liturgia pone de manifiesto que, en la práctica, lo que se hizo no correspondía a los deseos de los Padres. Hubo una gran banalización de nuestra adoración, que fue alentada por una manera pragmática e incompleta de interpretar la Sacrosanctum Concilium”.
El lugar de la música en la liturgia antigua era muy grande, y nuestro papel no era para divertir a los fieles, sino un verdadero ministerio litúrgico”.
 
“Yo diría que todos los cambios que se produjeron, y que a mi juicio son negativos, se determinaron por el trabajo de aplicación de los documentos conciliares. Esto fue hecho por una comisión (el Consilium ad exsequendam constitutionem de sacra Liturgia), que no cumplieron con papel, y en la que trabajaron personas que querían imponer sus propias ideas, distanciándose de las ideas oficiales de los documentos. La forma en que esta comisión trabajó ha sido analizada en un estudio muy preciso por Nicola Giampietro, OFM Cap., basándose en los diarios del cardenal Ferdinando Antonelli, que analizó la evolución de la reforma litúrgica 1948-1970. Esta contribución académica ha puesto mucha luz sobre las acciones de las comisiones, sobre la pobre formación de sus miembros, y la falta de profesionalidad con que se desmanteló el patrimonio litúrgico que la Iglesia siempre había celosamente guardado en su vida litúrgica. Como observaba el cardenal en sus notas personales: «La ley litúrgica, que hasta que el Concilio era sagrada, para muchos ya no existe. Todo el mundo se considera autorizado a hacer lo que le gusta, y muchos de los jóvenes hacen exactamente eso. [ … ] En el Consilium hay pocos obispos que tengan una competencia especial en liturgia, muy pocos son teólogos reales. La deficiencia más grave en todo el Consilium es la de los teólogos. [ … ] Estamos en el reino de la confusión. Lo lamento, porque las consecuencias serán tristes«.
«Después del Concilio, y después de los diversos experimentos que por desgracia se permitieron (como si la liturgia de la Iglesia fuera algo para experimentar, o hacer en un tablero de dibujo), se produjo una liturgia que era sustancialmente nueva».
 
«Benedicto XVI ama mucho el canto gregoriano y la polifonía y quiere recuperar el uso del latín. Entiende que sin el latín el repertorio del pasado está destinado a ser archivado. Es necesario tornar a una liturgia que de espacio a la música, al gusto de lo bello, y también al verdadero arte sagrado«.
Hay contextos en donde se requiere una Schola Cantorum o en cualquier caso un coro que pueda hacer verdadero arte. Pensemos, por ejemplo, del repertorio del canto Gregoriano que requiere que verdaderos artistas hagan lo que debería ser, o del gran repertorio polifónico. En estos casos el pueblo participa en todo derecho, siendo alimentado y escuchando, pero son los cantores quienes ponen su profesionalismo y su competencia al servicio de otros. Tristemente, en estos años de innovación, muchos han pensado que participar significa “hacer cualquier cosa”.
Yo no sé si, ¡ay de mí!, han estado en un funeral: “aleluyas”, aplausos, frases risueñas; uno se pregunta si esta gente leyó alguna vez el Evangelio. Nuestro Señor mismo lloró sobre Lázaro y su muerte. Aquí, con este sentimentalismo insípido, no se respeta ni siquiera el dolor de una madre. Yo les habría mostrado cómo asistía el pueblo a una Misa de difuntos, con qué compunción y devoción se entonaba aquel magnífico y tremendo Dies Irae”.
“Mire, defender el rito antiguo no es ser del pasado sino ser “de siempre”. Vea, se comete un error cuando a la misa tradicional se la llama “Misa de San Pío V” o “Tridentina”, como si fuese la Misa de una época particular: es nuestra Misa, la romana, es universal en los tiempos y en los lugares, una única lengua desde la Oceanía hasta el Ártico”.

 

Cuando se hacen desgarros en el tejido litúrgico, esos agujeros son difíciles de cubrir, ¡y se ven! Nuestra liturgia plurisecular debemos contemplarla con veneración y recordar que, en el afán de“mejorarla”, corremos el riesgo de hacerle sólo daños”.

Requiescat in pace

CALENDARIO LITÚRGICO 2013-2014 RITO ROMANO TRADICIONAL

 calendario2013-2014

Calendario litúrgico de la Forma Extraordinaria 2013-2014. (224 páginas). Encuadernación en wiro e impresión en b/n con portada en todo color. Este calendario contiene el ordo diario de la misa y del oficio divino de todo el año litúrgico, con introducciones a los tiempos litúrgicos y sus normas, a las fiestas más importantes y a algunas peculiaridades de la forma extraordinaria del Rito Romano. Además contiene en Apéndice, las lecciones contratas de la fiesta de los santos aprobadas para el Calendario Nacional del Reino de España (1963). El presente calendario trae las citas de las lecturas diarias de la Santa Misa con una frase resumen, con los títulos de las misas correspondientes a cada celebración.

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