CALENDARIO LITÚRGICO TRADICIONAL DIGITAL 2020 (DESCARGA GRATUITA)

Un año más, la asociación Una Voce Sevilla ha confeccionado y pone a su disposición de forma gratuita el calendario litúrgico tradicional en formato pdf correspondiente al año del Señor de dos mil veinte.

PARA DESCARGAR EL CALENDARIO PINCHAR AQUÍ.

De gran utilidad e interés para sacerdotes y fieles que celebran o asisten, respectivamente, a la Santa Misa según la Forma Extraordinaria del Rito Romano o tradicional y/o rezan el Breviarium Romanum, conforme al Misal de San Juan XXIII de 1962 y el motu proprio Summorum Pontificum de S.S. Benedicto XVI.

Rogamos disculpen la tardanza en la publicación del calendario.

Se recomienda la difusión.

UNA VOCE SEVILLA

INFORME FIUV Nº 27: TRADICIÓN REFORMA Y RESTAURACIÓN

En una entrada anterior, el capítulo chileno de la Federación Internacional Una Voce (FIUV), ha mostrado su propósito de traducir los informes o Position Papers sobre el Misal de 1962 que desde hace algún tiempo viene esta última publicando en su web oficial.

 
En esta ocasión nos ofrecen la traducción del Position Paper 27 y que versa sobre los conceptos de Tradición, reforma y restauración en los documentos conciliares, cuyo original en inglés se puede consultar aquí. Dicho texto fue preparado en el mes de agosto de 2015. Para facilitar su lectura han agregado un título (Texto) para separar su contenido del sumario (Abstract) que lo precede. 

Cumple advertir que el texto se refiere a las traducciones inglesas de los documentos emanados de la Santa Sede sobre la liturgia, pero lo dicho también se aplica a la versiones en otros idiomas, incluido el español. 


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Tradición, reforma y restauración
Abstract
La restauración de la antigua forma del rito romano a los altares de nuestras iglesias podría ser criticada desde dos puntos de vista: primero, tal “restauración” es contraria al espíritu de “reforma” pedido por el Concilio Vaticano II y, segundo, la noción de “Tradición” implica continuidad, no restauración de lo que se ha perdido o interrumpido. Sobre el primer punto, el lenguaje del Concilio, de acuerdo con el lenguaje del Magisterio desde hace muchos siglos, habla siempre de “restauración” (instauratio), aunque también se la suele traducir como “reforma”. Prepararse para las necesidades del momento es siempre “restaurar”, regresar a la Tradición. Y sobre el punto segundo de la Tradición y la continuidad, el Concilio Vaticano II es también una fuente que señala la posibilidad de restaurar lo que ha sido interrumpido, “ad pristinam sanctorum Patrorum normam”. La restauración de la forma extraordinaria, poniéndola nuevamente en uso, es, de hecho, un proyecto de restauración mucho más modesto que la restauración del uso de textos y ceremonias en el marco de la reforma de Semana Santa de 1955, y que la creación del Misal de 1970.
Texto
1. Este trabajo aspira a analizar dos posibles objeciones al renacimiento de la forma extraordinaria: primero, tal cosa es contraria al espíritu de reforma querido por la Iglesia, especialmente por el Concilio Vaticano II y, segundo, ella es contraria a la naturaleza misma de la Tradición, que no debería ser “redescubierta” sino solamente “transmitida”.
2. Para los fines aquí propuestos, es necesario distinguir entre los conceptos de reforma y de restauración, y entre proyectos específicos de reforma y de restauración. En la historia de la Iglesia han existido muchos proyectos de este tipo, ya sea consumados sólo como propuesta, ya sea efectivamente llevados a cabo, algunos apoyados por el papado o los concilios, y otros por obispos individuales, superiores religiosos, movimientos o por determinados intelectuales. Estos proyectos pueden estar en conflicto unos con otros, y cada uno debe ser evaluado por sus propios méritos, históricos y teológicos. En esta serie de Position Papers hemos analizado algunos proyectos antiguos (como el Salterio de Pío XII[1] y la reforma de la Semana Santa de 1955)[2], y hemos propuesto, por nuestra cuenta, algunas modestas reformas (como algunos cambios a los días de precepto[3] y al ayuno eucarístico)[4]. El propósito del presente trabajo, sin embargo, no es argumentar a favor o en contra de ninguna propuesta en particular, sino aclarar los conceptos mismos de reforma y de restauración.

 (Imagen: Life Site News)


Reforma y restauración: Instauratio
3. La propagación de la forma extraordinaria puede ser descrita como recuperación y restauración de la Tradición, y se puede en tal sentido identificar otros movimientos, muy cercanos a éste, que se relacionan con la música sagrada, las devociones populares, las fuentes teológicas, etcétera. El punto que hay que considerar primeramente es si es apropiado que exista un movimiento de restauración, a la luz del llamado a la reforma que se ha hecho a menudo en la Iglesia, especialmente en el Concilio Vaticano II. Expresada simplemente, la objeción consiste en que los conceptos de restauración y de reforma son opuestos.
4. Sin embargo, no existe tensión alguna entre estos conceptos en el lenguaje de la Iglesia. Por el contrario, en la traducción oficial al inglés del decreto sobre liturgia Sacrosanctum Concilium del Concilio Vaticano II vemos que el término latino instauratio es traducido por los sustantivos “reforma”, “revisión” y “restauración”, y que los verbos correspondientes a estos sustantivos se usan para traducir instaurare[5]. Para referirse a la misma idea, se usa frecuentemente en Sacrosanctum Concilium los verbos restituere, “restaurar”[6], y recognoscere, traducido constantemente como “revisar”.
5. ¿Cuál es, pues, el tipo de cambio pedido por este lenguaje? Sacrosanctum Concilium aclara el significado, de acuerdo con el uso de los términos durante muchos siglos (véase el Apéndice), cuando ordena que: “los ritos sean revisados (recognoscantur) cuidadosamente a la luz (mens, espíritu) de la sana tradición, y que se les dé nuevo vigor para enfrentar las circunstancias y necesidades de los tiempos modernos”[7].
Recognoscantur significa aquí “que se controle su autenticidad y certeza”; traducir esta palabra como “revisar” es equívoco[8]. Al igual que instauratio, implica un control de la corrección de algo, a la luz de la Tradición.
6. Así pues, el concepto primario que está en juego aquí es el de restauración. La traducción de cualquiera de estas palabras latinas como “reforma” es imprecisa, supuesto el modo en que esta palabra es generalmente usada. “Revisar” y “revisión” son también traducciones cuestionables[9]. Instauratio es la búsqueda de lo genuino, lo correcto, la forma antigua de las cosas, con el fin de hacer que algo sea nuevamente vital, según su propósito inicial[10].
7. Un ejemplo notable en Sacrosanctum Concilium es la instauratio del canto gregoriano[11]. Otros ejemplos se remiten al carisma de los fundadores como la clave de la reforma de una comunidad u orden religiosa, según lo pide el Decreto sobre la Vida Religiosa del Concilio Vaticano II[12]. Otro ejemplo sería el énfasis puesto en la enseñanza de los Padres que contiene el Decreto conciliar sobre la formación de los sacerdotes[13]. En cada uno de estos casos, la “reforma” es una cuestión de restauración[14].
8. Del mismo modo, cuando entra en materia, la Constitución sobre la Sagrada Liturgia declara (50): “aquellos elementos que han sufrido daños a través de los accidentes de la historia sean restaurados al vigor que tenían en los tiempos de los santos Padres, según parezca útil o necesario”[15].
9. Las propuestas específicas del Decreto sobre la Liturgia del Concilio Vaticano II, Sacrosanctum Concilium, llevaron históricamente a la publicación de lo que hoy se conoce como la forma ordinaria del rito romano. Benedicto XVI autorizó el uso de la “tradición litúrgica previa”[16] como forma extraordinaria del rito romano. Si la forma ordinaria representa un intento de instauratio del rito romano, el empleo renovado de la forma extraordinaria representa, hoy en día, otro intento de lo mismo: la restauración del uso de los ritos que se usó anteriormente, a la luz de las necesidades actuales. No hemos procurado considerar la validez de los principios litúrgicos involucrados en cada caso, la forma cómo podrían relacionarse mutuamente, o qué autoridad puede tener cada uno de ellos. Para el presente propósito, es suficiente establecer la centralidad de la noción de instauratio en la forma como la Iglesia entiende estas materias y su permanente relevancia en el desarrollo de la liturgia.

 Benedicto XVI (2006)(Foto: Wikimedia Commons)


El problema de la discontinuidad
10. La etimología de “tradición” (traditio) nos recuerda que la Tradición es lo que se entrega, cosa que resulta clarísima cuando cada generación traspasa a la siguiente lo que ha recibido de la generación anterior[17]. La instauratio de la forma extraordinaria, el hacerla más ampliamente asequible, rebasa la mera preservación de lo que se nos ha entregado por quienes nos lo entregaron, como padres o maestros nuestros: ella incluye el traer nuevamente al presente aquellas cosas que hemos, de hecho, perdido, o casi perdido, durante un cierto período de tiempo. En este aspecto, sin embargo, es una modalidad más modesta de instauratio que las contempladas en el Concilio Vaticano II y en la reforma de 1955 de la Semana Santa, que procuraron restaurar el uso de ritos y textos que habían caído totalmente en desuso, no sólo durante décadas, sino siglos. 
11. En su encíclica Mediator Dei de 1947, Pío XII llama a cuidarse de aquéllos que buscan la restauración de cosas que se perdieron en tiempos lejanos, haciendo ver que el desarrollo orgánico de la liturgia en la Edad Media fue guiado por la Providencia[18]. Con todo, no excluye la restauración de la Tradición a partir de una decadencia o de falsos desarrollos, existiendo al respecto importantes antecedentes de proyectos de esa naturaleza.
12. El primero, y el más importante de todos, es la restauración de la Tradición por el Señor en los Evangelios. El Señor critica a los fariseos por “volver vacía la palabra de Dios por vuestras tradiciones”[19], y también, en el tema del divorcio, dice “desde el principio no fue así”[20]. Al descartar la tradición humana, en un caso, y lo dicho en la dispensación[21], en el otro, el Señor recupera la auténtica Tradición.
13. Este recurso a los elementos más antiguos de la Tradición, contra la práctica de muchos siglos, es coherente con el Reino establecido por el Señor, y es su autoridad la que lo hace posible. No es frecuente la posibilidad de una restauración tan radical sin semejante autoridad, incluso en aquellos casos en que dicha autoridad pareciera innecesaria debido a la indefectibilidad de la Iglesia.
14. En una segunda categoría, menos radical en términos del lapso de tiempo que dura la discontinuidad, pero más compleja por los detalles involucrados, están las restauraciones del culto en el Templo registradas en el Antiguo Testamento, luego de los períodos de apostasía o de ocupación extranjera[22] . Estos son importantes ejemplos, registrados por escrito, de la posibilidad de una instauratio[23]. Semejantes restauraciones se hicieron necesarias por el hecho de que el culto del Templo y otras normas fueron considerados exigencias de Derecho divino.
15. En tiempos de la Iglesia, nos encontramos con que las prácticas litúrgicas y los textos propios de un lugar influyen o reemplazan a los de otros lugares, cuando estos últimos, por una u otra razón, son considerados como corrupciones, o como inferiores desde algún punto de vista. Los ejemplos incluyen la influencia de la liturgia romana en los dominios francos del siglo VIII[24], y la influencia de las prácticas litúrgicas germanas en la Roma del siglo X[25].
16. Una tercera clase de instauratio es la de muchos religiosos que han procurado devolver sus respectivas órdenes al espíritu de los fundadores, del cual se habían gradualmente apartado, y la del canto gregoriano a finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX en Solesmes[26].
17. Es interesante advertir que, junto con apoyarse en los documentos, el investigador de canto gregoriano de Solesmes, Dom Joseph Pothier, se preocupó del valor del mismo en su propia época, considerando cómo podía cantarse el gregoriano con facilidad y belleza, al tiempo que, simultáneamente, trataba de discernir, en la práctica del mismo en sus días, “el débil eco de una tradición poderosa”[27]. Aunque falible[28], el intento de restauración fue necesario, para hacer posible poner a disposición de la Iglesia las riquezas, en su plenitud, de la tradición del canto gregoriano.

Abadía de Saint-Pierre-de-Solesmes (grabado del libro Monasticon Gallicanum, s. XVII)(Imagen: Wikimedia Commons)

 
La forma extraordinaria: conclusión
18. La instauratio, representada por la difusión de la celebración de la forma extraordinaria, es un ejemplo de la búsqueda, en los tesoros de la Iglesia, de aquellas cosas, viejas y nuevas, que pueden beneficiar la fe y la misión evangelizadora de la Iglesia[29].
19. En el plano práctico, este proyecto tiene muchas cosas a su favor. El aprendizaje no necesita apoyarse sólo en libros, ya que no ha existido una total discontinuidad en la celebración de la forma antigua[30]. Cuando Juan Pablo II otorgó amplias autorizaciones para la celebración de la forma extraordinaria en 1984 y 1988, ello ocurrió estando vivos quienes habían sido expertos en liturgia antes de 1962. Además, los registros escritos de la tradición litúrgica antigua son notables por su cantidad de detalles.
20. El propósito de este trabajo de instauratio y de otros proyectos relacionados en el área del canto gregoriano y de la teología, no es un total regreso a una época pasada, como tampoco la restauración de ciertas prácticas litúrgicas anteriores fue propósito de los creadores del Misal de 1970[31]. De lo que se trata, más bien, es de hacer que el patrimonio litúrgico de la Iglesia esté operativo en relación con las condiciones modernas.
ApéndiceEl lenguaje de reforma y restauración en los documentos de la Iglesia
En la Antigüedad y la Edad Media fue común que los esfuerzos hechos para combatir la injusticia y la corrupción se presentaran, con justificación histórica o sin ella, como intentos por retornar a las justas y auténticas prácticas del pasado. Una ilustración de esto es la importancia retórica, durante el período imperial, de las virtudes e instituciones de la república romana. También en la Iglesia encontramos un lenguaje de restauración, de combate de la corrupción y de decadencia.
Vulgata: en Crónicas 2 (Paralipómenos 2) se usa el verbo instaurare a propósito de la reparación material y la restauración del Templo por Ezequías (29, 3) y Josías ( 34, 8,10; 35,20). En Nehemías 8 vemos que convertir (“eos conversique sunt et clamaverunt ad te”, 9, 28) es revertir a la ley (“contestatus es eos ut reverterentur ad legem tuam”9, 29), tema también implícito en el hallazgo del Libro de la Ley en el reino de Josías (Cro 2, 34, 14).
San Pío V, Quo primum (1570). San Pío V consigna que Trento le ordenó publicar y corregir (edere; emendare) el Misal romano y el Breviario. Por tanto, corrigió (castigare) el Breviario. Luego restauró (restituere) el Misal según el modelo (normam ac ritum) de los Santos Padres. San Pío V declara “Quod recognitum iam et castigatum”: recognitum quiere decir aquí “revisado”. Los expertos designados para la tarea (eruditi delecti viri) inspeccionaron todos los manuscritos que pudieron encontrar para revisar los textos.
La terminología usada en Quo primum se encuentra en todos los documentos subsiguientes de reforma litúrgica. Recognitio es el término usado en todas las áreas de la vida de la Iglesia para el procesamiento de textos (como las traducciones locales) que debe aprobar la Santa Sede. Las sucesivas ediciones del Misal romano indican en su primeras páginas qué Papas les han otorgado recognitio.
Clemente VIII, Cum sanctissimum (1604). Hace un listado de las libertades que se toman con el texto del Misal romano los impresores y otras personas: su recognitio es una indicación de fidelidad al texto aprobado por San Pío V.
Urbano VIII, Si quid est (1634). Se refiere a San Pío V y a Clemente VIII como habiendo hecho una recognitio e instauratio. Siguiendo su ejemplo, se ha restaurado las rúbricas según el “uso y rito antiguo” y se las ha clarificado, y los pasajes bíblicos han sido cuidadosamente revisados.
San Pío X, Divino afflatu (1911). Habla de dar un paso hacia la emendatio del Misal y del Breviario romanos, y establece un “Consilium seu Commissionem” de académicos para este efecto; pero, entre tanto, señala de realizar una tarea más inmediata de instauratio de una buena cantidad de cosas (nonulla) en los libros actuales.
Pío XII, Maxima redemptionis nostrae (1955) (sobre revisión de la Semana Santa). El documento comienza así: “Decretum […] quo liturgicus Ordo Hebdomadae Sanctae instauratur”. El Ordo es llamado “Ordo Instauratus”.
Concilio Vaticano II, Sacrosanctum Concilium (1962). Habla de recognoscere, en este caso “ex integro”, a fondo, y “según el espíritu de la sana tradición” (núm. 4). Si bien reconoce la naturaleza más radical de la reforma propuesta, se la vincula todavía, enfáticamente, con las normas de la Tradición pasada. El documento usa a continuación el término instauratio de lo que se pretende, como se dijo más arriba, haciéndose eco de Quo primum (“ad pristinam… sanctorum Patrum normam ac ritum restituerunt”) en el núm. 50 (“restituantur ad pristinam sanctorum Patrum normam nonulla quae tempora iniuria deciderunt”).
Pablo VI, Missale Romanum (1970). Usa los términos instauratio con renovatio y novitas, incluyendo la frase “instaurationis novitas”. Esto constituye un paso más hacia el reconocimiento de que lo que se promulga incluye lo que es nuevo (novitas), pero se lo justifica por referencia a la noción de “restauración”. Así, la Constitución Apostólica cita el núm. 50 de Sacrosanctum Concilium con una lista, que incluye (quizá de modo sorprendente) el rito penitencial, de las cosas que se está restaurando “ad pristinam sanctorum Patrum normam”.


[1]FIUV, Positio Paper 5: El uso de la Vulgata y de los antiguos salterios latinos.
[2] FIUV, Positio Paper 14: La reforma de la Semana Santa (parte 1 y parte 2). 
[3]FIUV, Positio Paper 13: Los días de precepto.
[4]FIUV Positio Paper 10: El ayuno eucarístico.
[5] Si se examina la traducción al inglés que da el sitio web de la Santa Sede de Sacrosanctum Concilium, encontramos las siguientes traducciones de instauratio e instaurare (en negrita): “una restauración general de la liturgia” (núm. 21), “reformas litúrgicas recientes” (núm. 23), “la restauración, progreso y adaptación de la sagrada liturgia” (núm. 24), “la revisión de la liturgia” (núm. 33), “debe revisarse los ritos para el bautismo de adultos” (núm. 66), “la restauración tan felizmente empezada” (núm. 87), “cuando el oficio es revisado” (núm. 89), “En la revisión del oficio romano” (núm. 90), “restauración de San Pío X” (núm. 117), “la liturgia reformada” (núm. 128).
[6]Sacrosanctum Concilium usa la palabra cinco veces, y en la traducción del sitio web de la Santa Sede se usa siempre “restaurar” para traducirlo. Así: “otros elementos, que han sufrido daño a través de los accidentes de la historia, deben restaurarse” (núm. 50); “debe restaurarse, después del Evangelio y la homilía, la ‘oración común’ u ‘oración de los fieles’” (núm. 53); “debe restaurarse los himnos a su forma original” (núm. 93); “la disciplina de los tiempos sagrados deberá ser preservada o restaurada para adaptarse a los tiempos modernos” (núm. 107); “algunos de ellos, que florecieron en tiempos antiguos, deben restaurarse según parezca adecuado” (núm. 109, a).
[7] Concilio Vaticano II, Constitución Sacrosanctum Concilium sobre la sagrada liturgia (1963), núm. 4: “Finalmente, en fiel obediencia a la Tradición, el sagrado Concilio declara que la Santa Madre Iglesia considera que todos los ritos legalmente reconocidos tienen igual derecho y dignidad; que desea preservarlos en el futuro y alentarlos de todos los modos posibles. El Concilio desea también que, donde sea necesario, los ritos sean revisados cuidadosamente a la luz de la sana tradición y que se les dé nuevo vigor para enfrentar las circunstancias y necesidades de los tiempos modernos” (“Traditioni denique fideliter obsequens, Sacrosanctum Concilium declarat Sanctam Matrem Ecclesiam omnes Ritus legitime agnitos aequo iure atque honore habere, eosque in posterum servari et omnimode foveri velle, atque optat ut, ubi opus sit, caute ex integro ad mentem sanae traditionis recognoscantur et novo vigore, pro hodiernis adiunctis et necessitatibus, donentur”).
[8] El Oxford Latin Dictionary da las siguientes acepciones de recognoscere: “1. Examinar, revisar, inspeccionar. … b Examinar, cotejar (un documento) para establecer su autenticidad, exactitud, etc”. “2. Dar reconocimiento, reconocer”. “3. Recordar (algo previamente conocido), reconocer”. El significado dado en 1 b es claramente relevante aquí. Otros usos de la palabra, en la traducción de Sacrosanctum Concilium, son los siguientes: “debe hacerse siempre una cuidadosa investigación de cada parte de la liturgia que haya de revisarse” (23); “Los libros litúrgicos deben ser revisados lo más pronto posible” (25); “cuando se revise los libros litúrgicos” (38); “Debe revisarse el rito de la Misa” (50), etc. (la palabra aparece diecinueve veces).
[9] El Oxford Latin Dictionary no contempla “reforma” como significado del sustantivo o verbo latinos, dando como significados primarios la noción de repetición, aunque se añaden “renovar” y “restaurar” para el caso del verbo, e “instaurator” para designar a “una persona que renueva o restaura”.
[10] Véase el Apéndice para una revisión amplia del uso del término.
[11] Concilio Vaticano II, Sacrosanctum Concilium, núm. 117.
[12] Concilio Vaticano II, Decreto Perfectae caritatis sobre la adecuada renovación de la vida religiosa (1965), núm. 2: “que el espíritu y finalidades especiales que los fundadores se propusieron, así como también sus sanas tradiciones -todo lo cual conforma el patrimonio de cada instituto-, sean fielmente respetados”  (“Ideo fideliter agnoscantur et serventur Fundatorum spiritus propriaque proposita, necnon sanae traditiones, quae omnia cuiusque instituti patrimonium constituunt”).
[13] Concilio Vaticano II, Decreto Optatem totius sobre la formación sacerdotal (1965), núm. 16: “Debe disponerse la teología dogmática de tal modo que estos temas bíblicos sean propuestos en primer lugar. A continuación debe abrirse a los estudiantes lo que los Padres de la Iglesia griegos y latinos han contribuído a la fiel transmisión y desarrollo de las verdades específicas de la revelación” (“Theologia dogmatica ita disponatur ut ipsa themata biblica primum proponantur; quid Patres Ecclesiae Orientis et Occidentis ad singulas Revelationis veritates fideliter transmittendas et enucleandas contulerint necnon ulterior dogmatis historia -considerata quoque ipsius relatione ad generalem Ecclesiae historiam- alumnis aperiatur”). 
[14]  Benedicto XVI, Discurso a la Curia romana, 22 de diciembre 2005: “Por una parte, hay una interpretación que yo llamaría “hermenéutica de la discontinuidad y la ruptura”, que a menudo se ha premunido de las simpatías de los medios de masas y de una tendencia de la teología moderna. Por otra parte, está la “hermenéutica de la reforma”, de la renovación en la continuidad del único sujeto-Iglesia que el Señor nos ha dado. Ella es un sujeto que aumenta en el tiempo y se desarrolla, aunque permanece siempre el mismo, el único sujeto del Pueblo de Dios peregrinante”.
[15] Concilio Vaticano II, Constitución Sacrosanctum Concilium, núm. 50: “restituantur vero ad pristinam sanctorum Patrum normam nonnulla quae temporum iniuria deciderunt, prout opportuna vel necessaria videantur”.

[16]Traditio liturgica antecedens’: frase usada por Benedicto XVI en el Motu Proprio Summorum Pontificum (2007), articulo 5, 1. Cfr. la frase “la antigua tradición litúrgica latina” (“the ancient Latin liturgical tradition”, “antica tradizione liturgica latina”) empleada en la carta a los obispos con que Benedicto XVI  que acompaña al motu proprio Summorum Pontificum (2007).
[17] Cf. Corintios 15, 3: “Porque os he transmitido en primer lugar lo que yo mismo recibí”; adviértase lo que dice el latín: ‘Tradidi enim vobis in primis quod et accepi’.[18] Pío XII, Encíclica Mediator Dei (1947), núm 61: “La liturgia de los primeros siglos es ciertamente digna de toda veneración. Pero el uso antiguo no debe estimarse más adecuado y digno, ya sea en sí mismo o en su significado para los tiempos posteriores, simplemente sobre la base de que lo rodea el sabor y el aroma de la antigüedad. Los ritos litúrgicos más recientes también merecen reverencia y respeto. Ellos también deben su inspiración al Espíritu Santo, que asiste a la Iglesia en todas las edades hasta la consumación del mundo y son también recursos usados por la ínclita Esposa de Jesucristo para promover y procurar la santidad del hombre” (“Utique vetustae aetatis Liturgia veneratione procul dubio digna est; verumtamen vetus usus, non idcirco dumtaxat quod antiquitatem sapit ac redolet, aptior ac melior existimandus est vel in semet ipso, vel ad consequentia tempora novasque rerum condiciones quod attinet. Recentiores etiam liturgici ritus reverentia observantiaque digni sunt, quoniam Spiritus Sancti afflatu, qui quovis tempore Ecclesiae adest ad consummationem usque saeculorum (cfr. Matth. 28, 20), orti sunt; suntque iidem pariter opes, quibus inclita Iesu Christi Sponsa utitur ad hominum sanctitatem excitandam procurandamque”).
[19] Marcos 7, 13: “Rescindentes verbum Dei per traditionem vestram quam tradidistis”. El problema es el uso de la categoría de “corban” para evitarse emplear los bienes en la mantutención de los progenitores.
[20] Mateo 19, 8: ‘ab initio autem non sic fuit.’
[21] Cf. Deuteronomio 22, 1.
[22] Por Ezequías (2 Crón. 29-30); por Josías (2 Crón. 34-35); por Ezras (Ezras 6; Nehemías 8-9), y por Judas Macabeo (2 Mac. 10). Y no mencionamos aquí los programas mayores de restauración material que habían tenido lugar de tiempo en tiempo, ni la reconstrucción total del Templo con Herodes el Grande.
[23] El hallazgo del Libro de la Ley y su nueva proclamación e implementación es un tema clave en las restauraciones realizadas tanto por el rey Josías (2 Crón. 34, 13 ss.) como por el profeta Ezras (Nehemías 8, 1-3). Sin embargo, se han apenas conservado muchos detalles del culto restaurado del Templo, en documentos secundarios y en la tradición oral.
[24] Jungmann, J., The Mass of the Roman Rite (trad. de Francis Brunner, Nueva York, Benzinger Brothers, 1955), I, pp. 74-75.
[25] Goddard, P., Festa Paschalia: A history of the Holy Week liturgy in the Roman Rite (Leominster, Gracewing, 2011), pp. 57-58.
[26] El propio monasticismo benedictino era restaurado en la abadía de San Pedro, en Solesmes, hacia la época (1830) cuando la tradición benedictina se había debilitado. La práctica contemporánea del canto gregoriano se estimaba insatisfactoria, y así fue que empezó un gran programa de investigación con vistas a su restauración.
[27] Citado por Bergeron, K., Decadent Enchantments: The Revival of Gregorian Chant at Solesmes (Berkeley CA, University of California Press, 1998), p 15.
[28] En el caso del canto gregoriano, no hay signos de que vaya a disminuir el debate sobre el significado de los antiguos manuscritos y sobre las posibilidades prácticas de restaurarlos para su uso moderno.
[29] Cf. Mateo 13, 52: “por tanto, todo escriba instruido en el Reino de los cielos es como un padre de familia que saca de su tesoro cosas nuevas y antiguas” (“ideo omnis scriba doctus in regno caelorum similis est homini patri familias, qui profert de thesauro suo nova et vetera”).
[30] Especialmente gracias a los permisos concedidos inmediatamente a los sacerdotes más viejos para continuar usándolos cuando se promulgó el Misal de 1970, y al indulto inglés de 1971.
[31] Tales como la oración de los fieles, la participación directa del pueblo en el beso de la paz, y ciertos textos litúrgicos antiguos.

Fuente: Asociación Litúrgica Magnificat (Una Voce Chile)

SEVILLA: SÁBADO 25 ENERO REZO VÍSPERAS CANTADAS EN GREGORIANO

Les informamos que el próximo sábado 25 de enero, a las 20:00 horas, se celebrará REZO DE VISPERAS CANTADAS según Breviario Romano tradicional, en el Oratorio Escuela de Cristo, sito en el Barrio de Santa Cruz de Sevilla.

Se ofrecerá unos cuadernillos latín-español para poder participar en el rezo de las Primeras Vísperas del III Domingo después de Epifanía.

Los cantos gregorianos correrán a cargo de la Schola Laudate Dominum de nuestra asociación.

Animamos a participar en el Oficio Divino, la oración que construyó la civilización occidental.

UNA VOCE SEVILLA

SEVILLA: HORARIOS NAVIDAD MISA TRADICIONAL-GREGORIANA

A continuación,  Una Voce Sevilla  les informa de los horarios de las Misas de precepto que se celebrarán -D.m.- en Sevilla según la Forma extraordinaria del rito romano o tradicional durante el tiempo litúrgico de Navidad, en el Oratorio Escuela de Cristo (Barrio de Santa Cruz. Final del callejón Carlos Alonso Chaparro – a la altura del nº 20 de la calle Ximénez de Enciso):

DICIEMBRE:

–      MIÉRCOLES 25: a las 20:00 horas (Natividad del Señor).

     –    DOMINGO 29: a las 11:00 horas (Infraoctavo de la Natividad).

ENERO:

–      MIÉRCOLES 01: a las 20:00 h. (Octava de la Natividad).

–      DOMINGO 05: a las 11:00 horas (Santísimo Nombre de Jesús).

     –    LUNES 06: a las 11:00 horas (Epifanía del Señor).

Las Misas contarán con la participación de la Schola Gregoriana Laudate Dominum.

Para más información: asociacion@unavocesevilla.info

SEVILLA: SÁBADO 14 DIC. MISA RORATE TRADICIONAL-GREGORIANA DE ADVIENTO

Les informamos que el próximo sábado 14 de diciembre, se celebrará MISA RORATE según el rito romano tradicional, a las 07:30 h. de la mañana, en el Oratorio Escuela de Cristo de Sevilla (Barrio de Santa Cruz).

La Santa Misa será oficiada por el Rvdo. P. Santiago González Alba, párroco del Dulce Nombre de María (Sevilla), contando con los cantos gregorianos de la Schola Laudate Dominum.

Una tradición católica de Adviento es celebrar durante los sábados de este tiempo litúrgico la Misa Rorate Caeli “de sancta Maria in Sábato, que se caracteriza además por oficiarse al amanecer, con la Iglesia a oscuras, sin luz ni del sol ni artificial: sólo la procurada por los numerosos candelabros en el altar y el presbiterio, y por las candelas que llevan los fieles en la mano.

El sentido espiritual de esta celebración es profundo: en el Adviento nos preparamos a la fiesta del nacimiento de Cristo, y con la Virgen nos preparamos a una llegada de Aquel que es la Luz y ha venido a disipar nuestras tinieblas y a iluminarnos en gracia y santidad.

UNA VOCE SEVILLA

XV ANIVERSARIO DE LA FUNDACIÓN DE UNA VOCE SEVILLA (2004-2019). 15 AÑOS DE APOSTOLADO DE LA MISA TRADICIONAL EN LA ARCHIDIÓCESIS

El pasado 23 de noviembre, festividad de San Clemente y Conmemoración de la Reconquista de Sevilla por Fernando III el Santo, se cumplió el XV aniversario de la fundación de la Asociación Una Voce Sevilla por un pequeño grupo de fieles católicos sevillanos –en su mayoría jóvenes- amantes de la Tradición y la Liturgia de la Iglesia, con el fin principal de promover y celebrar en nuestra ciudad la Santa Misa a la que durante siglos asistieron y participaron nuestros antepasados en la Fe, por considerarla un bien espiritual para toda la Iglesia y un tesoro que merece ser custodiado y vivido para mayor gloria de Dios.

Desde ese día, la Misa “en latín” o «gregoriana» -como también es conocida-, promovida por la Una Voce Sevilla, se ha celebrado en nuestra ciudad en más de medio millar de ocasiones -incluso en la Catedral-, habiendo sido acogida de forma sucesiva y estable en cuatro de sus templos: La Parroquia de San Bernardo, el Convento de la Visitación, la Iglesia del Señor San Jorge y, actualmente, en el Oratorio Escuela de Cristo, sito en el Barrio de Santa Cruz. Con ello, han sido muchos los sevillanos y visitantes que han tenido la oportunidad de asistir en estos quince años, en unos casos volviendo a revivir la Misa que conocieron en su juventud, y en otros, los más jóvenes, acercándose por primera vez a la Misa que se celebró durante muchos siglos en la Iglesia y que gracias al motu proprio Summorum Pontificum de S.S. Benedicto XVI, goza de normalización en la Iglesia.

En la actualidad, aquel pequeño grupo de jóvenes que fundaron en 2004 la Asociación Una Voce Sevilla, forman una nutrida Comunidad de fieles laicos, en continuo crecimiento, constituida principalmente por familias y jóvenes que viven en común la Fe y los Sacramentos en torno a la Liturgia tradicional, pues consideran que el futuro de la Iglesia debe construirse en torno a la Tradición. Tradición que viven con gran compromiso cristiano, orando, adorando y encontrándose con Dios en cada Misa, colaborando como acólitos o con el canto gregoriano, formándose a través de catequesis, organizando peregrinaciones y convivencias, ayudando a los más necesitados…etc.

¡Que San Fernando y Ntra. Sra. de la Antigua nos siga colmando de bendiciones!

A continuación, les ofrecemos como testimonio gráfico de este aniversario diversas fotografías de nuestro archivo histórico.

UNA VOCE SEVILLA

ROMA: NUEVA DIRECTIVA Y CONSEJO DE LA FEDERACIÓN INTERNACIONAL UNA VOCE

En la Asamblea General celebrada en Roma el sábado 26 de octubre, en la que estuvo presente una representación de Una Voce Sevilla, las siguientes personas fueron elegidas como miembros de la Directiva y del Consejo de la Federación Internación Una Voce, por un periodo de dos años: 


Presidente Felipe Alanís Suárez (Una Voce México)
Presidente honorario Jacques Dhaussy (Una Voce Francia)
Vice -presidentes Patrick Banken (Una Voce France) Jack Oostveen (Ecclesia Dei Delft, Países Bajos)
Secretario Joseph Shaw (Latin Mass Society, Inglaterra y Gales)
Tesorera Monika Rheinschmitt (Pro Missa Tridentina, Alemania)
Consejeros David Reid (Una Voce Canadá) Oleg-Michael Martynov (Una Voce Rusia) Jarosław Syrkiewicz (Una Voce Polonia) Jaime Alcalde (Una Voce Chile) Eduardo Colon (Una Voce Puerto Rico) Fabio Marino (Una Voce Italia) João Silveira (Una Voce Portugal) Prof. Riccardo Turrini Vita (Una Voce Italia)

La Fœderatio Internationalis Una Voce, por sus siglas F.I.U.V., es una Federación Internacional de Asociaciones Laicales Católicas, cuyos objetivos son garantizar la preservación del Santo Sacrificio de la Santa Misa según la Forma Extraordinaria del Rito Romano, de acuerdo a su última edición típica en 1962 por el Papa Juan XXIII y de toda la Liturgia Gregoriana que se mantiene en la Iglesia Católica, como una de las dos formas de celebración litúrgica, y para salvaguardar y promover el uso del latín, la riqueza artística, el canto gregoriano y la polifonía sacra.

Cada dos años se convoca una Asamblea General, en Roma, y se efectúan elecciones para el Consejo y la Presidencia, se revisan los estatutos, se les da la bienvenida a las nuevas asociaciones miembros y se analiza el funcionamiento de la organización.

A ella acuden, todas las asociaciones miembros, por medio de la representación de un delegado, quien informa de los aportes y gestión en su país. La admisión o incorporación de los fieles a Una Voce está dada por medio de los capítulos nacionales o regionales en cada nación.

La Federación Internacional Una Voce está presente en más de 30 países, con capítulos nacionales en: Argentina, Australia, Austria, Bielorrusia, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, República Dominicana, Inglaterra y Gales, Francia, Alemania, India, Irlanda, Italia, Japón, Malta, México, Holanda, Nueva Zelanda, Nigeria, Noruega, Perú, Filipinas, Polonia, Portugal, Puerto Rico, Rusia, Escocia, Sudáfrica, España, Ucrania, EE.UU

Fue fundada en 1962 como consecuencia del llamamiento a los católicos interesados en la defensa y conservación del rico patrimonio litúrgico de la Iglesia Latina, que hiciera la Dra. Borghild Krane (1906-1997), una eminente psicóloga noruega de Oslo. Como resultado de esa apelación una serie de asociaciones nacionales entraron en vigor entre 1964 y 1965, comenzando por Francia, donde, por una muy feliz inspiración, se le denominó: “Una Voce”. La Dra. Krane, su fundadora, falleció el 14 de octubre de 1997.

Delegados de seis asociaciones europeas se reunieron en Roma a principios de 1965, y la Federación Internacional se erigió oficialmente en Zúrich el 8 de enero de 1967, cuando delegados de las primeras 20 asociaciones aprobaron el proyecto de estatutos y eligieron el primer Consejo. En el encuentro, el Dr. Eric de Saventhem fue elegido presidente en forma unánime. Siempre fue reelegido en forma unánime en todas las Asambleas Generales subsiguientes y, sería aún el presidente, de no ser por su decisión de declinar prematuramente por razones personales en enero de 1995.

Gracias a la acción de Una Voce, en sus capítulos nacionales, sobre todo la asociación inglesa (The Latin Mass Society) la misa tridentina ya totalmente marginada, no pudo ser completamente proscrita, pero su defensa en el orbe católico resto fue dura.

Los que podemos llamar “años salvajes” del post-concilio (la década que va de 1970 a 1980) constituyeron la época heroica de UNA VOCE, que tuvo que luchar prácticamente sola (al menos en la primera mitad de los Setenta)contra la imposición arbitraria del Novus Ordo Missae y contra los graves e incontables abusos litúrgicos que se produjeron a vista y paciencia (y, a veces, hasta con la anuencia) de los obispos. El hecho de que numerosas personalidades del mundo cultural y artístico adhirieran a las iniciativas del movimiento a favor de la liturgialatino-gregoriana dio pretexto a que muchos de sus adversarios lo acusaran de diletantismo y desviaran así la atención del verdadero motivo de la resistencia a los cambios indiscriminados: la ambigüedad del rito de la misa, que lo hacía susceptible de una interpretación católica o protestante según se mirase, tal y como demostraban en sus escritos intelectuales católicos de la talla de Fabio Vidigal Xavier de Silveira, Louis Salleron y Jean Madiran. A través de sus boletines, las distintas asociaciones documentaron la debacle litúrgica que se produjo entonces en el orbe católico y contribuyeron a divulgar los estudios más serios sobre sagrada liturgia. Curiosamente, Una Voce, con su paciente y difícil labor, dio cabal cumplimiento a uno de los propósitos del Vaticano II: el impulso del apostolado seglar en la Iglesia. Cuando la cuestión litúrgica saltó a la primera plana de la prensa internacional, gracias a la famosa “Misa de Lille” (29 de agosto de 1976) celebrada por monseñor Marcel Lefebvre, ya la Federación Internacional Una Voce, llevaba prácticamente diez años de actividades. El mérito del que fue llamado “el arzobispo rebelde” fue atraer los focos de la actualidad sobre un problema que se venía arrastrando desde hacía años, lo cual provocó que la Jerarquía Católica ya no pudiese ignorarlo o silenciarlo. El triunfalismo de los fautores de la reforma litúrgica post-conciliar –triunfalismo que no reflejaba de ningún modo la realidad– quedaba así desacreditado de manera pública y dramática, aunque, como queda dicho, los seglares de Una Voce hubieran abierto el camino.

El motu propio Benedicto XVI en 2007, que liberó la Misa tradicional, es la justa satisfacción a los trabajos y esfuerzos por años de la FIUV, además de colmar las justas aspiraciones de todos los fieles católicos vinculados a la precedente edición del misal romano, y el creciente interés de las nuevas generaciones por la liturgia antigua, sin olvidar el puente que se tendía entre la Santa Sede y la Fraternidad Sacerdotal San Pío X. Desde entonces será Una Voce la encargada de informar al Papa sobre su aplicación y cumplimiento, mediante un informe anual.

Después de las malas interpretaciones del Concilio Vaticano II y el ataque constante que ha sufrido la Tradición tanto el Magisterio como el arte y la cultura que la Iglesia Católica han cobijado, surge desde este movimiento para defender por parte de los laicos la riqueza y el tesoro que la Iglesia ha conservado y engrandecido durante siglos. El movimiento se propone en definitiva:

a).- Asegurar que la Misa Romana tradicional que data de San Gregorio Magno, se mantenga tal como fue codificada en el Misal Romano por el Papa San Pío V, y posteriormente retocado por el Papa Juan XXIII, tanto en la letra como en la práctica, como una de las formas de celebración litúrgica reconocidas y honradas en la vida litúrgica universal.

b).- Obtener el libre uso de todos los demás libros litúrgicos romanos que «atesoran las formas litúrgicas y disciplinarias de la tradición latina».

c).- Salvaguardar y promover el uso del latín, del canto gregoriano y de la polifonía sacra en la liturgia de la Iglesia Católica

d).- Impulsar activamente el establecimiento de parroquias y capellanías no jurisdiccionales en las cuales sean utilizados exclusivamente los libros litúrgicos empleados en 1962.

El motu propio Benedicto XVI en 2007, que liberó la Misa tradicional, es la justa satisfacción a los trabajos y esfuerzos por años de la FIUV, además de colmar las justas aspiraciones de todos los fieles católicos vinculados a la precedente edición del misal romano, y el creciente interés de las nuevas generaciones por la liturgia antigua, sin olvidar el puente que se tendía entre la Santa Sede y la Fraternidad Sacerdotal San Pío X. Desde entonces será Una Voce la encargada de informar al Papa sobre su aplicación y cumplimiento, mediante un informe anual.

¡Que el Señor y su Santísima Madre bendigan a la nueva Directiva y Consejeros en tan importante tarea.

FUNTES: Asociación Magnificat (Una Voce Chile) y Wikipedia

CALENDARIO LITÚRGICO RITO ROMANO-TRADICIONAL 2019-2020

(193 páginas). Encuadernación en espiral con tapas duras e impresión en color. Este calendario contiene el ordo diario de la misa y del oficio divino de todo el año litúrgico, con introducciones a los tiempos litúrgicos y sus normas, a las fiestas más importantes y a algunas peculiaridades de la forma extraordinaria del Rito Romano.

Además, contiene esquemas introductorios sobre las nociones fundamentales del Año Litúrgico y sus normas, así como esquemas explicativos del oficio. En Apéndice se recogen las lecciones contratas de la fiesta de los santos aprobadas para el Calendario Nacional del Reino de España (1963). El presente calendario trae las citas de las lecturas diarias de la Santa Misa con una frase resumen, con los títulos de las misas correspondientes a cada celebración.

PRECIO: 12,50 euros + gastos de envío.

PEDIDOS:

Iglesia del Salvador de Toledo

Email: misagregorianatoledo@gmail.com

Tlfno. (00 34) 622 53 45 16

Dirección postal: Pasaje de las Hazas, 2 Bº N. 45002 TOLEDO (ESPAÑA)

¡No te quedes sin él!

MISA TRADICIONAL-GREGORIANA EN SEVILLA 1 Y 2 NOV. (VIERNES Y SÁBADO)

Les informamos a continuación con detalle, de las Misas que se celebrarán en Sevilla los próximos días 1 y 2 de noviembre según el rito romano tradicional. Se oficiarán a las 11:00 h. en el Oratorio Escuela de Cristo, sito en el Barrio de Santa Cruz:

  • VIERNES 1 NOV. SOLEMNIDAD DE TODOS LOS SANTOS -Precepto-: MISA REZADA TRADICIONAL ACOMPAÑADA DE CANTOS GREGORIANOS
  • SÁBADO 2 NOV. CONMEMORACIÓN DE LOS FIELES DIFUNTOS: MISA CANTADA TRADICIONAL-GREGORIANA

La Schola Gregoriana Laudate Dominum cantará en sus melodías gregorianas tanto el proprio como el ordinario de la Misa pro defunctis.

Asimismo al finalizar la Santa Misa, se llevará a cabo la tradicional absolución del catafalco para honrar a nuestros difuntos.

UNA VOCE SEVILLA

«ROSAS EN OTOÑO»: HOMILÍA SOBRE EL SANTO ROSARIO POR EL P. JOSÉ CALVÍN (FSSP) MISA TRADICIONAL EN SEVILLA

HOMILÍA DEL RVDO. P. JOSÉ CALVIN TORRALBO (FRATERNIDAD SACERDOTAL SAN PEDRO) EN LA MISA SOLEMNE TRADICIONAL-GREGORIANA CELEBRADA CON OCASIÓN DE LA SOLEMNIDAD EXTERNA DE LA VIRGEN DEL ROSARIO

SEVILLA 06 DE OCTUBRE DE 2019

ORATORIO ESCUELA DE CRISTO (BARRIO SANTA CRUZ)

Hoy es el primer domingo de octubre y tengo que hablarles de rosas.

¡Rosas en otoño! Pero ¿es que existen algún lugar en la tierra donde en el mes de octubre florezcan abundantes las rosas?

Si, existe. Ese lugar es la Iglesia católica. Porque el mes de octubre es para nosotros los católicos el mes del rosario, en latín: “Rosarium”, que quiere decir “rosaleda”, “jardín de rosas”.

El Santo Rosario es, después de la Santa Misa, la oración más querida por los católicos. Esta oración es emblema baluarte de nuestra fe.

Cada año el mes de octubre nos invita a redescubrir la profundidad de esta hermosa plegaria.

El Santo Rosario es una forma de meditación. La repetición constante de los Ave María compone una especie de fondo o pantalla sobre la que vamos contemplando las diferentes escenas de la vida del Señor. Lo esencial del rosario no es el habla, sino la mirada.

El contador, el rosario como objeto, ha sido introducido precisamente para que no nos distraigamos con contar los Ave María.

La repetición del Ave María debe tener algo de automático. Esta reiteración va a componer una música de fondo que pacifica y serena el alma, y la concentra en el misterio que se contempla.

Así, con el rosario en las manos aprendemos a meditar. Es una escuela de oración donde la Virgen es la Maestra.

Así pues, un consejo muy simple para este mes: llevar siempre consigo un rosario, en el bolsillo, o en el bolso.

Así podremos hacer oración en cualquier momento del día, y llenar con la plegaria los llamados tiempos muertos.

Porque esa es una de las muchas ventajas del Rosario: que se puede rezar en todas partes. En una iglesia, delante del sagrario; pero también dando un paseo, en el autobús o el metro.

El Rosario es la oración de las salas de espera, de las colas en los comercios, ante el lecho del enfermo…etc. Es nuestra capilla portátil.

Y además de ser una escuela de contemplación el rosario es una poderosa plegaria de intercesión. No hay problema material o espiritual, nacional o internacional que no pueda ser solucionado con el rezo del rosario. Tal es el poder que la Virgen María concede a esta oración. La Historia de la Iglesia lo confirma. La fiesta misma del Rosario fue instituida como memoria de la victoria de Lepanto. En Fátima la Virgen María recomendó su rezo para vencer al comunismo.

Por eso se ha comparado al Rosario con la honda mediante la cual David venció a Goliat.

Estamos en octubre, no es primavera. En la Iglesia tampoco estamos en primavera. Pero por la recitación del Rosario los fieles católicos la vamos a cubrir de rosas. La Iglesia en octubre se va a transformar con nuestra plegaria en un rosal de un jardín de rosas en honor de la Virgen María, nuestra Reina y Madre.

Que el Rosario sea nuestro amparo conta la malicia e insidias del demonio.