SEVILLA: MISA TRADICIONAL Y OFICIOS SEMANA SANTA

IMG_3414Nos complace comunicar que los cultos que se celebrarán –D.m.- durante la SEMANA SANTA, según el Rito Romano tradicional o gregoriano, en el Oratorio de la Escuela de Cristo de Sevilla serán:

 
DOMINGO RAMOS: 13,00 horas. Procesión y Santa Misa (Oficiará el Rvdo. P. Alberto José González Chaves)

JUEVES SANTO:  17,30 horas. Misa cantada ´In Cena Domini´ y Adoración al Santísimo (Oficiará el Rvdo. P. Nathan Minniat)

VIERNES SANTO: 17,30 horas. Oficios de la Pasión del Señor cantados (Celebrará el Rvdo P. Nathan Minniat)

SÁBADO SANTO: 22,00 horas. Vigilia Pascual y Misa cantada (Oficiará el Rvdo. P. Nathan Minniat)

DOMINGO RESURRECCIÓN: 10,30 horas. Santa Misa de Pascua (Oficiará el Rvdo. P. Pablo Díez Herrera).

Destacar que, después de más de cuarenta años, el Triduo Sacro tradicional vuelve a celebrarse en nuestra Ciudad. Deo Gratias.

El Oratorio de la Escuela de Cristo, se encuentra situado en el sevillano Barrio de Santa Cruz, callejón de Carlos Alonso Chaparro (a la altura del nº 20 de la c/Ximénez de Enciso).

F.I.U.V.: EL USO DEL VELO EN LA MISA TRADICIONAL

LOGO FIUVLa Federación Internacional Una Voce ha dedicado su informe número 22 a la costumbre tradicional del uso del velo por la mujer en la Misa en su Forma Extraordinaria, el cual, a continuación, transcribimos parcialmente:

” Introducción.- La costumbre de que la mujer se cubra la cabeza y el hombre la tenga descubierta, según se indica en el Código de Derecho Canónico de 1917 (Canon 1262 §2), es una tradición de origen apostólico recalcada por San Pablo. Esta tradición se conserva en las iglesias orientales, y es observada por muchos en el Rito Romano Extraordinario; en el contexto cultural occidental, la mujer puede cubrirse con sombrero, gorro, bufanda, capucha o mantilla. Aunque el Código de 1983 no alude al tema, el cardenal Raymond Burke, a la sazón prefecto del Tribunal de la Signatura Apostólica, describió la mencionada tradición como algo que se esperaba en la celebración del Rito Extraordinario. En el motu proprio Summorum Pontificum S. S. Benedicto XVI cita la Instrucción general sobre el Misal Romano:

“Desde tiempo inmemorial, y también para el futuro, es necesario mantener el principio según el cual «cada iglesia particular debe concordar con la Iglesia Universal, no sólo en cuanto a la doctrina de la fe y los signos sacramentales, sino también en cuanto a los usos universales aceptados por la tradición apostólica y continua. Éstos han de observarse no sólo para evitar errores, sino también para transmitir la integridad de la fe y para que la ley de la oración de la Iglesia se corresponda a la ley de su fe.»

En vista de ello, se podría decir que mantener la tradición es en gran medida congruente con la antigua liturgia, y a la vez una loable expresión de fidelidad a la tradición apostólica. El presente informe tiene por finalidad proporcionar argumentos en favor de dicha costumbre, que es prácticamente desconocida en el Rito Ordinario.

Lo que dice San Pablo sobre la complementariedad de los sexos

La explicación paulina de la costumbre en cuestión gira en torno a la complementariedad de los sexos.

Pues bien: quiero que sepáis que la cabeza de todo varón es Cristo, y la cabeza de la mujer, el varón, y la cabeza de Cristo, Dios. Todo varón que ora o profetiza velada la cabeza, deshonra su cabeza. (…) El varón no debe cubrir la cabeza, porque es imagen y gloria de Dios; mas la mujer es gloria del varón. v.7

Este pasaje se debe leer teniendo en cuenta la manera en que describe el Apóstol de las gentes la relación conyugal en su carta a los efesios:

Las casadas estén sujetas a sus maridos como al Señor; porque el marido es cabeza de la Iglesia y salvador de su cuerpo. Y como la Iglesia esta sujeta a Cristo, así las mujeres a sus maridos en todo.

La autoridad de Cristo sobre la Iglesia, con la que guarda analogía la del marido sobre la esposa, da a entender a su vez una analogía de la relación de la cabeza con el cuerpo. Que la mujer sea el “cuerpo” de la familia, y analógicamente el cuerpo de la Iglesia, tiene que ver con la idea de Nuestra Señora como imagen o tipo de la Iglesia, en frase de San Ambrosio citada en Lumen Gentium y reiterada por S. Juan Pablo II en Mulieris Dignitatem. Una vez más, siendo la mujer esposa del marido, es símbolo también de la Iglesia en cuanto esposa. S. Juan Pablo II enseñó:

En esta dimensión esponsal, propia de toda la vida consagrada, es sobre todo la mujer la que se ve singularmente reflejada, como descubriendo la índole especial de su relación con el Señor.

Compendiando esta larga tradición, Manfred Hauke señala lo siguiente después de referirse a la bienaventurada Virgen María como arquetipo de la Madre Iglesia:

En un sentido analógico, la mujer también es representiva de la Iglesia y además personificación de ella. Al contrario del hombre y el sacerdocio masculino, simboliza una realidad a la que ella misma es idéntica.

En resumidas cuentas, la costumbre de que la mujer se cubra en la iglesia es una afirmación simbólica de la complementariedad de los sexos en el matrimonio y de la subordinación de la Iglesia a Cristo. La Iglesia, representada por las mujeres de la congregación, oculta su propia gloria –la belleza natural de la cabeza– a fin de glorificar a Dios. Las cabezas descubiertas de los varones manifiestan la autoridad de Cristo, a la que, como miembros de la Iglesia, ellos mismos están sujetos.

El velo como representación de lo sagrado.- San Pablo da a entender su concepto del sentido que tiene cubrirse en un pasaje posterior de la 1ª Espístola a los Corintios donde presenta una vez más analogía de la Iglesia como cuerpo.

Y a los [miembros] más viles los rodeamos de mayor honor, y a los que tenemos por indecentes los tratamos con mayor decencia.

Aunque cubrirse la cabeza es símbolo de estar sujeto a una autoridad –San Pablo escribe que la mujer “debe llevar sobre la cabeza una señal de sujeción” (I Cor 11,10)–, cubrirse es no obstante una forma de honrar aquello que se cubre. La Iglesia, representada por la mujer, se cubre en señal de sujeción y de santidad: como esposa sin mancha de Cristo.

El velo de santidad es muy familiar para los que tienen apego a la liturgia latina tradicional. Al mismo tiempo que oculta, el velo también atrae en cierto modo la atención hacia aquello que oculta, poniendo de relieve su importancia. Así, de un modo obvio en extremo, el Santísimo Sacramento está oculto en el copón dentro del Tabernáculo; otro ejemplo sería la palia que cubre el Cáliz.[ Como Esposa, la Iglesia se cubre para recalcar, además de su sujeción a Cristo, su pureza y santidad.

En la cultura occidental moderna, así como en otras, este simbolismo sigue vigente, destacando en particular en la ceremonia nupcial. El velo de la novia es señal de recato, y a la vez de pureza y belleza. Alice von Hildebrand subraya la importancia del velo como símbolo de lo sagrado,concepto que existe también en el mundo islámico. En contraste con ello, la vergüenza y la humillación se simbolizan descubriendo o desnudando: exponer a la vista es afrenta y deshonor.

¿Deben cubrirse los hombres?.- Desde un punto de vista intercultural, es mucho más sorprendente que los hombres se cubran la cabeza en la iglesia en vez de las mujeres. Como en Occidente ya no es tan frecuente que hombres y mujeres lleven sombrero u otros cubrecabezas, no es tan evidente como antes que quienes tenían que descubrirse al entrar en un templo eran los hombres, y eso a lo largo de casi toda la historia de la Iglesia, mientras que las mujeres no tenían que cubrirse porque ya llevaban la cabeza cubierta.

Con relación a esto, vale la pena mencionar que mientras que todavía en el siglo XX los protestantes cumplían en general las instrucciones de San Pablo en este sentido (y hay una minoría que todavía lo hace), se observaba un notable contraste en la práctica: dado que los protestantes no aceptaban que un edificio pudiera estar consagrado, los hombres sólo se descubrían la cabeza para orar.

Importancia moderna del velo.- Mantener esta tradición apostólica en Occidente, aunque sólo sea en el contexto del Rito Extraordinario, establece un valioso vínculo con la Iglesia primitiva y es señal de solidaridad con las iglesias orientales. La Instruction Il Padre lo expresa con estas palabras:

Por motivos históricos y culturales, han mantenido una continuidad más directa con el ambiente espiritual de los orígenes, prerrogativa que incluso en Occidente se considera con cada vez más frecuencia, no una señal de estancamiento y atraso, sino una preciosa fidelidad a las fuentes de la salvación.

La fidelidad de las iglesias orientales y de las adeptas al Rito Extraordinario en la Latina puede ser un signo y una motivación para toda la Iglesia, del mismo modo que la fidelidad de los recabitas a su tradicción constituyó un signo para Israel en tiempos de Jeremías.

En Occidente, la naturaleza contracultural de la tradición aumenta su eficacia como testimonio de la tradición y de la sacralidad del contexto en que se practica.

Con relación a las sociedades no cristianas que han mantenido o redescubierto la utilidad de cubrirse, la costumbre tradicional católica supone una apertura al verdadero diálogo. Precisamente en el contexto de una campaña en pro de la modestia y respeto en los templos de todas las religiones realizada en 2011, se volvieron a exigir una vez más que la mujer se cubriera la cabeza en la catedral de Santa Lucía de Colombo, la capital de Sri Lanka.

A lo largo y ancho de Europa, así como en los países de tradición islámica, se ha vuelto habitual ver a mujeres musulmanas con la cabeza cubierta en público, y las críticas de islamistas en el sentido de que la mujer occidental carece de recato, y por tanto de dignidad, han llegado a ser moneda corriente. Que las católicas se cubran con un velo en la iglesia no deja de ser indicación –por pequeña que sea– de que las muestras de preocupación por parte de las críticas islámicas hacia Occidente no son del todo incomprensibles para los católicos, así como de que no aprobamos la pérdida de la dignidad femenina, que es ciertamente la pérdida del sentido de la sacralidad femenina surgido a raíz de la revolución sexual.
Por estar razones, al recuperar las jóvenes la tradición de cubrirse, responden a las palabras de Benedicto XVI:

La palabra griega que se traduce por conversión significa repensar, replantearse la propia y común manera de vivir. Dar cabida a Dios en los criterios de la propia vida. No juzgar por las meras opiniones en boga. Por consiguiente, convertirse significa no vivir como los demás, no hacer lo que hacen todos, no sentirse justificados en realizar acciones dudosas, ambiguas, malas, solo por lo que los demás hacen lo mismo. Empezar a ver la propia vida desde la perspectiva de Dios, y por lo tanto aspirar al bien, por incómodo que resulte. No aspirar al criterio de la mayoría, de los hombres, sino a la justicia de Dios. Dicho de otro modo: buscar una nueva forma de vida, una vida nueva”.

Para leer el informe completo pinche aquí.

[Traducido al español por J.E.F. para Adelante la Fe]

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CARD. BURKE: LA MISA TRADICIONAL Y LA NUEVA EVANGELIZACIÓN

Cardenal BurkeLa web recomendada Secretum meum mihi ha traducido al español un interesante extracto de una entrevista realizada por The Wanderer al Cardenal Raymond Leo Burke, Patrono de la Soberana Orden de Malta, en la que afirma que la Sagrada Liturgia, y en concreto la Misa tradicional o Forma Extraordinaria, pueden desempeñar un papel significante en la Nueva Evangelización:

Por favor, comente sobre la conexión entre la Sagrada Liturgia y la Nueva Evangelización. ¿Es la Sagrada Liturgia una cuestión periférica a la predicación del Evangelio? ¿O la Sagrada Liturgia juega un papel esencial en el imperativo evangélico de proclamar a Jesucristo? Si las dos actividades de la Iglesia están en efecto esencialmente conectadas, ¿cómo pueden estas conexiones ser mostradas más claramente y vividas más convincentemente dentro del ambiente parroquial ordinario? ¿La celebración más amplia de la Forma Extraordinaria de la Misa tiene algún papel que desempeñar en los esfuerzos de la Nueva Evangelización?

La Sagrada Liturgia es absolutamente el primer acto de la Nueva Evangelización. A menos que adoremos a Dios en espíritu y en verdad, a menos que celebremos la Sagrada Liturgia con la mayor fe posible en Dios y fe en la acción divina, la cual tiene lugar en la Santa Misa, no vamos a tener la inspiración y la gracia para llevar a cabo la Nueva Evangelización.

La Sagrada Liturgia nos muestra la forma de la Nueva Evangelización porque es un encuentro directo con el misterio de la fe: La Encarnación redentora de Cristo en aras de vencer el pecado en nuestras vidas y ganar para nosotros la gracia de la vida divina, la participación en la vida de la Santísima Trinidad a través de la efusión del Espíritu Santo en nuestros corazones. 

Los tres primeros mandamientos tienen que ver con la adoración a Dios. Es la Sagrada Liturgia lo que establece una relación correcta con Dios y con los demás, a lo cual estamos llamados a vivir en nuestra vida cotidiana.

La forma en que esta conexión puede ser convincentemente vivida en la vida parroquial es celebrar la sagrada Liturgia de tal manera que todos los fieles entiendan que el sacerdote actúa en la persona de Cristo. Tienen que entender que es Cristo mismo quien desciende a nuestros altares para hacer realmente presente Su sacrificio; que Ellos tienen que unir sus corazones a Su propio Corazón traspasado glorioso para limpiarse del pecado y de esta manera los fortalezca para el amor de Dios y el amor del prójimo. 

Si la Sagrada Liturgia se celebra de una manera antropocéntrica, de una manera horizontal en la cual ya no es evidente que se trata de una acción divina, se convierte simplemente en una actividad social que puede ser relativizada junto con cualquier otra cosa, eso no tiene ningún impacto duradero en la vida de uno.

Creo que la celebración de la Forma Extraordinaria puede tener una parte muy significante que desempeñar en la Nueva Evangelización debido a su énfasis en la trascendencia de la Sagrada Liturgia. En otras palabras, hace énfasis en la realidad de la unión del Cielo y la tierra a través de la Sagrada Liturgia. La acción de Cristo a través de los signos del sacramento, a través de sus sacerdotes, es muy evidente en la Forma Extraordinaria. Nos ayuda, pues, a ser más reverentes también en la celebración de la Forma Ordinaria.”.

ESPAÑA: MISA TRADICIONAL EN PUEBLA DE D. FADRIQUE – GUADIX (GRANADA)

Escudo Puebla Don FadriqueNos alegra informarles que el pasado 27 de noviembre, con ocasión de la festividad de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, en la Iglesia de la localidad granadina de Puebla de Don Fadrique, diócesis de Guadix, su párroco, el Rvdo P. D. Juan Luis García ofició la Santa Misa según el Rito Romano tradicional e impuso la medalla de la Virgen de la Milagrosa a 150 asistentes.

Nuestra más sincera enhorabuena al Párroco y a los amigos de la liturgia tradicional de Granada, con el deseo y ánimo de que pronto pueda celebrarse en ésta capital andaluza la Santa Misa tradicional.
Fotos: Dña. Aurora Valcárcel y Matilde Román.
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UNA VOCE SEVILLA: UNA DÉCADA PROMOVIENDO LA MISA TRADICIONAL PARA MAYOR GLORIA DE DIOS

Escudo UVS-pintado-Se cumple una década de aquel 23 de noviembre del año del Señor de 2004, festividad de la toma de Sevilla por el rey san Fernando, en que un pequeño grupo de católicos sevillanos –en su mayoría jóvenes- amantes de la Tradición y la liturgia de la Iglesia, en concreto de la Misa tradicional o gregoriana, se reunió para fundar una asociación cuyo fin principal fuese promoverla y celebrarla en dicha Ciudad, por considerarla un bien espiritual para toda la Cristiandad, un legado de nuestro antepasados en la Fe, y un tesoro que merecía ser custodiado y difundido, todo ello para mayor gloria de Dios. Como resultado de esa iniciativa fue el nacimiento de la Asociación Una Voce Sevilla, que más tarde se incorporó a la Federación Internacional, que aglutina a todas las asociaciones Una Voce del mundo desde 1967.

Desde entonces, la Asociación empezó trabajar sin escatimar esfuerzos por ese ideal, convencidos de que, lo que en principio podía ser tachado de utópico, moda pasajera, y contrario al discurrir de los tiempos, con la ayuda de Dios se haría realidad y daría sus frutos, principalmente espirituales. Y así fue, de conseguir en principio que se autorizara en Sevilla por la autoridad eclesiástica –con la cual se ha mantenido siempre unas relaciones cordiales- la celebración esporádica de la Santa Misa “ad experimentum” a lograr –lo que ninguno de sus fundadores pudieron pensar tan siquiera- la consolidación y estabilidad de ésta en la actualidad y tener garantizada su celebración, al menos, todos los Domingos y días de precepto.

Para lograr esto, la Asociación Una Voce Sevilla ha contado desde sus inicios hasta el día de hoy con un grupo de personas, fieles y con un alto grado de compromiso, inasequibles al desaliento que, a base de sacrificio y perseverancia, han solventado cada uno de los obstáculos y restricciones que se han ido presentando a lo largo de estos diez años, anteponiendo para ello cuestiones e intereses personales al bien común de la Misa. También ha contado con la inestimable ayuda de sus dos capellanes, otros sacerdotes y fieles –sevillanos y de otros lugares de España y el mundo- amantes de la Misa tradicional.

Sin lugar a dudas el mayor respaldo e impulso a la Misa tradicional se debe a S.S. Benedicto XVI, que el 7 de julio de 2007, con la promulgación del motu proprio Summorum Pontificum, logró normalizar su uso en el seno de la Iglesia universal, la consideró como un tesoro que merece ser conservado, reconoció que no se encontraba abolida, y  la legitimó como un derecho para sacerdotes y fieles. Esto supuso para la historia de la Asociación un antes y después, ya que a partir de la entrada en vigor del referido documento, más concretamente, el 16 de septiembre de ese año, la Misa gregoriana pudo empezar a celebrarse en Sevilla todos los Domingos y días de precepto.

Desde ese momento, y en estos últimos siete años, la Misa “en latín”, como es conocida por muchos sevillanos, en su peregrinar fue acogida de manera fraterna en cuatro templos de la Ciudad: La Parroquia de San Bernardo, el Convento de la Visitación de las monjas salesas, la Iglesia del Señor San Jorge-Capilla de la Sala del Cristo del Hospital de la Santa Caridad, y por último y en la actualidad en el Oratorio de la Escuela de Cristo. Con ello, han sido muchos los sevillanos y visitantes los que han tenido la oportunidad de asistir a su celebración, en unos casos volviendo a revivir la Misa que conocieron en su juventud, y en otros, los más jovenes, acercándose por primera vez a la Misa de siempre, creciendo en los últimos meses la asistencia de fieles sevillanos y en ocasiones de turistas españoles y extranjeros, que buscan alimento espiritual en la Misa para afrontar estos tiempos difíciles que corren.

También, en esta década, la Asociación Una Voce Sevilla ha experimentado un crecimiento importante de sus miembros, los cuales contribuyen principalmente a la promoción, difusión y organización de la Santa Misa, a la dirección de la Asociación, a servir en el altar como acólitos, y a armonizar aquella con cantos gregorianos. Cuenta para ello con la ayuda de la Junta Directiva, la escuela de acólitos Servite Dómino, que además colabora en la tarea de formación de los más jovenes, y la Schola Gregoriana Iubilate Deo, que en las ocasiones más solemnes es acompañada por organista. Hay que destacar también  como los miembros de la Asociación se han ido incorporando junto sus familias a la Misa dominical, siendo cada vez más numerosa la presencia de niños en ésta, haciendo posible su transmisión de generación en generación.

En definitiva, diez años de historia viva de una humilde Asociación de fieles que, a pesar de sus imperfecciones, consiguió el retorno y celebración dominical de la Misa tradicional a la Ciudad de Sevilla, para adorar y alabar al Señor e ir a Su encuentro a través de aquella.

Es por ello, que la Asociación Una Voce Sevilla agradece de corazón a todas aquellas personas de buena voluntad que con su esfuerzo y ayuda han hecho y siguen siendo haciendo posible esta realidad eclesial.

Que Nuestro Señor Jesucristo y su Santísima Madre nos sigan bendiciendo y nos ayuden a seguir custodiando y promoviendo esta riqueza espiritual y litúrgica de la Iglesia Católica que es la Santa Misa tradicional.

 

J.L.F.

UNA VOCE SEVILLA

 

Primera Misa tradicional UVS

Primera Misa tradicional Una Voce Sevilla. Año 2004. Capilla Divina Pastora

Primera Misa tradicional San Bernardo 2007

Primera Misa tradicional en la Parroquia de San Bernardo. Año 2007

Primera Misa tradicional Salesas 2010

Primera Misa tradicional Convento de las Salesas. Año 2010

Primera Misa tradicional Caridad 2012

Primera Misa tradicional en Iglesia de la Caridad. Año 2012

Primera Misa tradicional Escuela de Cristo 2013

Primera Misa tradicional Oratorio Escuela de Cristo. Año 2013

FIUV: ESTUDIOS SOBRE LITURGIA TRADICIONAL

LOGO FIUVLa Federación Internacional Una Voce (FIUV), entidad que agrupa a nivel mundial  desde 1964 a diversas organizaciones  formadas por  seglares y  vinculadas con la Misa Tradicional, entre las que se encuentra desde 2007 la Asociación Una Voce Sevilla, publica en su web desde 2012 unos interesantes estudios sobre aspectos concretos del Misal de 1962, en particular aquellos que podrían resultar confusos y requerir una explicación para quienes no estén familiarizados con el Rito Romano tradicional, así como sobre aquellos que pudieran considerarse objeto de la reforma, prevista en el motu proprio de S.S. Benedicto XVI  Summorum Pontificum. La colección completa se puede consultar aquí.

El último estudio realizado por la FIUV, que ha sido traducido al español por el blog Rorate Caeli y publicado por la recientemente creada y recomendada web Adelante la Fe, aborda, entre otros, algunos aspectos del calendario del Rito Extraordinario: Septuagésima, vigilias y octavas. Septuagésima, es el tiempo litúrgico comprendido entre los tres domingos que preceden al Miércoles de Ceniza (llamados de Septuagésima, Sexagésima y Quinquagésima), que no existe en el Novus Ordo.

Para conocer el estudio en español pinche aquí.

BENEDICTO XVI: NUEVO RESPALDO A LA MISA TRADICIONAL

Santo Padre Benedicto XVICon ocasión de la Peregrinación Internacional Populus Summorum Pontificum 2014celebrada el pasado fin de semana en Roma, y cuyo culmen fue la Misa Pontifical que celebró S.E.R. el Cardenal Burke en la Basílica de San Pedro, Su Santidad el Papa emérito Benedicto XVI dirigió una carta al delegado general de dicha Peregrinación, don Giuseppe Capoccia, en el que, una vez más, muestra su respaldo a la Misa tradicional. A continuación transcribimos en español su texto y publicamos una fotografía de la misiva:

Ilustrísimo Señor Delegado General:

Finalmente encuentro tiempo de agradecerle por su carta del 21 de agosto pasado. Estoy muy contento de que el usus antiquior viva ahora una paz plena en la Iglesia, también entre los jóvenes, apoyado y celebrado por grandes cardenales.

Espiritualmente estaré con Vosotros.

Mi estado de “monje de clausura” no me permite una presencia también exterior. Dejo mi clausura solo en casos particulares, invitado personalmente por el Papa.

En comunión de oración y amistad.

Vuestro en el Señor

Benedicto XVI“.

Benedetto Coetus Oct-10-2014

LUCENA (CÓRDOBA): SÁBADO 25 OCTUBRE MISA VOTIVA STA. TERESA

Descalzas LucenaLa asociación hermana Una Voce Córdoba informa que el próximo sábado día 25 de octubre, a las once de la mañana, se celebrará, D.m., en Lucena, Santa Misa tradicional en el convento de Madres Carmelitas Descalzas, sito en avenida de Sta Teresa, número 8, de esta localidad.

Puesto que se trata de uno de los templos designados a tal efecto en la diócesis de Córdoba, quienes asistan podrán lucrarse las indulgencias del año jubilar conmemorativo del quinto centenario del nacimiento de Sta. Teresa de Jesús. Por este motivo, se oficiará misa votiva de Sta. Teresa, del propio de España y América.

Se recomienda encarecidamente la asistencia.

SECRETARIO DE LA ACADEMIA PONTIFICIA LATINITAS DEFIENDE LA MISA TRADICIONAL Y SU SENTIDO DE LO SAGRADO

Messa_tradizionaleEl varias veces recomendado blog católico El Búho Escrutador nos ofrece en esta ocasión la traducción de una interesantísima entrevista a don Roberto Spataro SDB, secretario de la Pontificia Academia Latinitas, creada por Benedicto XVI en 2012 para estudio y difusión de la lengua y cultura latinas, ofrecida a Lettera Napoletana con ocasión de su visita a Bacoli (Nápoles), el pasado 27 de julio. Don Spataro, docente de literatura cristiana, es un gran amante y defensor de la liturgia tradicional. En sus respuestas, breves pero incisivas, resalta el papel siempre actual y necesario de la Forma Extraordinaria del rito Romano.

P.¿Considera que la Misa en el rito romano antiguo sea una respuesta, para los fieles que participan en ella, a la pérdida del sentido de lo sagrado en nuestra sociedad?

R.Estoy de acuerdo. En el mundo occidental, como está a la vista de todos, el proceso de secularización se vuelve dramáticamente siempre más agresivo e invasivo. Por tanto, es necesario ofrecer espacios donde lo “sagrado”, es decir, la presencia objetiva de Dios, sea comunicado y aprendido, acogido y asimilado. La Misa “tridentina” privilegia un lenguaje, hecho de palabras en una lengua reservada a Dios, y de elocuentes símbolos, que involucran todos los sentidos externos e internos del hombre, capaz de transmitir inmediatamente y con eficacia la belleza y la potencia de lo “sagrado”.

P.¿Cómo explica el hecho de que sobre todo en los países anglosajones, pero también en Brasil, sean especialmente los jóvenes los más atraídos por el rito tradicional?

R.En los países anglosajones sucede un fenómeno significativo: no son pocos los jóvenes que procedentes de varias denominaciones protestantes adhieren al Catolicismo y aman la Misa “tridentina” porque en ella encuentran lo que, movidos por la gracia de Dios, buscaban: la naturaleza sacrificial de la Misa, el papel insustituible del sacerdocio ordenado, la fe en la presencia real y en la transubstanciación. Por otra parte, perciben en la Misa Tridentina una verdadera y propia suma de la fe católica a la que han dado su apoyo con entusiasmo y, a veces, soportando obstáculos e incomprensiones.

P.En relación al clero, se encuentran mucho más fácilmente sacerdotes de entre 30 a 40 años dispuestos a celebrar el rito tridentino que sacerdotes de entre 50 a 60. ¿Cómo es eso?

R.Los sacerdotes que hoy tienen entre 50 y 70 años se formaron en los años del postconcilio, cuando existía una cierta sospecha, por no decir una verdadera y propia hostilidad, hacia la Tradición, y se buscaba, en la teología y en la pastoral, un “novum” concebido ingenuamente como un “bonum”. Están, por tanto, psicológicamente bloqueados hacia lo que consideran un “retorno al pasado”. En las generaciones más jóvenes, especialmente entre aquellos seminaristas y jóvenes que han seguido con alegría la enseñanza del Papa Benedicto XVI, este prejuicio no existe, porque no han vivido ni los años del Concilio ni las primeras décadas que le siguieron. Para algunos de ellos, la Tradición es un recurso, un “regreso al futuro”, si se me permite el oxímoron.

P.En una reciente conferencia usted habló de “minorías creativas” en relación a los grupos de fieles que se organizan para pedir a los párrocos celebrar con el Vetus Ordo y ha recordado que las reformas, también litúrgicas, han comenzado a veces de pequeñas comunidades monásticas.

R.El concepto de “minoría creativa” ha sido valorizado por el entonces Cardenal Ratzinger para describir grupos de personas que, con sus fuertes motivaciones, su testimonio de vida, a veces con su organización, y sobre todo con su adhesión a un pensamiento “fuerte”, inspirado en los valores del humanismo cristiano, los “principios no negociables”, pueden regenerar desde dentro la sociedad corroída por la “dictadura del relativismo”, un poco como las antiguas comunidades monásticas han salvado y renovado de modo creativo la civilización romana en su crepúsculo. En el fondo, “minoría creativa” es un concepto cercano a la categoría bíblica de “pequeño resto”, aquellos pocos que, a causa de su fidelidad a Dios, se vuelven un instrumento de su acción redentora. Incluso en las épocas más oscuras de la historia, Dios, en su providencia, siempre suscita la presencia de personas piadosas y buenas, humildes y valientes.

P.Después del Motu Proprio Summorum Pontificum de Benedicto XVI piensa que el clima esté cambiando y que, al menos en Italia, la difusión del rito romano antiguo ocurra con mayor dificultad?

R.No estoy en condiciones de establecer un “ranking” nacional de resistencia al Motu Proprio. Ciertamente, miembros del clero y conocidos prelados en Italia no han ocultado su oposición a Summorum Pontificum. Pero séame permitido decir que, no pocas veces, gentes que expresan su desacuerdo con la Misa tridentina tienen un conocimiento superficial y contestan un documento pontificio sin haberlo leído nunca en su totalidad.

P.Para tantos católicos desorientados por la agresión de la cultura laicista y por la desacralización, ¿piensa que el retorno de la Misa tridentina sea una esperanza?

R.¡Indudablemente! En torno a esta noble forma litúrgica, realmente culmen et fons (culmen y fuente), fieles laicos y sacerdotes organizan su propia vida espiritual. Sacan los tesoros de la gracia divina y encuentran, como puedo constatar sobre todo entre los fieles laicos, un alimento sólido para corroborar la propia fe y dar un testimonio valiente, en un ambiente que tiende a marginar el Cristianismo y su incidencia social, con los resultados de volver el mundo, justo por su indiferencia y hostilidad a Dios, menos humano y misericordioso, como nos lo recuerda el Papa Francisco.”.

Fuente: Lettera Napoletana, en www.summorumpontificum.org/2014/09/don-roberto-spataro-la-messa-tridentina-difende-il-senso-del-sacro/

PREFECTO PARA EL CULTO DIVINO: EN DEFENSA DE LA MISA TRADICIONAL Y SUMMORUM PONTIFICUM

Cardenal CañizaresDe gran trascendencia para la celebración de la Misa tradicional en el orbe católico y los fieles que la promueven podemos considerar lo escrito por Su Eminecia el Cardenal don Antonio Cañizarez, Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, en el prólogo para el libro “Los principios de interpretación del motu proprio Summorum Pontificum“, tesis doctoral de fray Alberto Soria Jiménez, O.S.B., ahora publicado por Ediciones Cristiandad, y que pueden descargar pinchando aquí.

No obstante, a continuación transcribimos los principales párrafos del referido prólogo:

-“La concepción, claramente presente tanto en el motu proprio como en los documentos a él vinculados, de que la liturgia heredada constituye una riqueza a conservar, se comprende en el espíritu del movimiento litúrgico en la línea de Romano Guardini, al que Benedicto XVI tanto debía en surelación personal con la liturgia desde su juventud.”.

 

-“Es muy importante la demostración, presente en esta investigación, de que la actitud de Benedicto XVI no constituye tanto una novedad o cambio de rumbo de gobierno, cuanto una concreción de lo que ya Juan Pablo II había emprendido con iniciativas tales como la consulta a la comisión cardenalicia, el motu proprio Ecclesia Dei y la creación de la Pontificia Comisión del mismo nombre, la misa del cardenal Castrillón Hoyos en Santa María la Mayor en 2003 o las palabras del papa a la congregación del culto divino en ese mismo año.”.

 

-“La historia del proceso hace ver que, desde el inicio, el deseo de conservar la forma tradicional de la misa no era exclusivo de integristas, sino que gente del mundo de la cultura o escritores como Agatha Christie o Jorge Luis Borges firmaron una carta solicitando su preservación y S. Josemaría Escrivá hizo uso de un indulto personal otorgado espontáneamente por el mismo Mons. Bugnini. Se advierte también la preocupación de Benedicto XVI por poner de relieve que la Iglesia no desecha su pasado: al declarar que el misal de 1962 “no ha sido jamás jurídicamente abrogado”, ha puesto de manifiesto la coherencia que desea mantener la Iglesia. En efecto, ella no puede permitirse prescindir, olvidar ni renunciar a los tesoros y a la rica herencia de la tradición del rito romano, pues sería una traición y una negación de sí misma, porque no se puede abandonar la herencia histórica de la liturgia de la Iglesia, ni querer establecer todo ex novo sin amputar partes fundamentales de la misma Iglesia.”.

 

-“En efecto, la legislación en un principio fue muy limitada, tenía solo en cuenta al mundo clerical y prácticamente ignoraba a los laicos, dado que la principal preocupación era disciplinar: controlar la potencial desobediencia a la legislación que se acababa de promulgar. Con el tiempo, la situación ha ido tomando un mayor perfil pastoral, para ir al encuentro de las necesidades de estos fieles, lo que se termina reflejando en un fuerte cambio de tono en la terminología usada: es así que ya no se habla más del “problema” de los sacerdotes y fieles que seguían vinculados al llamado rito tridentino, sino de la “riqueza” que su conservación representa.

Se ha creado de este modo una situación análoga a la que había sido normal por tantos siglos, porque debemos recordar que san Pío V no impidió el uso de las tradiciones litúrgicas que tuvieran al menos doscientos años de antigüedad. Muchas órdenes religiosas y diócesis conservaron así su rito propio; como arzobispo de Toledo, he podido vivir esta realidad con el rito mozárabe. El motu proprio ha modificado la situación reciente, haciendo comprender que la celebración de la forma extraordinaria debería ser normal, eliminando todo condicionamiento por razón del número de fieles interesados y no poniendo otras condiciones, para participar en dicha celebración, que las normalmente requeridas para cualquier celebración pública de la misa, lo que ha permitido un amplio acceso a esta herencia que, si bien de derecho era un patrimonio espiritual de todos los fieles, es, de hecho, ignorada por una gran parte. En efecto, las restricciones actuales a la celebración en la forma extraordinaria no son distintas que las que hay para cualquier otra celebración, en el rito que sea.”.

 

– “[…]el verdadero espíritu del documento conciliar Sacrosanctum Concilium- no es el de encarar la reforma como una ruptura con la tradición sino, por el contrario, como una confirmación de la Tradición en su sentido profundo.”.

 

– “Una cierta crisis, que ha podido afectar de manera importante a la liturgia y a la misma Iglesia desde los años posteriores al concilio hasta hoy, se debe al hecho de que frecuentemente en el centro no está Dios y la adoración de Él, sino los hombres y su capacidad «hacedora». En la historia del posconcilio ciertamente la constitución sobre la liturgia no fue entendida a partir de esteprimado fundamental de Dios y de la adoración, sino como un

libro de recetas sobre lo que podemos hacer con la liturgia. Sin embargo, cuanto más la hacemos nosotros y para nosotros mismos, tanto menos atrayente es, ya que todos advierten claramente que lo esencial se ha perdido”. Cuando sucede lo que el cardenal Ratzinger describía, es decir, cuando se pretende que la liturgia la hagamos nosotros y esto se impone, entonces, los fieles y las comunidades se secan, se debilitan y languidecen.

Por eso es absolutamente infundado decir que las prescripciones de Summorum Pontificum serían un “atentado” contra el concilio; una afirmación tal manifiesta un gran desconocimiento del concilio mismo, pues el hecho de brindar a todos los fieles la ocasión de conocer y apreciar los múltiples tesoros de la liturgia de la Iglesia es precisamente lo que deseó ardientemente esta magna asamblea al decir: “El sacrosanto concilio, ateniéndose fielmente a la Tradición, declara que la Santa Madre Iglesia atribuye igual derecho y honor a todos los ritos legítimamente reconocidos y quiere que en el futuro se conserven y fomenten por todos los medios”(Sacrosanctum Concilium 4).”.

 

– “[…] el entonces cardenal Ratzinger ha llegado a decir, hablando de la liberalización de la celebración de la antigua liturgia, que “no se trata de un ataque contra el concilio, sino de una realización de este (me atrevería a decir) incluso más fiel que lo que actualmente se presenta como realización del concilio”.”.

 

– “Con frecuencia, en medio de la polémica, no se advierte que las críticas al rito recibido de la tradición romana alcanzan también a las demás tradiciones, en primer lugar a la ortodoxa: ¡casi todos aquellos aspectos litúrgicos que fuertemente atacan quienes se han opuesto a la conservación del misal antiguo son precisamente aspectos que teníamos en común con la tradición oriental! Un signo que confirma esto, por contraste, son las expresiones entusiastamente positivas que han llegado del mundo ortodoxo al publicarse el motu proprio.”.

 

-“Benedicto XVI manifestó con su legislación su amor paterno y comprensión hacia aquellos que están especialmente vinculados con la tradición litúrgica romana y que corrían el peligro de convertirse, de modo permanente, en marginados eclesiales; es así como, hablando de esto, recordó con claridad que “nadie está de más en la Iglesia”, dando muestras de una sensibilidad que anticipaba la preocupación del actual papa Francisco por las “periferias existenciales”.”.

 

-“Pero el motu proprio ha producido además un fenómeno que es para muchos sorprendente y que constituye un verdadero “signo de los tiempos”: el interés que la forma extraordinaria del rito romano suscita, especialmente entre jóvenes que nunca la vivieron como forma ordinaria y que manifiesta una sed de “lenguajes”, que no son ya los de “más de lo mismo” y que nos llaman desde fronteras nuevas y, para muchos pastores, imprevistas. El abrir la riqueza litúrgica de la Iglesia a todos los fieles ha hecho posible el descubrimiento de los tesoros de este patrimonio a quienes aún los ignoraban, con lo que esta forma litúrgica está suscitando más que nunca numerosas vocaciones sacerdotales y religiosas a lo largo del mundo, dispuestas a entregar sus vidas al servicio de la evangelización.”.

 

Antonio Cañizares Llovera

Cardenal Prefecto de la Congregación para el

Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos

Roma, 25 de julio de 2013

Santiago Apóstol, patrono de España